Así me despidieron por pedir una reducción de jornada

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He tardado dos meses en redactar este post porque la verdad es que he necesitado tiempo para asimilar lo que pasó y escribir desde una relativa calma que no tenía ni por asomo hace algunas semanas. Hasta ahora nunca había dicho muy alto dónde trabajaba (y hoy tampoco lo voy a hacer), porque no era un motivo de orgullo que me relacionasen con determinadas personas del colectivo para el que estaba empleado, que dista bastante de mi forma de ser, de pensar y de actuar. Sea como fuere, hasta el pasado 31 de agosto era el responsable de comunicación de una asociación (dejemosló ahí). A las 14:30 de aquel miércoles me despidieron. Cuatro horas antes, sobre las 10:30 horas de la mañana, había intentado pedir una reducción de jornada. Como veis, sin mucho éxito.

Los antecedentes

La idea de pedir una reducción de jornada era algo que me rondaba la cabeza desde hace mucho tiempo, concretamente desde que a finales de 2015 me redujeron el sueldo en 300€ limpios al mes, lo que son casi 6.000€ brutos al año, que se dice pronto. Entonces no lo hice, porque durante un año estuve solo en el departamento de prensa, sin posibilidad de ponerme malo, pendiente de un móvil a todas horas, soportando un nivel de presión increíble, actualizando redes sociales de lunes a domingo, teniendo que estar atento a la actualidad y a las alertas 24 horas al día, 7 días a la semana, escribiendo artículos para periódicos de tirada nacional que luego llevan la firma de otros incluso en mis días de asuntos propios (aún recuerdo el segundo cumpleaños de Mara) porque la actualidad así lo demandaba… Y haciendo todo eso mismo, también, para otra asociación que parasita a la primera y que durante mis casi dos años allí solo me tuvo 6 meses en nómina. El resto del tiempo tuve que trabajar gratis para ella. Y sonreír, por supuesto.

Recuerdo que de cara a las vacaciones de Navidad del año pasado, me planté, y le dije a la entonces gerente que o me daban algo a cambio o no iba a enviar la revista de prensa diaria durante mis días festivos navideños, ni tampoco a actualizar el Twitter de la asociación con la misma intensidad. Como era de esperar no me dieron nada, así que yo tampoco hice nada. Luego, indignados, me dijeron que era la primera vez que no se enviaba durante tantos días el clipping de prensa. Yo les dije que era la primera vez que me pedían trabajar en mis vacaciones.  Y ahí empezó a coger más fuerza si cabe la idea de la reducción de jornada.

Los hechos

Ejercer este derecho implica pensar bien las cosas. No es algo que uno haga a la ligera. Sobre todo porque aunque muchos empresarios parecen no darse cuenta, pedirse una reducción de jornada es pedirse también una reducción de sueldo y hacer números para ver si uno llega a final de mes. A mediados de agosto, dado que ya tenía una nueva compañera en el departamento, empecé a hablar con un gestor para hacer las cosas bien y a tiempo, ya que con el embarazo de Diana avanzado, mi mente estaba puesta en el inicio del curso escolar y en facilitar un poco la vida a la mamá jefa. Mi idea era trabajar de 9:00 a 15:30 del tirón, sin parar a comer, para así a las 16:00 horas poder ir a recoger a Maramoto al cole. Y todo ello pensando también en que pronto iba a llegar Leo y mi presencia antes de hora iba a adquirir más importancia si cabe teniendo en cuenta que estamos solos y no tenemos ayuda de nadie. En total eso suponía reducirme 6 horas de mi jornada a la semana. ¡6 horas!

“Aunque muchos empresarios parecen no darse cuenta, pedirse una reducción de jornada es pedirse también una reducción de sueldo y hacer números para ver si uno llega a final de mes”

El día 31 de agosto aparecí en la sede con mi hoja de petición de reducción de jornada debidamente cumplimentada, pero mi sorpresa fue que nadie quiso recibirla. Incluso se me recriminó la osadía de pedirla de esa manera, por escrito. Para ellos, claro, viendo como actuaron después, hubiese sido más sencillo que se lo dijese a viva voz, así me hubiesen despedido sin dejar huellas. A partir de entonces fue una locura de día y un cúmulo de nervios que nunca antes había vivido, ya que al comentarle al gestor lo que había pasado éste me aconsejó que corriese a enviar el escrito por burofax y que grabase cualquier conversación que tuviese con ellos. “Te van a despedir”, me dijo desde la experiencia del que ya las ha visto de todos los colores.

Yo ya había bajado a almorzar, así que tuve que hacer que Diana viniese a mi trabajo corriendo y le tiré por la ventana el escrito para que fuese a enviarlo a Correos. Mientras, en la sede, el presidente de la otra asociación me llamaba para tranquilizarme, decirme que iba a intentar hablar las cosas y ver cómo lo podíamos arreglar… y despedirme de su plataforma (en la que tras siete meses trabajando sin contrato me había hecho uno por el que me pagaba poco más de 100€ al mes) asegurándome que no tenía nada que ver con lo otro. “Es que se ha acabado el dinero de la subvención”, me dijo. Qué justo, ¿verdad? Yo, sin embargo, estaba tan nervioso, tan descolocado, que hasta llegó a convencerme y le dije a Diana que mejor lo dejábamos estar. Menos mal que ella no me hizo caso y siguió adelante con el envío del burofax.

Porque unas horas después, a las 14:30, me llamaron para reunirse conmigo y presentarme la carta de despido. El motivo, objetivo, el descenso de las subvenciones y del trabajo en el departamento. ¡Ja! Lo que ellos no sabían es que la grabadora estaba en marcha y en una conversación que ya me sé de memoria reconocen en varias ocasiones que me despiden porque no pueden tener a “un tío en prensa que se va a las tres y media a casa”. También porque no pueden confiar en mí porque les presenté la reducción por escrito y no lo comenté con ellos antes para que me despidiesen con tranquilidad. No en vano, a mi compañera de prensa le preguntaron: “¿Tú sabías algo de esto?”. Ella, evidentemente, dijo que algo sabía. “Si nos lo hubieses dicho, no hubiese pasado esto”, fue su respuesta. Más claro, agua.

El desenlace

Recuerdo que una vez ya despedido, todavía medio en shock y muy caliente por las estupideces que había tenido que escuchar durante la reunión, le dije al presidente de la otra asociación (que también ejerce como consejero de la que me empleaba) que era vergonzoso que sabiendo todo lo que había hecho yo solo durante el último año y conociendo mi situación familiar, me hubiesen tratado así por pedir una reducción de jornada. “Si tanto te importa tu familia, haber pensado bien las cosas antes hacerlas”, me dijo. Y con esa respuesta, si aún no lo había hecho suficiente, se acabó de retratar por completo. A él y a toda la asociación en la que ejerce como consejero.

Después de aquello, y aunque me insistieron en que volviera para hablar y “arreglar” un poco las cosas, me fui a una abogada. Intentaron amenazarme, táctica que utilizan habitualmente, diciendo que argumentarían tal y cual cosa en un posible juicio. Y están acostumbrados a que les funcione. Tanto es así que en su soberbia ni siquiera se dan cuenta de que te amenazan con cosas que nada tienen que ver con el motivo que argumentan en el despido.

Luego, en un acto en conciliación que me ha quitado el sueño durante semanas, mi abogada llegó a un acuerdo con ellos. Creo que acabó tan harta de su actitud (y yo, que no estaba allí, me sentía tan perdido) que acabó aceptando un trato para no eternizar el tema. Y yo, que tengo la certeza de que hubiese ganado el juicio, me arrepiento de no haberlos llevado hasta el final, de no haberlos expuesto a ser condenados por impedirme ejercer un derecho que me correspondía como empleado. Al final, todo esto les ha acabado saliendo muy barato, demasiado, lo que a buen seguro refuerza la sensación de impunidad con la que actúan.

A modo de conclusión

mujeres-reduccion-de-jornadaAunque hoy me sigo poniendo nervioso cuando recuerdo aquel día y pienso que les dejé escapar demasiado fácil, poco a poco he ido superando el tema. Como he dicho antes, ni era el trabajo de mi vida, ni me pagaban lo que correspondía a mi función y a mi responsabilidad, ni me quedaba demasiada paciencia para aguantar a gente que actúa desde la verdadera maldad y que somete a sus empleados a un nivel de presión extremo. Aún así, me dolió que todo acabase así y, sobre todo, constatar la impunidad con la que llevan a cabo sus actos.

Si he escrito este artículo no es para que nadie se compadezca de mí (que al final, por ahora, puedo pagar el alquiler, recojo cada día a mi hija del cole y sé que voy a disfrutar a tope de Leo), sino como un desahogo personal. También para hacer visible una realidad que lamentablemente está asociada a las mujeres, pero a la que los hombres también estamos expuestos cuando queremos ejercer como padres: la discriminación laboral.

“Quiero hacer visible una realidad que lamentablemente está asociada a las mujeres, pero a la que los hombres también estamos expuestos cuando queremos ejercer como padres: la discriminación laboral”

Creo que mis responsables debieron cortocircuitar al ver que un hombre les pedía una reducción de jornada. En su machismo, ni siquiera se habrían planteado que eso podría ocurrirles algún día. En el momento que sucede, como habéis visto, quedamos tan expuestos como las mujeres, tan a merced de quienes nos dirigen laboralmente como lo estaba mi anterior compañera de departamento, a la que un año antes, cuando se iba a incorporar tras las 16 semanas de maternidad y había pedido una reducción de una hora diaria, le enseñaron la puerta de salida acuerdo mediante.

