Cinco cosas imprescindibles para el Baby Led Weaning

blw

Hace unas semanas que empezamos a introducir poco a poco la alimentación complementaria a la pequeña saltamontes. En nuestro caso hemos optado por el Baby Led Weaning (BLW) o alimentación autorregulada. Para los papás y mamás primerizos y en prácticas a los que esto les suene a chino (como me pasaba a mí hace unos meses), os diré que es un método por el que el bebé aprende a partir de los seis meses (o más tarde, en función de cada cual) a comer sólo, con sus manos y a su ritmo. Hay mucha información en la red al respecto (y seguro que mucho mejor que la que yo os pueda ofrecer). Aunque como introducción me gustaría recomendaros el genial artículo de Mamá tiene un Bug y el post que escribí la semana pasada con los consejos del pediatra Carlos González. En mi caso, voy a centrarme en un aspecto práctico del Baby Led Weaning y os voy a hablar de cinco cosas imprescindibles si queréis apostar por este método de introducción de la alimentación complementaria y no queréis morir en el intento. Si ya tenéis a mano papel y boli, podéis continuar leyendo 😉

1. Trona de plástico: La más sencilla que encontréis. En nuestro caso hemos optado por la trona Antilop de Ikea. Por 18€ la tenéis en casa. Y montarla es bastante sencillo teniendo en cuenta cómo se las gastan los suecos… Las tronas de toda la vida están muy bien. Nosotros tenemos una que nos regalaron mis amigos y es la bomba. Pero la hemos reservado para los días de guardar. Para la batalla diaria del Baby Led Weaning es necesario que sea una trona lo más fácil de limpiar posible. Cuando le deis un trozo de plátano o pera a vuestro bebé me entenderéis.

2. Babero-Chubasquero: Con el BLW no te bastará un babero normal. Nosotros pensamos en comprarle un traje de buzo a la pequeña saltamontes, pero al final nos tuvimos que conformar con estos baberos chubasquero de Ikea (Os prometo que no me han pagado por esta promoción). Casi toda la comida que cojan los peques acabará encima suya tarde o temprano (hasta que con el tiempo mejoren el agarre y la psicomotricidad), así que cuanto más cuerpo tengan cubierto, menos ropa habrá que poner en el cesto de la lavadora tras cada comida.

3. Un mantel: ¿Un mantel? Sí, un mantel de esos de plástico que se limpian con facilidad. ¿Un mantel para qué? Un mantel para ponerlo debajo de la trona. ¿Y eso? Pronto comprobarás que toda la comida que no caiga encima de vuestro bebé (y ésta al final también), acabará cayendo en el suelo. El mantel no está pensando para no ensuciar. Está pensado para poder reutilizar la comida que se cae y que no sea inmediatamente enviada a la basura. Durante las primeras semanas y sin el mantel debajo de la trona, una pera le puede durar nada y menos a vuestro renacuajo. No dominan el agarre, se les resbalan las cosas y todo acaba en el suelo tarde o temprano.

4. Seguridad y confianza en el bebé: Esto es muy importante. Es inevitable tener miedo a que se atragante (y más cuando veáis las caras que pone al probar alguna fruta o notar su textura en la boca). Pero para vuestra tranquilidad os diré que la probabilidad de que se atragante (si está en posición sentada) es menor que dándole papillas. Es más, con el Baby Led Weaning son los niños los que deciden cuánto y cómo comen, así que tienen mucho más control sobre lo que entra en sus bocas que si les diésemos algo con cuchara. Tener confianza a este respecto hará mucho más divertidas y agradables las comidas.

5. Paciencia: La madre del cordero. Si ya habéis desarrollado una paciencia desconocida tras ser padres, aquí os hará falta una dosis más. Lo normal es que durante las primeras semanas (incluso meses) los bebés apenas coman nada. Ven los alimentos como un juguete. Los tocan, los espachurran, se pringan las manos con las que luego se tocan las orejas y el pelo. Y de vez en cuando consiguen llevárselos a la boca y los chupan. Incluso los muerden. Pero al principio suelen expulsar de su boca más de lo que tragan. No os preocupéis por esto. Ni mucho menos os alarméis. No es más que alimentación complementaria, así que la leche materna sigue siendo su alimento fundamental. Hay niños que pronto empiezan a comer y otros que apenas comen nada hasta los nueve meses. Ambos van a estar igual de sanos y saludables. La paciencia es fundamental porque cada bebé tiene sus propios ritmos y es imprescindible que nos acoplemos a ellos y no queramos acelerar las cosas metiéndoles nosotros mismos la comida en la boca. Ahí es cuando aparece el riesgo de atragantamiento. Es posible que muchas veces tengáis que bañarlo tras la comida. Pero eso es parte del aprendizaje del bebé y de la diversión. El Baby Led Weaning puede ser muy divertido si somos pacientes y lo llevamos a cabo con seguridad y confianza en lo que hacemos.