Tenemos una de las tasas de fecundidad más bajas de Europa y una población que envejece a paso acelerado. Cuando todo deberían ser medidas para incentivar la reproducción, parece por el contrario que ser padre o madre y querer ejercer como tales sin renunciar a tu trabajo está mal visto. Y penalizado. Así nos va.

familia

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142 respuestas

  1. Cristina Madre y Autónoma
    Responder
    2 noviembre 2016 at 9:01 am

    Cuanto siento que te haya pasado esto, peo a veces las cosas suelen salir mejor. Entiendo tu amargas sabor de boca al pensar que podías haber luchado hasta el final con posibilidades de ganar. Sólo cabe esperar que poco a poco, las cosas vayan cambiando…pero para eso hace falta plantarse de vez en cuando.
    Enhorabuena, Adrián por haberlo contado y por haberte plantado. Sois unos supervivientes

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:45 am

      Muchísimas gracias por tus palabras, Cristina. La supervivencia comienza ahora. Pero lo conseguiremos, estoy seguro. Un abrazo grande!

    • Isabel de Miguel Saavedra
      Responder
      5 noviembre 2016 at 7:09 am

      Gracias por tener la valentía de contarlo. Hay algo que cambia en tu argumento, el derecho lo tiene tu “Maramoto” (me encanto como ariñosamente la nombras) a ser atendida, y eso significa que te lo dan o si demuestran que eres imprescindible para la empresa y el juez/za te deniega entonces demandas con esa sentencia por un cambio de catarogia superior. A x sentencias se supone que hay va una inspección de oficio. Te puedo contar algo sobre mí pero solo una pequeña pincelada, me denegaron también la reducción pero en mi caso tengo una hija minusválida. Sigo trabajando para la misma empresa aunque a un precio muy alto. Te animo a ti artesano de la palabras que escribas un libro sobre ello. Me alegro que puedas disfrutar de tu pequeña Mara que dicho sea de paso nunca será tan pequeña. Un fuerte abrazo. Si te animas a escribir un “Señoras y criadas” mis puertas están abiertas para mostrarte toda la documentación y compartir experiencias. Por último puede que me expesara y escribiera aún peor pero sé que me vas a entender.

      • Adrián Cordellat
        24 noviembre 2016 at 7:50 am

        Gracias a ti por tus palabras, Isabel!

    • Bea
      Responder
      24 mayo 2017 at 9:25 pm

      Han pasado ya unos meses desde que escribiste este post pero necesitaba expresar como me siento porque hace un mes casi q empezó mi calvario. En diciembre fui mama de un maravilloso bebe. Tras 10 años trabajando duramente para mi empresa decidí que ya era el momento de crear mi familia. Durante estos 10 años he hecho de todo por mis jefes, he trabajado muy duro y he echado muchiiiiisiiiimas horas extras sin remuneración alguna, y cuando digo muchiiisimas creedme q son muchiiiisimas…lo normal un martes o un miércoles era entrar a las 8 , 8-30 de la mañana y salir de allí a las 23.00 o 00.00 de la noche , cuando en teoría mi horario era de 9.30 a 19.00.me he sacrificado por la empresa cuando ha exo falta y los he apoyado en todo y más. Raro es, por ejemplo , el año que he usado todas mis vacaciones , he trabajado todos los festivos aún sabiendo que no tenía q hacerlo. Estando embarazadiiisima de 8 meses y medio seguía con mis jornadas maratonianas de trabajo(9 a 22.00 y 23.00 de la noche)…cuando un mes antes de la incorporación tras la baja de maternidad me pongo en contacto con ellos para comunicarles mi intención de acogerme a la reducción de jornada empezó a gestarse un odio hacia mí del que todavía no doy crédito. Por recomendación de mi abogado les hice llegar mi petición por escrito (ya me habían llegado noticias de que me querían despedir, de que no querían q volviera …)
      Tras recibirla me citan en el despacho una semana antes de mi incorporación para plantearme las opciones. Dichas opciones son:
      – irme al paro con la “promesa” de que al año o dos años ellos me reincorporan(sin indemnización y perdiendo antigüedad y todos mis derechos)
      -reduccion de jornada pro de 9.30 a 14.00( cuando yo había pedido de 9.30 a 15.30)pero con la consecuencia de que si me acogia a esto despedirían a dos miembros de mi equipo( dos chicos que entraron para cubrir mi baja)y que esto era muy injusto porque en 4 meses habían trabajado muy duro(y yo en 10 años que he hecho.,…?.)
      Cuando salí de allí llorando como una magdalena porque consideraba muy injusta toda esta situación , me fui derechita al abogado y tras contarle todo me dijo que no aceptará ninuguna de las opciones q volviera a presentarles mi propuesta inicial (9.30-15.30) . Así lo hice y me presenté a mi puesto de trabajo el día oportuno. Nada más llegar me llaman al despacho para ponerme a caer de un burro y para decirme que o acepto una bajada de categoría y de salario o el viernes despiden a los chicos…les dije que no aceptaba y dicho viernes fueron despedidos. Acto seguido comunicaron a todos mis compañeros que yo ya no era jefa de equipo y que no podía tomar responsabilidad alguna …me han aislado de mis compañeros , sentándome lejísimos de todo mi equipo e infundandoles a ellos tal terror que no se atreven casi a dirigirme la palabra. Me mandan trabajos que no sirven para nada solo porque ellos saben que así molestan …a varios compañeros los han llamado al despacho para hablarles mal de mí … no me dirigen la palabra ni me presentan cuando viene visita.. hoy por ejemplo, mi señora jefa me ha quitado la silla mientras iba al baño y he tenido q esperar q ella se quisiese levantar para poder sentarme … estoy asqueada pero allí sigo aguantando por mi hijo y porque después de tanto tiempo esforzándome no merezco irme con la cabeza gacha…las dos primeras semanas salía de allí llorando sin parar , no comía no dormía, a día de hoy cada vez me afecta menos pero es muy injusto que nadie tenga q pasar por tales situaciones por acogerse a un derecho q la ley recoge.
      Le gobierno debería de velar por las mamás y papás q necesitan recurrir a la reducción para estar con sus peques y asegurarse de q estas cosas no pasen más , castigando al empresario que incumpla o trate de incumplir con tal derecho. Siento haberme alargado tanto pero estoy indignadisiiima.
      Espero q todo te vaya bien y tus bebes estén disfrutando muchísimo de su papi

      • Adrián Cordellat
        28 mayo 2017 at 9:16 am

        Me dejas helado, Beatriz. Solo puedo enviarte mucha fuerza, mandarte todo el ánimo del mundo y decirte que, aunque ahora no lo veas, el mundo no se acaba en esa empresa que te trata así. Lucha por tus derechos. Y si es necesario, denúnciales por acoso laboral. Pero no dejes que se salgan con la suya. Un abrazo grande. Resiste!

  2. Mamá en Bulgaria
    Responder
    2 noviembre 2016 at 9:49 am

    Madre mía Adrián! Qué cúmulo de despropósitos! Lo siento mucho, aunque mira, ahora eres libre de semejantes cretinos. Lo que has descrito se parece mucho a esclavitud laboral.
    Lo de despedir a padres por ese motivo es un clásico, por desgracia, igual que despedir a mujeres cuando anuncian el embarazo. Pero a todo cerdo le llega su San Martín, a los de esa calaña ya les llegará el turno.
    Un abrazo, espero que encuentres algo pronto que se ajuste a lo que necesitas para poder ejercer de padre sin problemas.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:44 am

      La verdad es que salí de allí con muchas ansias de venganza. Con el tiempo se ha ido atenuando, pero espero que alguien les desmonte pronto el chiringuito que tienen montado. ¡Un abrazo grande, Marta!

  3. Esther
    Responder
    2 noviembre 2016 at 10:59 am

    Pufff, qué horror. Afortunadamente en mi empresa, una multinacional tecnológica para la que trabajamos mi marido y yo (en distintos centros en Madrid), las reducciones de jornada son algo habitual en empleados de distintos estratos (incluyendo jefes de departamento/sección o jefes de proyecto). La mayoría son mujeres, pero hay algún hombre (como mi marido, por ejemplo… nosotros tenemos 1/8 de reducción cada uno).

    Yo siempre digo que somos un chollo para las empresas, porque esa reducción tan pequeña apenas se nota en el rendimiento (yo diría que saco el mismo trabajo que antes, porque además lo hago todo seguido y casi ni me meneo de la silla) y tienen una reducción en el sueldo.

    Me da pena tener que sentirme afortunada por esto, porque debería ser algo totalmente normalizado.

    Mucho ánimo

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:43 am

      Esa multinacional la deberían poner de ejemplo en todas las charlas y políticas de conciliación. Al final, como dices, hacemos el mismo trabajo pero cobramos menos. ¡Un chollo!

      Gracias por tus palabras, Esther!

  4. La maternidad de Krika en Suiza
    Responder
    2 noviembre 2016 at 11:37 am

    Madre mía Adrián, es que te iba leyendo y me iba subiendo el cabreo por momentos. Me has hecho revivir completamente lo que me pasó a mí, sólo que yo en vez de pedir reducción de jornada comuniqué mi embarazo. A mí tardaron 2 horas en echarme. Como conocía a mi jefe y sabía que eso iba a pasar se lo comuniqué por escrito, escrito que no me quiso firmar por supuesto. Es muy curioso porque hablamos de las vacaciones de agosto antes de decírselo, me dijo que sí, que me las cogiera en agosto, acto seguido le comuniqué mi embarazo, se quedó sin palabras. En dos horas me estaba llamando al despacho para despedirme, aunque según él sólo me estaba comunicando el final de contrato (las rulas que me hacía con los contratos es otro cantar). Lo tengo todo grabado, pero me dijeron que no podía presentarlo en un juicio porque estaba grabado sin consentimiento. También llegamos a un “acuerdo” en el acto de conciliación y también me quedó la sensación de que se fue de rositas y que tendría que haber llegado a juicio. Siento mucho que te haya pasado esto, sé perfectamente lo que sientes y yo, 6 años después, sigo cabreándome muuucho cada vez que lo recuerdo. Estas cosas no deberían pasar 🙁

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:42 am

      Gracias por contar tu experiencia, compañera. Este post está sacando a la luz muchas realidades como la tuya y la mía. Y es necesarios sacarlas a la luz. Y denunciarlas, porque algo hay que hacer al respecto. Un abrazo grande, familia.

    • Júlia Humet
      Responder
      3 noviembre 2016 at 10:22 am

      Hola. No sé si a estas alturas quieres saber esto però si tu grabas una conversación en la que tu participas, esta grabación es valida como prueba, aunque la otra parte no sepa que la estás grabando. Siento que te asesoraran mal…

    • José Ángel Rodríguez
      Responder
      3 noviembre 2016 at 1:59 pm

      Copio y pego de http://www.legalisconsultores.es/2014/04/es-legal-realizar-grabaciones-se-pueden-aportar-como-prueba-en-juicios/:

      El Tribunal Constitucional lo deja bien claro en la Sentencia de 29 de noviembre de 1984 (STC 11/1984), al establecer que: “si una persona al grabar, no está siendo parte de la conversación (grabación ajena), se vulnera el artículo 18.3 de la Constitución Española, pero que si una persona graba las palabras que un tercero le dirige, no realiza ningún hecho ilícito”.

  5. Lucía
    Responder
    2 noviembre 2016 at 11:45 am

    Lo siento mucho por tí Adrián por el mal trago que has pasado, yo lo pasé hace ya 6 años y fue aún más repentino que lo tuyo, aun sin hija, luego tuve otro empleo del cual me dieron la patada al volver del viaje de novios… aproveche a tener a la niña y disfrutar del embarazo y el 1º año de vida pero…Oh, mi sorpresa cuando a fecha de hoy sigo sin empleo sin prestación por desempleo y de vuelta a casa de mamá con la peque, sigo buscando por supuesto, pienso en montarme algo (al no tener dinero me cuesta más) pero….LLEVO A LA NIÑA AL COLE TODOS LOS DIAS Y DISFRUTO DE LAS TARDES CON ELLA, eso no me lo quita nadie y te digo más “no paro de hacer cosas en casa” el trabajo de casa es infinito jajajajajaja
    Seguiré con buena cara con la pequeña y buscando curro que me permita seguir pasando las tardes con lo mejor de mi vida.
    Un Abrazo fuerte a tí, a Mamá Jefa, a Maramoto y a Leo.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:41 am

      Qué duro y bonito lo que cuentas, Lucía. Y qué bonita la inspiración que supone para ti tu hija. Te deseo toda la suerte del mundo. Un abrazo enorme. Y gracias, de verdad, por tus palabras.

  6. Luis
    Responder
    2 noviembre 2016 at 11:49 am

    La fiscalía debería actuar de oficio ante un caso de tan gravedad, sólo por haber presentado la demanda, y continuar hasta el final depurando todas las responsabilidades. Ánimo! ya verás como mejorará tu calidad de vida y surgirán nuevas oportunidades.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:40 am

      Gracias por tus palabras, Luis. Con una justicia más rápida, otro gallo cantaría. ¡Un abrazo grande!

  7. Marga Serrano Valdés
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:08 pm

    Hola. Aunque lo escribas para desahogarte, y no para que te compadezcan, lo primero que quiero decirte es que lo siento mucho. Y lo siento porque de verdad sé lo mal que se pasa, los nervios que te genera y hasta el pequeño lastre que se queda entre el cerebro y el corazón. Al final, lo importante es lo importante, pero si se piensa en ello queda como un poso que te coge las entrañas. Me da tanta rabia. Mi marido tiene un trabajo de horarios locos con pérdida de tiempo incluida en las horas centrales del día. Alguna vez nos hemos planteado la reducción porque como dices, para que ellos te quiten, cuando quieran, lo que sea de tu sueldo, pues ya se lo quita uno siendo consciente de ello y, al menos, puede disfrutar de su tiempo con la familia, que es lo que nos llevamos al final del día. Creo que si pidiera, no ya la reducción, sino utilizar esas horas centrales para adelantar esa hora de salida le despedirían. En lo que a mí respecta me despidieron estando embarazada. Con un email en la misma mañana de “tienes que hacer toooodas estas cosas” y llamadita a la 13.55 para despedirme, sin carta, intentando llevarme a un estado de locura en el que, en la reunión, se me insultó, se me humilló y se me faltó al respeto. Sin entrar al trapo cogí mi culito y lo planté en urgencias con un ataque de ansiedad. Estuve lúcida con el papeleo y también, a través de un sindicato, llegamos al acto de conciliación, al que no acudí porque con la barriga y la ansiedad no podía, pero en el que también se llegó a un acuerdo y todavía (han pasado casi tres años) me gustaría haber ido hasta el final porque iban a estar pagando atrasos hasta que mi hijo fuera a la universidad. Pero no, la mierda para ellos. Y gracias por contarlo, porque es increíble que pasen estas cosas.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:39 am

      Gracias mil por contar tu historia, Marga. Imposible no ponerme en tu piel y sentir lo que sentiste y lo que sigues sintiendo aún hoy en día. Todo el ánimo del mundo. Hay que contar estas cosas, porque si no se ocultan, y necesitamos que se vean, porque esto pasa a diario. Gracias de nuevo. Un abrazo.

  8. Yolanda Lopez
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:09 pm

    Cuánto lo siento pero ante un caso magistratura debería hacer algo. Así que no tires la toalla, exige tus derechos y mientras tanto disfruta de tu familia al máximo.

  9. Natalia
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:09 pm

    Ufff… Mola leerte, siempre. Y estimula denunciar injusticias. Las que sean. Para mi no se trata de hablar del machismo laboral ni las eternas dificultades de la conciliación: soy empresaria autónoma pobre, con un empleado a cargo y aunque cumplo con orgullo a costa de muchas veces no tener sueldo para mi misma, creo el sistema económico facilita que algunos empresarios elijan ser cabrona: un sueldo bruto tiene un sobrecoste para el empresario entre SS seguros, formación y material (sea pequeño o grande) de un 40 a 50%!!! Y encima tenemos que oír que no habrá dinero para pensiones por jubilación en años futuros… Siendo parte de este sistema me he enterado de la inconveniencia de ser empresario autónomo promovido por el gobierno: única solución al auto-empleo con mentiras de ayuda que no son ciertas, sino más bien obligaciones+obligaciones que saben a hachazos mortales nada facilitadoras… me pregunto: y siendo un gran empresario con un haber financiero más que holgado en Hacienda, es igual? Es igual cuando el beneficio de una empresa se calcula con % de diferencia respecto del año anterior que cuando directamente no se llega al beneficio porque has invertido para poder generarte un sueldo con el que comer? Este sistema con leyes tan genéricas, pone a todos en la misma bolsa y creo que ello genera que los que tienen más poder (el dinero va acompañado de cierto poder) abusen; porque la sostenibilidad es una palabra de moda que obliga a la empresa a invertir en marketing sostenible de forma insostenible para sus empleados (como en tu caso, porque vamos… las subvenciones son premios después de pasar filtros y filtros). Este sistema es el que permite formatos de asociaciones empresariales engañosos, y que donde hay engaño 1 hay engaño 2, 3 y hasta el infinito… cosa que termina con argumentos de contrataciones basadas en subvenciones, por decir algo. Todo mentira patatera, pero por qué?porque esta mentira solo nos perjudica a los que NO tenemos: seamos empleados, pequeños empresarios o aquellos que no tienen moral. Ojalá todo el mundo hablara como tú. Ojalá todos denunciaran. Tu caso es cuestión de una empresa de merda y molaría saber quiénes son, si no fuera porque seguro tienen un gabinete de abogados dedicados a “cuidar” su buena reputación y mejor dejarlo así. Y está bueno también no olvidar que este Sistema legal económico bajo el que se acogen estas asociaciones empresariales es un gran responsable porque apadrina mentiras, un ejemplo claro es el personal en regímen de contrato temporal en los propios organismos públicos. Por un momento sentí que estábamos en esta super Liga de Héroes que cambiará el mundo algún día. Y me gustó. Solo por eso nos gusta continuar. Gracias y no cambies.