58 respuestas

  1. 6 mayo 2014 at 8:58 am

    Ayer le di un trozo de pera. Como tiene dientes lo mordió y casi me da un patatús. Me da un miedo horroroso >.< y la verdad es q me encantaría porque se ve que disfrutan. Pero no estoy preparada 🙁 de momento seguiremos con las papillas.

    • 6 mayo 2014 at 9:36 am

      jejejeje Es inevitable tener miedo, pero es más importante tener confianza en ellos. Es muy difícil que se ahoguen porque controlan ellos lo que se meten en la boca (eso no pueden hacerlo con las papillas). Y tanto en un caso como en otro, tienen un mecanismo muy desarrollado para no ahogarse que van perdiendo conforme se hacen mayores. Es decir, es más fácil que nos ahoguemos nosotros que ellos 😉 ¡Ya nos contarás si vuelves a probar!

      • 8 mayo 2014 at 3:41 pm

        Contra todo pronóstico, nuestro bebé de 1 año controla hasta con las almendras! Eso no significa que se las coma, pero el otro día encontró una en una galleta que le dieron en la panadería (nosotros no sabíamos que estaba allí, y la de la panadería no debió caer en ello) y la escupió tal huesecillo de oliva. Ni pestañeó: se fue comiendo la galleta y, cuando le cupo en la boca, se la metió entera y, tras mucho babear, sacó “el hueso”. Y no estaba en la trona ni nada por el estilo: estaba tranquilamente sentado en… la mochila!
        Tras eso nuestra confianza en el monstruo ganó aún más puntos! Pero si tú no estás preparada, ¡lo que no queremos es que te de un pasmo!

  2. 6 mayo 2014 at 9:02 am

    uuuuhhh! el método guarro como lo llamo yo. Dios que no doy de sí para lavar baberos, ropa…. jajaja consigue mancharse siempre!!
    Encima le chiflan las fresas y naranjas a la mía…y eso se quita muy muy mal!
    ¿Qué tal véis que come?
    YO hice el método pero complemento con algún puré a ratos, porque encima con el dolor de dientes y muelas que se trae…lo pasa fatal!

    • 6 mayo 2014 at 9:38 am

      jajajajaj De momento come más bien poco, porque coge las cosas con mucha fuerza y las hace polvo antes de que llegue a su boca. Lo único que ha comido de momento ha sido pan y fresas. ¡Las fresas, como a coquito, le chifan! Eso sí, luego hay que estar frotando con el jabón de lagarto. Pero nos reímos tanto con la comida… :-))

  3. 6 mayo 2014 at 9:22 am

    Me voy mentalizando para cuando llegue el momento! Monstruito, monstruito!!! He tomado buena nota, incluida de la palabreja BLW. La foto es tremendamente gráfica!!! Pero sí, creo que lo más importante es confiar en nuestros bebes y es a veces lo más difícil no por ellos, sino por nosotros! Todo lo nuevo asusta….

    • 6 mayo 2014 at 9:41 am

      Correcto! Lo difícil es confiar en ellos por nuestra parte. Aunque estamos leyendo bastante sobre el tema y si dejas que ellos se metan la comida, es casi imposible que se ahoguen (Porque atragantar se van a atragantar sí o sí), ya que ellos controlan en todo momento la cantidad que se meten en la boca (cosa que no pasa con las papillas). Y Mara, para que te hagas una idea, cuando se mete un trozo demasiado grande, lo mueve un poco en la boca y luego lo tira. Al principio vivíamos con el corazón en un puño, ahora vamos poco a poco estando más tranquilos y dejándola hacer 😉 Ya nos contarás, compañera 🙂