    • Natalia
      Responder
      2 noviembre 2016 at 3:19 pm

      Estaba tan enojada por la despues de leerte que salieron muchos errores en el texto que confunden, sobretodo eso de que el sistema perjudica a los que les falta moral. Remolino de emociones. Lo siento de nuevo. Espero sepas comprender que empuño espada para defenderte si hace falta. Y que agradezco que hayas permitido de alguna manera que salga el desencanto que tengo en mi corazón esté último tiempo….

      • Adrián Cordellat
        3 noviembre 2016 at 7:27 am

        Muchas gracias por tus palabras y tu apoyo, Natalia!

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:37 am

      Wow! Gracias a ti por tu comentario, Natalia. Cambiaremos el mundo algún día. O al menos lo intentaremos. Nuestros hijos bien lo merecen. Un abrazo enorme!

  10. Sonrisa despeinada
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:13 pm

    Me has hecho revivir todo mi infierno por el mismo tema. De una conversación un poco antes de incorporarme en la que si si, sin problemas, al cambio de cuando pedí oficialmente la reducción por email ( benditos mails que fueron mi salvación) a partir del cual empezó un calvario de traslados, acoso y derribo para que me fuera ( porque no querían despedirme claro, sabían que lo tenían perdido) e incluso ofrecerme que si me olvidaba del tema podría volver sin consecuencias. No me conocían. Les demandé. No llegamos a juicio, ni siquiera a acto de conciliación. Porque recibí un burofax pidiendome que me reincorporase a mi puesto con la jornada solicitada. Hay que luchar, y plantarse. Y ole tú.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:35 am

      Ole tú, compañera. Eres un ejemplo de que hay que luchar para conseguir las cosas. Gracias por tus palabras.

  11. Emi de MaMá OriEnta
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:23 pm

    Aisss Adrián, cuanto siento de veras que hayas pasado por esta situación, quizás algún día cuente yo la mía públicamente pero actualmente lo estoy masticando porque quiero hacerlo bien (y eso que dentro de nada llevaré un año en reducción de jornada, sueldo y muchas cosas más). Sólo decir que me da pena, mucha pena todo esto. Pero también hay que mirar el lado positivo y es que algo mejor está por venir. Un besote gordo.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:33 am

      Deseando conocer tu historia estoy, compañera, porque tras un año así, tiene que ser épica. Gracias mil por tus palabras! Un abrazo!

  12. Escondite de Mamá
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:34 pm

    Es completamente inmoral el trato que te han dado y el descenlace.
    Se hinchan tanto los políticos hablando de lo bien que lo van a hacer con este tema y la realidad es que son pocas las empresas que realmente se implican.
    Muchos ánimos familia!

  13. Almudena
    Responder
    2 noviembre 2016 at 12:45 pm

    Qué vergüenza de leyes y de país en el que vivimos.Mucho animo! Y por cierto decir cuál fue la impresentable de la empresa tampoco vendría mal. Saludos!

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:32 am

      No lo digo porque se me puede acabar cayendo el pelo a mí. Que sería el colmo del despropósito. Gracias, Almudena!

  14. Raquel
    Responder
    2 noviembre 2016 at 1:26 pm

    Pues tú no dices la asociación, pero yo te voy a contar que hace exactamente 14 años me despidieron de una emisora de la SER porque me tocaba incorporarme y pedí el permiso de lactancia. Empatizo contigo, porque sentí exactamente lo mismo.

    • Ari
      Responder
      3 noviembre 2016 at 6:03 am

      No dice la asociación pero viendo su perfil es fácil sacar cual es.
      Es la….. Asociación de víctimas de terrorismo. La AVT.

      • Patricia
        3 noviembre 2016 at 10:21 pm

        Chiquillo/a, ¿peor no ves que ha dicho que le perjudica mencionarla? 🙁

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:32 am

      Qué triste, Raquel. Qué triste. No dejan de sorprenderme vuestras historias personales 🙁

  15. Noelia - Golosi
    Responder
    2 noviembre 2016 at 2:26 pm

    Qué fuerte! Y por desgracia qué común.
    Intenta quedarte con la parte positiva, que seguro la tiene, como desvincularte de personas así, o poder dedicarte a tu familia. Espero de veras que cuando quieras encontrar algo no tardes en hacerlo. Ánimo.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:31 am

      Gracias, Noelia! Ahora estoy con toda la vista puesta en Tacatá Comunicación y en los proyectos que nos van saliendo por ahí. Por suerte ahí nadie va a interferir en mi papel como padre 😉

  16. Marian (UnaMadredelSIgloXXI)
    Responder
    2 noviembre 2016 at 3:00 pm

    Qué experiencia mas dura! Desgraciadamente, está a la orden del día en muchísimas empresas de este país… y en lo relacionado con el periodismo aún más, que yo también he visto cada cosa… Generalmente les toca a las mujeres, pero es porque la mayoría de los hombres no ejercen sus derechos como has hecho tú. Siento mucho que te echaran de esa manera (ya sé que no escribes para que te compadezcamos) y la incertidumbre de volver a buscar trabajo. Espero que la próxima empresa para la que trabajes sepa valorar mejor tu trabajo y tu disponibilidad.
    PD: ¿Qué les pasa a los empresarios de este país? ¿Te vas de vacaciones y tienes que andar mandando revistas y twitteando?

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:30 am

      Gracias por tus palabras, Marian. No sé qué les pasa a los empresarios, la verdad, pero pareciera que quieren un mundo sin niños. Y qué triste sería.

  17. xavier
    Responder
    2 noviembre 2016 at 3:31 pm

    Joder !
    que cabreo y tristeza al leerte adrián …sigo tu blog desde que nació Maia hace ya casi 2 años…y no sabes las alegrias y consuelos que he encontrado en estas lecturas
    no he podido “investigar” quien es la asociación cuyos directivos te dispensaron semejante trato…y no lo hago público porque respeto tu decisión de no hacerlo…pero me da lástima…
    estoy convencido que el tiempo que vivirás ahora con Mara y Leo será de más calidad y sabrás disfrutarlo como os merecéis los 4 !
    y sin duda…por tu valía y calidad profesional…más pronto que tarde saldran nuevos proyectos y aventuras
    un abrazo de ánimo !
    x

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:26 am

      Me hubiese gustado decir su nombre para que todo el mundo sepa quiénes son y cómo actúan, pero al no haber sentencia me complica las cosas. Me quedo con ese tiempo que voy a poder dedicar ahora a los peques. Sin presiones ni angustias. Gracias mil por tus palabras, Xavier. Y un abrazo enorme.

  18. Matronaonline
    Responder
    2 noviembre 2016 at 3:53 pm

    Llevo mucho “desconectada” y me apena volver y encontrarme esto. No me apena, me repugna, me da un asco absoluto esa falta de escrúpulos en las personas y no, no me refiero al despido, que parece “lo de menos”, incluso me atrevería a decir que hasta un favor (aunque soy consciente de que por desgracia es muy complicado verlo así cuando ese sueldo financia las necesidades de tu familia), me refiero a las condiciones en las que te han tenido. Sin contrato, pagándote una miseria, usando tu trabajo en nombre de otros, exigiéndote prescindir de todo tu tiempo libre, negándote el derecho de disfrutar por completo tus vacaciones, pretendiendo que antepusieras tu trabajo a tu vida… Imagino que pocos solicitarán una reducción de jornada allí, pero por desgracia muchos se encontrarán en esa situación laboral tan sumamente lamentable, quieran conciliar o no…
    De verdad deseo que esto haya sido al final para bien y que esa mala etapa de paso a otra feliz, en lo personal y en lo laboral. Y a ellos… no les deseo nada malo, bastante terrible es desconocer lo que es disfrutar de tu familia, no tener unos principios sólidos que transmitir a los hijos, no conocer la equidad, la solidaridad, la empatía, en definitiva: no saber valorar a las personas… no querría verme a mí misma ni a nadie que quiera en el pellejo de esa gentuza.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:25 am

      La verdad es que las condiciones eran lamentables por ese hecho de hacerme currar para otra asociación que no me pagaba o que me pagaba una miseria. Y que encima se diese por hecho que tenía que ser así. Tengo una compañera en reducción, pero que viene de otra etapa de la asociación, y ahora está acojonada porque va a volver a ser madre. Y las dos últimas que lo fueron están en la calle. Así que imagínate el percal. Gracias por tus palabras, Jade! Un abrazo!

  19. Nueve meses y un día después
    Responder
    2 noviembre 2016 at 5:44 pm

    La madre del cordero. Menuda barbaridad y qué poca vergüenza, moralidad y manera de saltarse la ley a la torera. Me pongo en tu lugar y las habrás pasado canutas. Desagradable y feo todo. Espero que la sensación de vaya diluyendo y que disfrutes de tu familia. Lo mejor está por llegar.

  20. Anya
    Responder
    2 noviembre 2016 at 6:12 pm

    Lo siento mucho pero estoy segura de que al final será para mejor y yo siempre pienso que aunque es tu dinero y te lo has ganado a veces es mejor perder algo y disfrutar de no tener que verles más ni un juicio ni en ningún sitio

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:22 am

      Ese es el lado positivo. Con lo que me intento quedar. Gracias por tus palabras, compañera.

  21. Mami me hago mayor
    Responder
    2 noviembre 2016 at 8:52 pm

    Lo siento muchísimo conozco tu situación ya que yo viví una parecida, y reconozco que es angustioso trabajar así y encima tener que darles las gracias.
    Pero ahora se que si no se les frena no pararán me alegro que lo expongas y lo cuentes ya que así verán que no son casos aislados.
    Seguro que tienes mucha suerte.
    Ahora ya es todo cuesta arriba 😉

  22. Sue
    Responder
    2 noviembre 2016 at 9:58 pm

    No puedo creer que después de haberles grabado, creyeses a tu abogada. No puede ser. El despido por reducción de jornada ES NULO. Todo ese tiempo que hubieras estado sin trabajar, hasta llegar a juicio, que son los salarios de tramitación, te los hubieran tenido que PAGAR, mientras te tocabas el bolo en casa. Después, te hubieran tenido que readmitir, y sí, probablemente te hubieran hecho la vida imposible, probablemente te hubieran acosado, pero el acoso es un delito, y tú tienes las de ganar igualmente. No tenías que haber parado.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:21 am

      Eso es lo que me martiriza desde entonces, pero yo no fui a conciliación y dejé a mi abogada que eligiese lo que ella considera lo mejor para mí. Mal hecho por mi parte. Pero de éstas también se aprende.

  23. Marina de Trucos de Familia
    Responder
    2 noviembre 2016 at 11:05 pm

    Tremendo! Lo mal que se tiene que sentir uno. Lo peor es que no es un caso aislado. Somos como ganado, despersonalizan completamente los trabajos y lo ven normal. Con tanta gente en paro la cosa para estos indecentes pinta bien.
    En fin, espero leer un post en el que cuentes que este giro te ha venido genial (a los cuatro).
    Un abrazo grande.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:20 am

      Tanto es así que te amenazan diciendo que hay cientos esperando ocupar tu puesto. Es lamentable. Pero todo será para mejor. Es más, a nivel de salud ya lo está siendo.

  24. Enrique
    Responder
    2 noviembre 2016 at 11:08 pm

    Ya sabes lo que pensamos. Cuando nos enteramos pensábamos que era una broma de mal gusto; no nos lo podíamos creer. Podríamos hacer de mejor amigo adolescente y decirte que «peor para ellos. No te merecen», pero eso no arreglaría nada. Hemos llegado a un punto como sociedad que da asco y pena por igual, una sociedad que ve como algo inútil el dedicarse al cuidado de otras personas.

    No sé qué más decir, pero aunque sirva también de poco, ten por seguro que tus amigos estamos muy muy orgullosos de ti. ¡Un abrazo y un beso fuertes, Adrián y familia!

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:19 am

      Sois más bonitos que todo. Gracias siempre por estar ahí, familia! Qué bueno que llegasteis a nuestras vidas 🙂

  25. Vidasdefamilianumerosa
    Responder
    2 noviembre 2016 at 11:11 pm

    Uf, tema muy complicado. Yo tengo reducción de jornada, y mi mujer está de excedencia. Trabajamos en la misma empresa, así que supongo que no somos los mejor valorados por las altas instancias. Nosotros lo consideramos como una prioridad. Sabemos que tenemos muchas puertas cerradas, puro lo más importante es lo que tenemos fuera, así que…

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:15 am

      Y tanto. Y encima tenéis la suerte, al menos, de que os lo permitan. Así que disfrutad de la oportunidad. Y de lo que tenéis fuera 😉

      • Óscar
        3 noviembre 2016 at 10:28 pm

        Un padefo es un PasoDeFollones. Vamos, uno que cuando le tienen trabajando sin contrato, en fines de semana, en horas no laborales, cobrando de una empresa y trabajando para otra, en lugar de plantarse, protestar, etc. va y pasa de follones.
        Tus responsables cortocircuitaron al ver que, habiendo tragado tanto, ahora fueras y pidieras la reducción.
        Y no es discriminación: los empresaurios hacen estas por igual a hombres y mujeres (lo que ocurre es que normalmente son ellas quienes piden reducciones o bajas).
        Y el problema no es que las leyes tal. Las leyes están ahí, los empresaurios pasan de ellas, y los empleados tragamos. De todos modos, si quieres imaginarte la cara de tus jefes, puedes pedir que les visiten y les hagan una inspección de trabajo (http://laboro-spain.blogspot.com.es/2016/04/denuncia-inspeccion-trabajo.html). Seguro que, con lo que cuentas, les dará mucha risa.
        En esa página, más que interesante, podrás leer sobre padefos, empresaurios, y otras bestias españistanas.

  26. 3 noviembre 2016 at 12:55 am

    Eres un padefo de libro y encima estás orgulloso y lo cuentas, vamos no me jodas, flaco favor.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:15 am

      No sé lo que significa “padefo”. Desde luego el flaco favor el que te haces tú a ti mismo, amigo.

  27. Potopo Roscatuerca
    Responder
    3 noviembre 2016 at 12:55 am

    Quién lo iba a decir, los que más quieren aparentar y que dicen luchar por los derechos de los demás son los primeros que decepcionan.

    ¡Nunca me hubiese esperado algo así de la Asociación Víctimas del Terrorismo!

  28. jasmin
    Responder
    3 noviembre 2016 at 1:07 am

    Saludos. Perdona que sea tan directa en lo que voy a decir. Creo que tardaste en reaccionar. Tal como lo cuentas, que despues de un año o meses aguantando abusos de horarios y trabajos, entonces reclamas derechos. Ya te estaban dando pistas de la clase de personas que son. En fin , mejor no digo nada más. Debiste poner tus…encima de la mesa y plantarlos mucho antes. Sólo tenemos una vida, la presente, mejor vivirla sin semejantes seres alrededor. Ahora disfruta de tu familia y quien te quiere bien. Animo!!!

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:13 am

      Tardé en reaccionar porque solo teníamos un sueldo y muchos gastos fijos. Cuando esa situación mejoró fue cuando reaccioné, porque es cuando entre comillas podía permitírmelo. Todo tiene una explicación en esta vida. ¡Gracias por los ánimos, Jasmin!

  29. Uno
    Responder
    3 noviembre 2016 at 2:43 am

    Si hubieras comunicado tu decisión por email con acuse de recibo (o burofax, aunque esto sí que es raro) y te hubieras negado posteriormente a firmar la carta de despido, hubieras tenido en tu mano una prueba clara de despido nulo (porque así costaría fehacientemente la hora de entrega de tu comunicación y la hora de entrega de tu carta de despido). Eso conllevaría que te readmitieran (según están los juzgados en España no antes de 1 año en ejecución provisional). Mientras tanto te putearian profesionalmente a muerte y degradarian tu labor. Asi las cosas, mejor llegar a un acuerdo, comerte tu mala ostia y votar a un partido que invierta en que esa sentencia pueda ser dictada en 3 meses y que la inspeccion de trabajo sancione gravemente a las empresas que actuen de esta forma.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:12 am

      Tenía todo eso, pero aún así mi abogada llegó a un acuerdo con ellos. Yo no fui al acto de conciliación para no tener que verles la cara. Al final mucha gente llega a acuerdos precisamente por eso, porque tardan tanto los juicios que no te permiten cerrar página. Con una justicia más rápida otro gallo cantaría.

  30. Joan
    Responder
    3 noviembre 2016 at 6:29 am

    Yo soy padre en reducción de jornada. Mi trabajo me costó, a pesar de trabajar para un ayuntamiento y que mi convenio lo contempla.
    El secretario y tesorero (supuestamente progresista) llegó a cuestionar mi masculinidad diciéndome que eso de reducir y cuidar de los hijos es cosa de mujeres, que si el bebé llora hay que hacerse el dormido y que se levanten ellas… Aun ahora, 3 años después me cuestionan la decisión con indirectas, obviando que estoy cobrando menos para poder atender a mi hija.
    La sociedad es retrograda por defecto. Me consta que es generalizado. Un amigo profesor tambien ha pasado por algo así. Pero lo que cuenta es que al fin y al cabo esas horas se las hemos ganado para hacer de padre. Que les den.

    • Adrián Cordellat
      3 noviembre 2016 at 7:09 am

      Me quedo con eso último que dices, Joan. Al final podemos ejercer de padres. Con más facilidades o menos, pero lo hacemos. Y eso ya es un motivo para sentirse pleno. Gracias por contar tu historia. Lamentablemente sí, vivimos en una sociedad retrógrada. Un abrazo.

  31. Juan Car
    Responder
    3 noviembre 2016 at 8:04 am

    Mucho animo amigo!!!

  32. DAVID DE LA CESTA MAGICA
    Responder
    3 noviembre 2016 at 8:07 am

    Animo Adrián a mi me paso algo parecido hace ya 10 años. Los lleve a juicio hasta el final y gane, pero el mal cuerpo se te queda durante tiempo. Te puedo asegurar que todo fue luego a mejor, he podido emprender pese a las dificultades que eso acarrea en este país, y en los 8 últimos años he creado tres empresas pequeñitas que por lo menos me aseguran poder comer y disfrutar con lo que hago. Ser feliz en el trabajo no tiene precio y seguro que esta experiencia te valdrá para salir reforzado. Aqui en España nos aferramos a los trabajos como si se fuese a acabar el mundo, sin embargo en otros países como en EEUU están más acostumbrados al cambio y no les afecta tanto. Lo dicho animo y seguro que algo bueno saldrá de esto.

  33. Ernesto
    Responder
    3 noviembre 2016 at 8:18 am

    Que sinvergüenzas!! Bueno, viendo tu Linkedin podemos saber de que elementos estamos hablando, es bueno que se sepa, para que otros estén advertidos, aunque respeto tu decisión de no publicarlo aquí.