  4. susana flores
    Responder
    6 mayo 2014 at 10:19 am

    Mi peque tiene 10 meses ,y empezamos con 6 meses,y es ahora cuando veo que esta comiendo mas,sobre todo lo que le gusta,pero lo va probando todo.al principio yo lo pasaba fatal,entre que no comia nada y que se metia unos trozos muy grandes desde mi punto de vista,estuve a punto de tirar la toalla,pero gracias a mi marido k me tranquilizaba y me decia que confiera en el peque,y gracias a unos papis quw van al mismo grupo de lactancia que yo y me contaron su experiencia,segui adelante,y ahora estamos superfelices ( aunque lleca unos dias tirandolo todo).Hemos estado unos dias en Cordoba,de restaurantes,y todo el mundo flipando,jeje,la primera yo.Asi que animo,que es lo mejor que podemos hacer.

    • 6 mayo 2014 at 10:21 am

      Es divertido. Pero también muy duro. Pero, y la satisfacción que da, cuando tienen un añito, ir a un bar y que coman como sus padres y no a base de potitos 🙂 Nosotros empezamos con mucho miedo, pero ya vamos cogiendo confianza. Aunque la peque de momento, comer lo que es comer, come más bien poco. ¡Un abrazo y gracias por el comentario!

  5. 6 mayo 2014 at 10:26 am

    Jajaja. ¡Está monísima! Os lo vais a pasar pipa!!!
    Muchas gracias por la mención, es un honor!
    Por cierto, tenemos la misma trona y los mismos chubasqueros… Esto ya empieza a ser telepatía…
    Nosotros, en lugar de un mantel usábamos periódicos viejos, que me evito lavarlos, jejeje.

    Un abrazo!

    • 6 mayo 2014 at 10:44 am

      La verdad es que me está empezando a preocupar tanta coincidencia… 😛 Le he dicho muchas veces a la mamá jefa lo del papel de periódico desde que te lo leí a ti, pero de momento no hay manera. Con lo engorroso que es luego limpiar el mantel… :-)) ¡Un abrazo, familia gemela!

      • 8 mayo 2014 at 3:51 pm

        Nosotros optamos por tener el suelo limpio y santas pascuas, porque lo cierto es que el monstruo comía a todas horas (tiene una línea que mantener, el pobre, y a las horas de comer no le daba tiempo para todo: explorar y tragar) y nos robaba las naranjas (sobre todo naranjas, pero también plátanos, judías verdes, cebollas… lo que nos hubiéramos dejado en el cesto de la compra) y se las comía en cualquier rincón.

        Teniendo el suelo limpio nos hemos ahorrado ataques de histeria al pillarlo en cualquier rincón comiendo chorizo (con 10 meses descubrió el chorizo, el granuja: en eso ha salido a padre!) o lo que fuera, que para él la mesa, el baño, la despensa… todo son comedores.

        Eso sí, cuando la abuela le vio comerse el cocido por navidad (y unas pocas gambas, y devorar la piña) ahí sentadito en su silla, con su babero kingsize y los deditos como si estuviera en la recepción del embajador, casi le da una hemorragia de satisfacción.

      • 8 mayo 2014 at 3:54 pm

        jajajajajajaja Es que me imagino a la renacuaja con un año comiendo sola y creo que a todos mis amigos y familiares se les caerá la baba.
        El tuyo por lo que veo domina la situación que no veas. La nuestra de momento se dedica más al destrozo que a la alimentación. Pero en principio creo que se trata de eso, de un juego. Poco a poco supongo que irá comiendo algo más que fresas :-)) ¡Un abrazo!

  6. 6 mayo 2014 at 10:55 am

    Muy acertados todos los consejos que das, sobre todo el último. Mi niño ya come bastante bien él sólo pero con 18 meses aún se pringa el pelo, la cara, a su madre, a su padre… el chuvasquero hay que comprar uno para toda la familia y el suyo con vistas al futuro, lo va a usar una buena temporada 😉

    • 6 mayo 2014 at 10:58 am

      Es un gusto ver a mamis con más experiencia en el BLW que te dicen lo bien que han evolucionado sus peques. Eso anima y mucho a los novatos! ¡Un abrazo!