    Ánimo, suerte en tu aventura empresarial y que disfrutes de tu paternidad, ciertamente esta sociedad tan machista e hipócrita es incapaz de entender que un hombre quiera disfrutar y corresponsabilizarse de su maternidad/paternidad.

    Saludos.

  34. Marc
    Responder
    3 noviembre 2016 at 8:49 am

    Me sabe muy mal tu caso. Paradigmático del mundo que nos ha tocado vivir. Hoy la gente se queja escribiendo posts como el tuyo, posteando en Facebook o poniendo un par de tuits. Por desgracia, falta testosterona, y de ello se aprovechan los sinvergüenzas. Y es un problema generalizado, en el que tú y tu familia, hoy, sois las víctimas. En una sociedad sin dignidad, dónde la gente trabaja sin esperar a cambio un nivel mínimo de decencia, es totalmente esperable que un empleador sinvergüenza haga lo mismo que te han hecho a tí. Antes la gente se andaba con más cuidado antes de faltar el respeto a la dignidad de una familia, como han hecho en tu caso. A mi me ha tocado ver cosas parecidas a las que te han sucedido a tí, y es realmente un abuso que no tiene nombre. Por otro lado, haciendo un poco de crítica, puedo decirte que tu actitud, de alguna manera, eterniza el problema. Posteando como un indignado, que escribe “voy a recoger a Maremoto al cole” no inspiras ningún miedo ni respeto, así que es normal que un sinvergüenza se sienta tentado a menospreciarte. Sabe que le va a salir barato. Y este mundo está lleno de sociópatas que actúan cuando se saben fuera de peligro. Evidentemente, a ellos les ha salido no sólo gratis, sino que encima, eres tan mosquita muerta que ni siquiera publicas el nombre de la empresa que te lo ha hecho?!?!?!?!? Yo tengo 3 hijos. Nadie juega con el pan de mis hijos y si lo hace, tiene que saber que va a tener que hacer conmigo algo mucho más esforzado que despedirme administrativamente y olvidarse del problema. Y así me encargo de hacerlo saber. Si alguien me despide sin justificación, sabe de antemano que sus dolores de cabeza van a empezar en el segundo después de haber tomado esa decisión. Y te aseguro que funciona: los sociópatas son unos HdP. Pero no son tontos. Saben con quien se pueden meter. En tu caso, han visto una víctima fácil, y tu actitud lo confirma. Sólo te deseo que pronto puedas encontrar una situación que te resarza y que puedas dedicar el tiempo que una familia merece. En realidad, tu victoria, será a largo plazo: tener 2 hijos hoy y dedicarles tiempo y energía, será tu triunfo futuro. En un mundo sin hijos o de hijos únicos, seguramente los tuyos lo tendrán más fácil de lo que tú lo has tenido. Suerte y ánimo.

  35. Borja
    Responder
    3 noviembre 2016 at 9:22 am

    Lo primero, como recién-padre que soy, te entiendo perfectamente y siento mucho todo lo que ha pasado. El mundo laboral en el que vivimos es un asco y por desgracia yo no veo ningún brote verde de que vaya a cambiar en el futuro cercano, conozco incluso muchos jefes “jóvenes” que nos haría pensar que ven estas cosas de otra manera y son igual de retrógrados o más que los anteriores.
    Pero te soy sincero, hecho de menos en el artículo el nombre de la empresa. A noser que no puedas hacerlo por cuestiones legales, me parece por lo general una práctica malísima denunciar el hecho y no el causante. Si no hay un código deontológico o profesional (o temas legales como digo antes) que lo impida, no entiendo la reticencia a denunciar a los empresaurios que hacen este tipo de prácticas, porque eso es lo que ayudaría a que otra gente no caiga en la trampa y no se vea en una situación como la tuya. Si yo supiese cuál es el medio para el que trabajabas y mañana recibiese una oferta para trabajar con ellos, o me supone vida o muerte o no cogería el trabajo. Por eso siempre me ha chocado mucho la cantidad de denuncias de estos tratos pero que nunca se sepa quién está detrás. Es como Pedro Sánchez el otro día, si vas a tirar de la manta, tira de ella entera, no asomes sólo la patita.
    Pero lo dicho, mucho ánimo y siento lo que te he pasado, espero que al final todo sea para mejor y puedas disfrutar de tus hijos como se merecen y seguro que te mereces. Un saludo

  36. fel
    Responder
    3 noviembre 2016 at 9:26 am

    No te lo tomes a mal, pero me parece que eres un poco tonto (en el buen sentido)… Si vas a denunciar lo que te ha pasado públicamente, hazlo con nombres y apellidos. Di el nombre de la empresa, que todas sepamos quiénes son, que sientan la vergüenza y la presión social.

    Y por otro lado, ¿puedo hacerte una pregunta? cuando echaron a tu compañera por los mismos motivos que a ti un tiempo después, ¿qué hiciste? ¿Te solidarizaste de alguna forma? ¿Expusiste su caso al resto de compañeros/as? ¿Acudiste a las reuniones del comité para denunciar el caso y tratar de forzar una huelga?

    Es importante entender que lo que le ocurre a una compañera en el centro de trabajo nos puede ocurrir a nosotros en otro momento, que defender su caso es defender el nuestro. Que, como algunas decimos, “si tocan a una, nos tocan a todas”

    En cualquier caso, que seas feliz en lo que hagas ahora, y que tu gente lo disfrute.

    🙂

    • Wizcocho
      Responder
      4 noviembre 2016 at 12:17 am

      Estoy contigo en esto. Nombres para saber de quién no fiarse.

  37. El Papá Cavernícola
    Responder
    3 noviembre 2016 at 9:30 am

    Menuda panda de buitres tenemos por las altas esferas mandando.
    Te diría que estas cosas hay que llevarlas hasta el final pero sé que podrían pasar muchos años hasta una sentencia final y que bien podría ser una agonía.
    Un saludo y a disfrutar de todo el tiempo que tengas ahora.

  38. Lucía
    Responder
    3 noviembre 2016 at 9:33 am

    Siento mucho lo que te ha ocurrido, pero qué bien que lo hayas plasmado de una manera tan bien escrita. Por desgracia muchos hemos visto este tipo de políticas empresariales a nuestro alrededor, y es casi como un regreso al pasado, donde te echan en cara querer beber agua mientras trabajas, o que vas mucho al servicio. Esclavos del siglo XXI. Eso es lo que quieren. Que nadie tenga nada que hacer en casa, solo estar ahí para ellos, para que ganen 10 veces tu sueldo en comisiones y reparto de beneficios. Comparto tu escrito ahora mismo! Mucha suerte!

  39. Mama encantada
    Responder
    3 noviembre 2016 at 10:23 am

    Parece mentira que sigan pasando estas cosas. La pena es que se van de rositas porque al final todos acabamos tragando y no llegamos a juicio. Asco de país.

  40. Sue
    Responder
    3 noviembre 2016 at 10:49 am

    No hombre…tu abogada llegó a un acuerdo porque se llevó pasta Es práctica habitual. El empresaurio sabe que tiene todas las de perder, y se enfrenta a una demanda de acoso. Tu no fuiste, tu abogada vio el campo libre. Si aquí el que no corre vuela. (Si va a leer esto tu abogada, no lo pongas)

  41. Nanda
    Responder
    3 noviembre 2016 at 11:01 am

    Hola, grupillo de damnificados por las reducciones de jornana e hijaputeces varias en el mundo laboral…, yo trabajo desde hace 27 años en un Ente Público muy conocido y reconocido.
    Entré como Secretaria de Dirección a un puesto de comunicación en el que de secretaria hacía bien poco porque mi trabajo era de adjunta al director de Comunicación gracias a mi carrera de periodista y mi experiencia en el mundo administrativo que me sirvió para pagarme los estudios. Que soy luchadora, ¡mucho!
    Cuando llevaba unos años me planteé tener a mi hija y, por supuesto, hacerme cargo de ella por las tardes por lo que pedí la reducción de jornada. En el año 1996 esto no estaba bien visto, a pesar de tener derecho a ello y la nueva directora creyó conveniente echarme de mi puesto de trabajo con excusas varias con las que no os voy a aburrir.
    Cuando llegué al Departamento de Archivos, que fue mi destino/castigo, el Secretario General, un gran machista donde los haya, no tuvo a bien elevar mi categoría, como hizo con mis compañeras porque estaba disfrutando de la reducción, cosa que no sólo afectaba a mi sueldo sino a mis derechos de promoción, productividad, etc.
    He visto en mi empresa saltar a muchos hombre por encima de los requisitos para alcanzar promociones y productividades que les han llevado ahora a doblar y triplicar sus sueldos, pudiendo compensar la perdida de poder adquisitivo a la que nos han sometido a los trabajadores del sector público.
    Sin embargo, mi reducción me ha condenado a no pasar de la categoría y el nivel en el que fui contratado durante toda mi vida laboral.
    Y aquí sigo, viendo pasar la procesión.

  42. carmen
    Responder
    3 noviembre 2016 at 11:58 am

    Habrías ganado el juicio fijo, soy de la opinión de que a esta gentuza hay q pelearles, por ti y por todos los que vienen detrás. Pero no hay mal q por bien no venga, liberarte de ese ambiente, con la perspectiva q da el tiempo, seguro que haya sido la mejor opción posible. Mucha fuerza y mucha suerte.

  43. Let
    Responder
    3 noviembre 2016 at 12:56 pm

    Hola, Adri. Estaba deseando leer esta entrada desde que me enteré de lo sucedido.
    Por una parte, ambos sabemos que no es de extrañar, por desgracia. Y lo dejaré ahí porque no quiero contar más.
    Por otra parte, y siempre viendo el vaso medio lleno, ahora Diana y los peques se van a sentir mucho más acompañados. Y tú, según vayas terminando de deshacer el nudo, más feliz.
    Formáis una pareja increíble, creativa, llena de ideas y vitalidad. Estoy segura de que Leo vendrá a redondearos como ya comenzó a hacer Mara. Y todo acabará encauzándose, aunque primero el río haya tenido que revolverse un poco.
    Gracias por contarlo. Gracias, porque estas cosas hay que dejar de callárselas. Que se avergüencen ellos.
    Un besazo. Para los cuatro.

  44. Jaime
    Responder
    3 noviembre 2016 at 1:15 pm

    Adrián, lo que te ha pasado a ti no es puntual, es el 95% de casos en todas las Agencias de Comunicación y Prensa. Es un acoso y derribo al trabajador constantemente, someterlo psicologicamente y casi destruirlo. La conclusión que veo, es que no son los jefes el problema, en este mundillo el problema somos nosotros, los empleados o becarios, nos quedamos callados y nos dejamos manosear. Vemos como le están haciendo muving a uno y al compañero sólo se le ocurre decir: “Es que se lo merecía”.

    Recuerdo en una agencia de publicidad que estuve, el programador era un chileno sin papeles, hacía todas las webs de la empresa por una miseria incluido fines de semana. A cambio le prometieron los papeles.

    APARTE, LOS INSPECTORES DE TRABAJO EN ESTE PAÍS… ¿EXISTEN?.

    Disculpa las mayúsculas.

    Tus huevos ahí!!
    Un saludo

  45. Planeando ser padres
    Responder
    3 noviembre 2016 at 1:16 pm

    Lo siento mucho por vosotros Adrián, porque a las puertas de que llegue el nuevo bebé estas cosas no hacen más que sembrar preocupaciones y robarnos la felicidad del momento. Entiendo cómo debiste sentirte, porque cuando yo veía acercarse la fecha de mi reincorporación laboral tras la baja por maternidad, me pasé casi el últimos mes ideando todas las posibles situaciones que me podría encontrar a la vuelta. Y aunque todos me tomaban por loca, veía clarísimo que me harían la vida imposible para que pudiera conciliar. La de tonterías que dices que se escuchan en estos despidos. ¡Ay, qué malos recuerdos! A mí llegaron a acusarme de haberlo querido todo en la vida: casarme, tener a mi hija y trabajar. Y que claro ¡eso es solo para los privilegiados de clase alta! Que yo ya había tomado mi decisión pariendo y a ver ahora de qué íbamos a comer si no pensaba amoldarme a sus condiciones de trabajo. ¡Con un par! Mira, por si te sirve de ayuda, yo vivo feliz con la decisión tomada. Con menos dinero pero sin morirnos de hambre, así es que ojalá tu cambio también sea para mejor.

  46. Alejandra
    Responder
    3 noviembre 2016 at 1:45 pm

    Creo sinceramente que deberías decir de qué asociación se trata. Sobre todo teniendo en cuenta que ya llegaste a un acuerdo e imagino que ya no pueden tomar represalias contra ti y que fue una gerente (mujer) la que colaboró activamente en el deterioro de tu situación. Por otro lado, también estamos muy hartos de que el periodismo (yo soy periodista, antes en plantilla de un diario nacional y freelance en la actualidad) se conciba como un modo y no un medio de vida.
    En una era como la nuestra, marcada por las TICs es ridículo y casposo este “presentismo laboral” que provoca que alguien que se dedica, precisamente, a la comunicación no pueda sacar partido de ello para llevar una vida un poco más “conciliada” teletrabajando. Por cierto, el teletrabajo haría posible incluso que no tuvieras que reducirte la jornada.
    La conciliación tiene que ser un bien al que podamos aspirar todos los que trabajamos periodistas o no, hombres y mujeres, tengamos hijos o no porque los que no tienen hijos también tienen vida, vamos, creo yo.

  47. Paco
    Responder
    3 noviembre 2016 at 2:33 pm

    Si llegan a un acuerdo es que saben que van a perder. Además, teniendo el burofax y las grabaciones… Fuiste algo cándido al aceptar y tu abogado muy malo por no convencerte de seguir adelante.

  48. Belén
    Responder
    3 noviembre 2016 at 3:32 pm

    A mí estas cosas me parecen denigrantes en extremo, pero porque entre todos los españoles permitimos que esto pase, y luego acudes a la justicia y todo es lentitud, trabas y mejor llegar a un acuerdo… de vergüenza!! Cuando he empezado a leerte y decías que no era el trabajo de tu vida, al menos tenía ese alivio de que acabase como acabase la historia, acabaría bien. Simplemente una experiencia más para llegar a dónde tu quieres. Un abrazo y disfruta de esos dos soles que tienes!

  49. Judy
    Responder
    3 noviembre 2016 at 4:08 pm

    Somos de los países que tenemos más temporalidad y menos contratos parciales….si fuera a la inversa…
    1 la persona está contenta porque puede conciliar su vida familiar y laboral y rinde más!
    2 el paro se reduciría ya que los costes bajan
    3 el empresario paga menos y le sacan la faena igual

    El día que este país abra los ojos tendremos una sociedad envejecida a causa de que antepongan el trabajo a la vida familiar.

  50. Estela
    Responder
    3 noviembre 2016 at 4:17 pm

    Hola yo soy mama y me paso algo casi idéntico hace 4 años cuando solicité una reduccion de jornada fuera de campaña de la empresa y solo dos tardes a la semana, es decir al final solo la pedia para 6 meses al año…pero bueno… ahi se quearon. Con su justificación deque iba a ir al medico con mi hijo…excusas… ahora disfrute de mi primer hijo ahora tengo otro que en breve cumplirá 1 año y desde que tiene 4 meses estoy en otra empresa del mismo sector a media jornada y muy contenta. Asique como digo se cierran puertas y se abren ventanas y hay que decir a la gente todo para que sepan como son las personas.Pero es de vergüenza que se siga permitiendo. Un saludo

  51. Joanna
    Responder
    3 noviembre 2016 at 4:42 pm

    Lo triste es que para los lo pocos que conseguimos la reducción de jornada, encima tenemos que enfrentarnos no solo a que al jefe le parezca mal sino encima a aguantar compañeros que se piensan que cogiste la reducción de jornada para trabajar menos, aunque trabajes lo mismo, en mi caso la reducción es de una hora pero como hago él turno seguido les parece mal que a las 3 me vaya a mi casa a cuidar de mi hija, y claro eso es ser un problema en tu oficina ( y esto dicho por tus propios compañeros…)

  52. Fernando
    Responder
    3 noviembre 2016 at 4:43 pm

    Todavía puedes denunciar a la entidad ante la Inspección de Trabajo. Sobre todo si tienes pruebas de los correos enviados en días festivos o en vacaciones o en horas fuera del horario laboral, etc. Te lo aconsejo.

  53. Ana
    Responder
    3 noviembre 2016 at 4:56 pm

    Cómo comprendo todas y cada a una de las situaciones que se comentan. Yo pasé por algo parecido desde la baja por riesgo y al solicitar una excedencia: que no debía haberlo hecho por escrito, que si tenía cuento, que no estaba enferma sino embarazada, etc. Al final, el día de antes de la incorporación, me llamaron de la gestoría para que no acudiera al puesto de trabajo (no digo más que se trata de una escuela infantil). Quisieron colarlo como objetivo y no llegamos a juicio, pero hay días que pienso que no luché lo suficiente. Ánimo y besos. El tiempo que ahora disfrutamos no lo tendríamos 😉

  54. Lai - Asi piensa una mamá
    Responder
    3 noviembre 2016 at 5:24 pm

    Me parece tan absolutamente horrible lo que te han hecho! A ti, y a todos los padres y madres que pasan por situaciones similares. Si la reducción de jornada es un derecho, ¿por qué hay impunidad para que pasen estas cosas? Con reducciones de jornada, con embarazos, me cabrea, la verdad.
    En eso reconozco que admiro la situación de chile, que aunque hay sueldos irrisorios y las jornadas laborales no existen (ni la posibilidad de la reducción de jornada) almenos hay una ley que protege a las madres impidiendo el despido desde el momento en que quedan embarazdas hasta que el bebé cumple un año (si hay despido, deben pagarse todos esos sueldos)
    Tu aprovecha esto como una oportunidad para disfrutar de Mara, de la llegada de Leo, de la publicación de la MaMa aniversario, de tu familia y de lo que más te guste

    un abrazo!

  55. Estel
    Responder
    3 noviembre 2016 at 6:32 pm

    Hola! Mientras estava leyendo este post, estava viviendo exactamente lo mismo que me paso a mi. Yo lo he olvidado ( o eso creo), pero tengo esa espinita clavada que me provoca impotencia y rabia. Estoy totalmente deacuerdo contigo en que tendria de haver mas facilidades para la reproduccion y la mejora familiar. Al fin y al cabo, es mejorar la felicidad y la calidad de vida de nuestros hijos/as.
    Empatizo totalmente contigo. Suerte!!