      • 6 mayo 2014 at 11:04 am

        Bueno, la verdad es que nosotros combinamos purés con BLW, pero llegó un momento en que él sólo decidió que no quería más purés y así estamos ahora

  7. 6 mayo 2014 at 10:56 am

    ¡Hola!
    Nosotros tenemos un niño de la misma edad de Mara, y nos compramos la misma trona, los mismos chubasqueros, … todo! estaba decidida con el BLW. Pero el niño se queda por las mañanas con mis padres que dijeron que ni hablar de BLW, que eso es una modernez y además peligroso. Reconozco que a mí, miedo me da un rato. Total, que claudicamos y empezamos con las papillas. De cereales, de fruta, de verduras y de pollo. Método antiguo y tradicional dictado por la pediatra y.. el niño no come, se niega a la cuchara. Es ver la cuchara y ya empieza a protestar. Hace dos días he empezado a darle: un pico de pan, un trozo de pera, una zanahoria cocida, plátano … y él encantado! Lo chuperretea, se pone perdido y yo vivo angustiada cada vez que con sus dos dientes parte un trozo y le empiezan a dar arcadas…
    ¿Algún consejo de los más experimentados? ¿Cómo hacéis con los cereales? Reconozco que necesito unas pautas 😛
    ¡Un abrazo! ¡Y gracias por el post!

    • 6 mayo 2014 at 11:03 am

      ¡Buenas! Si te sirve de algo, nosotros nos estamos leyendo este libro (http://www.casadellibro.com/libro-el-nino-ya-come-solo-consiga-que-su-bebe-disfrute-de-la-buena-co-mida/9788497991131/1972601) y la verdad es que te da muchas pautas y mucha seguridad en lo que haces. Quizás en vuestro caso (aunque no soy yo quién para dar consejos) estaría bien que mezclaseis ambos métodos si los abuelos no se atreven con el BLW. Ese dejarlo para casa.
      En cuanto a las arcadas, son de lo más normales. Es un mecanismo que tienen ellos para no ahogarse. Mara las hace en cada comida cuando se mete trozos muy grandes. Pero esa es la ventaja, que ellos controlan lo que pueden y no pueden tragarse. Con las papillas, al metérselas tú en la boca, pierden ese control.
      Yo te animaría a seguir intentándolo y a perderle el miedo. Y a ver si alguna de las mamis más experimentadas te pueden dar alguna pauta más. El post que recomiendo en el texto de Buggy Mamá viene muy bien!
      Un abrazo y gracias por tu comentario!

      • 6 mayo 2014 at 12:18 pm

        ¡Muchísimas gracias! La verdad es que ver a padres en la misma situación alivia… Le echaré un vistazo al libro y al post de Buggy Mamá.
        Ya os iré contando nuestros avances 😉

      • 8 mayo 2014 at 4:04 pm

        Aunque les ha convencido (tras verlo por navidad) esto del BLW, a mis padres les hace gracia darle papilla de frutas. Pidieron permiso y se lo dimos. O sea que de vez en cuando el nene se come una papilla de frutas (para disgusto de papá y mamá, que a nosotros también nos gustan: yo llegué a comprarme potitos cuando salía de excursión, a los 19 años; según como son tan sanos como la fruta, porque la ley española regula muchísimo la comida infantil, y me ahorraba que se espachurrara en la mochila) y, cuando acaba, su yayo le da una galleta, que se la come también igual de bien (pobre, le estoy dejando como un tragoncete!).

        Los cereales? Te cuento: las galletas, el pan, la pasta (macarrones, espaguetti, rizos…) estan hechos de cereales (harina de trigo, concretamente). El arroz es un cereal. Cómo le damos cereales al niño? Pues cada vez que toca pasta o que mojamos pan, o que hay arroz con tomate para cenar… el niño también come, y está comiendo cereales. De hecho, hasta los buñuelos de bacalao están hechos con harina, que se hace con trigo, que es un… cereal! Y al monstruo le encantan los buñuelos de bacalao!

        Cuando en la panadería te ofrezcan un currusquito para el crio, acéptalo y que se lo coma tu hij@ mientras volvéis a casa. Si lo explora y se le cae, no pasa nada (ya aprenderá y, en el fondo, ha sido comida gratis). Cuando se lo coma enterito, se habrá metido, como el mío, una buena dosis de cereales (sin leche, aceite ni nada, a palo seco), habrá aprendido a agarrar objetos, a masticar (a hacer las dos cosas a la vez!) y a socializar con la de la panadería. ^_^

  8. 6 mayo 2014 at 11:05 am

    Nosotros hemos llevado a cabo algo intermedio. Se lo dabamos a trocitos (sin triturar) pero no le dejábamos q lo cogiera. Se q disfrutan mucho y q así no se hace… Pero me desesperaba estar todo el dia fregando…

    • 6 mayo 2014 at 11:07 am

      jajajajaja Es que después de cada comida miras el percal y se te quitan las ganas de todo… 😛 Pero hay que intentar hacerse el ánimo! ¡Un abrazo!

  9. 6 mayo 2014 at 12:14 pm

    Me parece muy interesante!! Le echare un vistaxo

  10. 6 mayo 2014 at 12:44 pm

    La trona, el babero gigante y el mantel ya los tenemos ¡qué poquito nos queda para empezar a enguarrar la casa entera!

  11. 6 mayo 2014 at 12:49 pm

    ¡Jajaja! Y lo peor es que eso dura mucho mucho tiempo. A nosotros nos falta el mantel para completar el kit, pero me has dado muy buena idea. Es el rey de los guarrindongos, pero ¿y lo que disfruta con sus trozos? Ya no quiere ni ver la cuchara. Como bien dices, mucha paciencia: si con los purés tardas 5 minutos en que cene, con la comida a trozos cuesta una hora. Hay días mejores y días peores…
    ¡Muy buen post!

    • 6 mayo 2014 at 3:28 pm

      Me imagino! Lo bueno es que así se acostumbran a comer bien y sano. Y con los purés tarde o temprano esos cinco minutos se acaban convirtiendo en una odisea porque no quieren ni ver las papillas. Cruzo dedos para que Mara aprenda rápido. Y Coco, nuestro perro, justo para lo contrario. Es el que más come cuando nos olvidamos de sacarlo de la cocina. Todo lo que tira Mara es suyo 🙂 ¡Un abrazo!

  12. Raquel
    Responder
    6 mayo 2014 at 1:01 pm

    Solo cinco consejos??? Jajjajaja a por la silla y el babero que voy al ikea!!! Menosmal que me toca mas o menos en verano y podre pegarle bañitos rápidos jijiji. Yo quiero empezar en la cocina y el papi en el salón (no sabe lo que dice!!!!) Bueno ya nos irás contando más 😉
    Besotes

    • 6 mayo 2014 at 3:29 pm

      Mi recomendación, si tenéis una cocina suficientemente amplia para comer, es que empecéis allí. Porque no te imaginas lo que se ensucia. Aunque bueno, si luego limpia el papi no hay problema 😉 ¡Un besazo!

  13. 6 mayo 2014 at 1:21 pm

    ¡Me ca….! ¿Por qué no escribiste este post antes? o por lo menos, haberme transfundido la fantástica idea del mantel bajo la trona, me hubiera sido tan útil…. Si es que las neuronas no me dan para todo, jejejeje. Por lo demás, totalmente de acuerdo contigo en los cinco puntos, y en lo felices que son comiendo a su aire!!.

    • 6 mayo 2014 at 3:30 pm

      jajajajaja Yo preferiría más poner papel de periódico por no tener que limpiar el mantel tras cada comida. Pero no hay manera de convencer a la mamá jefa 😉

  14. 6 mayo 2014 at 2:33 pm

    jajaja según ibas contando todo lo que se ensucia, os imaginaba a mamá jefa y a tí enfundados en trajes de esos blancos de protección biológica. Muy bueno eso de recordar que la alimentación complementaria es eso… complementaria 😉

    • 6 mayo 2014 at 3:31 pm

      Todo llegará! Hasta los trajes de protección biológica, porque vaya tela… 🙂 Hoy le ha dado por tocarse el pelo con las manos llenas de una mezcla viscosa de zanahoria, patata y plátano…y luego parecía que se había puesto gomina la tía 😛 ¡Un abrazo!

  15. Una mama en el mundo.
    Responder
    6 mayo 2014 at 2:40 pm

    jajaja… Eso de la paciencia me suena ajajaj…Con la princesa la verdad no tuvimos mucho problemas para los tropezones, es de buen comer como el papa, pero si es verdad que la trona de plastico y el super mega babero no pueden faltar nunca nunca, pero en eso del mantel te soy sincera, no habia pensado en ello nunca, lo tendre en cuenta para la lenteja que viene jajaja…

    • 6 mayo 2014 at 3:32 pm

      Y porque no podemos meterla en un traje espacial con apertura a la altura de la boca… 😛 Lo del mantel viene genial, al menos con nuestra peque, que es aficionada a tirarlo todo al suelo 😛

  16. 6 mayo 2014 at 7:04 pm

    Muy buenos consejos! Son exactamente los que yo daria para proceder con el metodo! La verdad que despues de 1 mes haciendolo con la piccola ya no urilizabamos el mantel…porqe no tiraba la comida al suelo! Solo la tira cuando ya no quiere mas ni tiene hambre y entonces se pone a jugar! Me alegra que os esteis saliendo bien con el metodo. La verdad q es un gusto verles comer agusto!

    • 7 mayo 2014 at 7:40 am

      Yo creo que a Mara le va a costar un poquito más, porque tiene tendencia a apretar mucho todo lo que coge, así que o la comida es dura o la hace zumo en menos que canta un gallo 🙂 Pero sí, es un gustazo verlos comer! 😉

      • 8 mayo 2014 at 9:27 am

        Te sorprenderá lo rápido que aprende!!! 🙂 Chloe también apretaba mucho la comida al principio… en menos de 2 meses ya coge la comida con los dos deditos haciendo pinza!! Es muy fuerte lo rapido que se quedan con las cosas!! Disfrutadlo! 🙂

  17. Mamá por bulerías
    Responder
    6 mayo 2014 at 8:05 pm

    Joe yo fui incapaz. Me daba miedo que se atragantase (miedo infundado por mi abuela que me conto una historia sobre mi yo pequeña y un albaricoque xD) aunque se que no se atragantan la verdad

    Lo que pasa que lo de manchar tanto yo es que no puedo jajajajaja

    El chubasquero ese mola eh??? Lo hay en talla pa mi Cari?

    • 7 mayo 2014 at 7:41 am

      jajajajajaj Yo es lo que peor llevo, desde luego. Tener que limpiar después de cada comida y borrar la escena del crimen :-))

      El chubasquero es de talla única, pero me da que si tu Cari tiene tres o cuatro años le va a venir pequeño. Aunque seguro que los hay para más mayores en otros sitios. O incluso en el mismo Ikea. Lo que pasa es que nosotros vimos ese y ya no buscamos más 😉

  18. 6 mayo 2014 at 8:51 pm

    Este… a nosotros también nos dieron la trona unos amigos y al ver ese estafermo, pensamos en comprar una de Ikea.
    Peeeeeroooo en cuanto la niña se empezó a mover un poco, vi la tremenda utilidad del estafermo: es casi imposible que la tire por mucho que se mueva. Y si. la atamos, ya también evitamos que se ponga de pie.
    Lo del mantel yo lo hacia al principio, y al ver que al final era más fácil limpiar el suelo y que el mantel acumulaba m**rd* que no se iba, desistí 😀
    Lo de la fe en el bebé es importante también para los días que no coma (pero viva la teta!!)
    Y lo de los baberos de Ikea es un must!! Por cierto, he descubierto que en Kiabi también tienen, pero no los he probado 🙂

    • 7 mayo 2014 at 7:44 am

      La pequeña saltamontes aún no se mueve lo suficiente como para poner en riesgo la estabilidad de la silla, pero llegado el caso tenemos la super trona espacial con todos los accesorios, jajajaa A mí lo del mantel me da mucha pereza. Yo preferiría poner papel de periódico y cuando se acaba de comer se recoge y a la basura. Pero la mamá jefa lo tiene muy claro 😛
      ¡Y por supuesto que viva la teta! Ahora mismo es el 99% del alimento de Mara. El otro 1% son trozos de fresa que se traga sin querer, jejeje

      • 8 mayo 2014 at 4:18 pm

        Al monstruo le dio por las naranjas (no era temporada de fresas, era temporada de naranjas) y las mandarinas (se las comía con piel incluida: ¡nunca me he alegrado tanto de comprar ecológico!). Ya la bomba fue cuando me di cuenta, un día al cambiarle los pañales, de que había “perlitas” de cítrico entre la caca: no es que apenas masticara, es que casi no digería!
        Ahí si que se me quitaron las manías por si comía suficiente o no: qué más da lo que come si no lo digiere! (Estoy exagerando, pero la sensación fue esa.)
        Ahora los cachitos de “lo-que-sea-que-comiste-ayer” han desaparecido, porque supongo que su sistema digestivo ha madurado, pero la teta sigue siendo su pan de cada día y, el día que se duerme antes de cenar o sin comer, pues tranquila estoy porque sé que no lo necesitará (y que si al despertar tiene ganas de mover las muelas, ya se pillará una galleta o lo que pille en la cocina!).

      • 8 mayo 2014 at 4:22 pm

        Esa es la tranquilidad que me aporta. Que si de momento no come mucho, sabes que tiene la alimentación que le da su madre con la teta. Que de momento es más que suficiente. Según he leído, a partir de los 8-9 meses empiezan a necesitar comer más, y entonces dejan de jugar con la comida y empiezan a zampar 🙂 Os iré informando, jejeje

  19. 6 mayo 2014 at 9:26 pm

    Ná, que estos suecos saben lo que hacen. Yo soy una osada, jajaja, jamás utilizo babero porque luchan por quitárselo, así que tenemos ropa de comer 🙂 El blw es lo mejor del mundo 🙂

    • 7 mayo 2014 at 7:45 am

      ¡Wow! Tu eres una auténtica valiente del BLW! Sin babero y a lo loco, jejeje La verdad es que es una gozada verlos comer y enguarrarse en el intento!

  20. Naragm
    Responder
    7 mayo 2014 at 5:18 am

    Me encanta!! En cuanto la kuki cumpla sus 6 mesitos empezaremos con el BLW. Ya tengo el libro casi leído y cada vez me gusta más la idea de desterrar los purés. Tu blog queda en favoritos y seguiré de cerca las andanzas de la pequeña saltamontes con la comida en trozos 😉

    • 7 mayo 2014 at 7:47 am

      Yo tengo que reconocer que he empezado con esto habiéndome leído sólo dos capítulos del libro, pero entre lo mucho que he leído por internet, lo mucho más que ha leído la mamá jefa y las charlas a las que hemos asistido, creo que tenemos información más que de sobra para al menos no vivir angustiados durante el tiempo que dura cada comida del día 🙂 ¡Muchas gracias por pasarte y bienvenida! 😉

  21. 7 mayo 2014 at 10:01 am

    Yo quería empezar a hacerlo con la fruta pero con sus 4 dientes la temo!!!!
    Me alegro de que os vaya bien 😉

    • 7 mayo 2014 at 10:03 am

      De momento come poco, aunque he leído que es lo que toca. Hasta los 9 meses más o menos (si han empezado a los 6) no dominan del todo. De momento no es más que una diversión para ella. Y para nosotros 🙂 ¡Gracias!

  22. Olga
    Responder
    31 mayo 2014 at 4:07 pm

    Mi peque tiene 8 meses y desde los 6 estamos con BLW. Se niega a estar con bandeja, ella en la mesa como los demás. Y baberos pues hay veces que ni se lo pongo… Ya se lavará la ropa jejeje.
    Yo tengo el método ideal para los suelos, 2 perros aspiradoras que se están poniendo como el kiko de comida desechada XD

    • 1 junio 2014 at 7:41 pm

      Jejeje mi Peque cumplió ayer 9 meses y empezamos con 6 meses a darle caña al BLW. Estos muy contentos, y él el que más. Pero Papi sería más feliz con un aspirador de mano para la trona y alrededores. ¿alguno/a usáis? Me da rollo comprar una de esas wet&dry y q no recoja bien el pringue…

      • 2 junio 2014 at 7:28 am

        Nosotros la verdad es que no. Recogemos a la antigua usanza. Papel de cocina, trapo, escoba… Es un trabajón, pero bueno, hay que asumir las consecuencias… jejejeje

    • 2 junio 2014 at 7:27 am

      jajajajaja No te creas que hay días en que nosotros tampoco ponemos nada debajo y el perro se pone las botas también. Es más, algún día nos lo hemos encontrado con un spaguetti sobre su cuerpo :-))

  23. 18 octubre 2015 at 7:56 pm

    Y yo añadiría un perrito, para que disfrute del festín 🙂

Deja un comentario

* Rellena todos los campos