  56. Silvia
    Responder
    3 noviembre 2016 at 8:08 pm

    Antes de nada, lamento que hayas tenido que pasar por todo esto.
    De todas formas, te hablo como profesional del sector TIC, donde el porcentaje de gente con tragaderas creo que es superior al promedio y nos hacen craso favor a las personas que ponemos límites.
    Tú mismo lo dices casi al final: “por ahora, puedo pagar el alquiler, recojo cada día a mi hija del cole y sé que voy a disfrutar a tope de Leo”. O sea, que al final te han despedido ¿y qué? ¿no pasa nada, verdad? la vida sigue y hasta puedes y podrás disfrutar de tus hijos.
    Estoy cansada de ver a gente que, por miedo a que les despidan, simplemente tragan con todo. Tragan con el 24*7 de gratis, con el tener el movil personal siempre disponible no vaya a ser que el jefe tenga una necesidad el sábado de madrugada, con el asumir trabajo de 2 o 3 personas porque se columpian al buscar un compañero (total, para qué si ya se encarga el pringao él sólo de asumir la carga de 2 o más personas?)
    Se huele tu miedo en cada una de las frases del escrito, no quiero imaginar en directo, y de eso se aprovechan los jefes de ese estilo.

    En fin, que lo dicho, me sabe mal pero de todo se aprende. Cuando te respetas, te respetan.
    Mucho lucharon nuestros padres y abuelos para conseguir unas condiciones de trabajo dignas como para que ahora vengamos nosotros a regalar nuestro esfuerzo y nuestro tiempo, tirando su lucha por el retrete.

    Un saludo y ánimos.

  57. Cristina
    Responder
    3 noviembre 2016 at 8:49 pm

    Cómo me suena tu historia…. a mi me redujeron mi horario y mi sueldo en una hora para no tener que despedir a nadie, finalmente se despidió a alguien y entonces pasamos no sólo a hacer el horario anterior por el sueldo de ahora, también a hacer horas extraordinarias que no nos pagarían, si no que acumulariamos para supuestos días libres que nunca tendríamos posibilidad de cogernos por falta de personal. viendo lo que mi sueldo se reducia y mi jornada aumentaba, calculamos y me era mas rentable reducir una hora y elegir mi horario que pagar alguien que se quedara con mis hijas, sólo el comentar la posibilidad de hacerlo inspiró el comentario de: ” prefieres quedarte sin trabajo que perder dinero?”. No prefiero criar yo a mis hijas apretándome un poco el cinturon que que me las críen apretándomelo mucho más, y así fué como en Septiembre me quedé sin trabajo a pesar de ser l a más antigua de la empresa y además se molestaron porque les “descuadré” los planes pues no pensaban despedirme a mi.
    Es una pena pero así es este país, me fuí con 20 dias por año en un despido por causas objetivas pues tienen pérdidas… ahora después de dos meses te digo que màs han perdido ellas que yo

  58. Alvaro
    Responder
    3 noviembre 2016 at 10:22 pm

    Entiendo que tu abogada ha interpuesto conciliación por despido y ellos reconocieron la improcedencia y te pagaron una cantidad.

    Pues bien yo ahora interpondría puesto que estamos dentro del año conciliación de salario para que se reconozca la categoría profesional que realmente desempeñabas y con las horas que realmente hacías pagándote todos los salarios dentro del año anterior a la presentación de la papeleta de conciliación conforme a convenio y a las horas que realmente hacías incrementado con los intereses , pero además por haberte tenido cotizando por muchas menos horas de las que hacías la seguridad social reclamara las prestaciones no abonadas en los últimos cuatro años y además impondrá una sanción a la empresa.

    Me buscaría un mejor abogado y le detallaría que no cierre acuerdo económico alguno sin consultar primero y trasladaría esto a la hoja de encargo y al notario en el momento de otorgar el poder. Entiendo que has ejercitado solo la acción de despido, todavía te queda pelear por los salarios y entiendo que todavía estas en plazo.

    Si no cierras acuerdo en conciliación y vas a juicio a tu empresa le va a salir la jugada doblemente cara y mucho, así que en la conciliación te van a ofrecer el oro y el moro con tal de no enfrentarse a tener que pagar a la SS una cantidad entre atrasos y sanción que seguramente dobla la cantidad que te deben legalmente a ti y en ese sentido vas a tener la sartén por el mango.

    Consulta a un abogado, puede que no todo este perdido.

  59. Patricia
    Responder
    3 noviembre 2016 at 10:58 pm

    Hola, Adrián:

    Mi pareja y yo no tenemos hijos (aún, no lo sé, quién sabe, cuando la precariedad y la salud nos lo permitan), pero no dejo de imaginarme lo que has podido sentir estos meses: impotencia, culpabilidad (sí, ese sentimiento siempre nos acecha a pesar de que no deberíamos sentirnos así nosotros, sino los que nos han hecho el mal), frustración e incluso depresión y ansiedad.

    Como dicen arriba, sería estupendo que pudieras denunciarlos públicamente, ya que este tipo de asociaciones sufren más daño de esta manera, pero, por otra parte, entiendo perfectamente tu postura y la posición en la que te puedes ver involucrado, y tienes una familia y otro empleo que mantener.

    Hagas lo que hagas, ya has hecho mucho y te mando un gran abrazo a ti y a tu familia.

    Patricia
    (Traductora autónoma exiliada en Londres y en condiciones precarias no, lo siguiente)
    @plluberas

  60. Carlos Javier Galán
    Responder
    4 noviembre 2016 at 7:41 am

    Sí parece que lo hubieras ganado. Con los datos que das, previsiblemente estamos ante un despido nulo, con obligación de readmisión. Y para cualquier persona que le pase algo así añado: con posibilidad de pedir una indemnización adicional por vulneración de derechos fundamentales del trabajador.

  61. Carlos Javier Galán
    Responder
    4 noviembre 2016 at 7:43 am

    Y sí, como dice alguien, cabe la reclamación de diferencias salariales… salvo que en el acto de conciliación se otorgase expresamente finiquito por todos los conceptos

  62. Lydia Padresenpañales
    Responder
    4 noviembre 2016 at 8:15 am

    Que vergüenza de gente. Y que rabia que en la misma jornada que presentas tu solicitud te despidan. Haber seguido con el juicio seguramente te hubiera traído más quebraderos de cabeza. Aún así tuviste la.suerte de que lo solicitaste ya con ayuda profesional y que fuerte que ella.se diera cuenta de que te iban a despedir de esa manera. Lo que dices, disfruta de esta etapa, que al menos ha pasado en un momento maravilloso de tu vida. Besos

  63. Mar
    Responder
    4 noviembre 2016 at 9:33 am

    Es la primera vez que escribo, pero solo de pensarlo como futura mama que soy me pone los pelos de punta😞 Solo decirte que tal y como comentó Alvaro anteriormente aún estás a tiempo para una reclamación de cantidad.Respecto a lo de cambiar de abogado también te lo recomendaría, siempre dejando claro que los especialistas en derecho del trabajo y la seg social son los graduados sociales. Mucho animo para esta nueva etapa😉

  64. Pilar Tutor
    Responder
    4 noviembre 2016 at 11:33 am

    Cuánto te entiendo…. No he podido aguantar las lágrimas leyendo tu historia porque me ha hecho recordar la mía. Mi situación llegó mucho mas lejos tanto en el trabajo (antes del despido) como en el deselance que llegamos a los juzgados. Sufrí un acoso en el trabajo indescriptible hasta que finalmente me derrotaron tuviendo que estar de baja casi 3 meses con medicación antidepresiva. A día de hoy me alegro en parte que ocurriese las cosas así porque pude disfrutar de mi niño de 7 meses hasta casi los dos años. Pero también pienso que debería de haber llegado mucho mas lejos con ellos y haberles puesto en su sitio. Mucha fuerza para todos los que se encuentran en una situación así. Algún día escribiré sobre mi caso pero después de dos años aun no me siento preparada.

  65. Mikel Prat
    Responder
    4 noviembre 2016 at 1:11 pm

    No lo siento, entiéndeme, gracias por ser valiente y sobre todo por compartirlo. Ayudará a muchas personas que están en una situación parecida. Ya está bien que nos cuenten el “rollo” de Dinamarca. Muchas gracias, de verdad. Saludos

  66. Lara
    Responder
    4 noviembre 2016 at 11:50 pm

    Se me han puesto los pelos de punta….
    Pero lo que más me los encrespa es que seamos tantos los que hemos pasado por una situación parecida.
    En la empresa para la que trabajaba antes de la actual, de entrada, cuando se enteraron en una conversación informal en el puesto de trabajo, que por aquel entonces era madre de una niña de un año y medio, su comentario fue…. (y cito textualmente porque me impactó tanto que jamás se me va a olvidar) ¿Por qué no lo dijiste en la entrevista? Si lo llegamos a saber no habrías entrado….
    Mi cara??? Un poema!!! No sabía ni donde meterme!!!
    Tardaron un año y medio en echarme, al final lo consiguieron lamentablemente, de una manera deplorable después de concatenar contratos de formación para un puesto que llevaba desempeñando en una empresa anterior, que tuvo la mala suerte de cerrar por la crisis, durante 6años….
    Después de ir a una abogada, a la cual estoy muy agradecida porque me ayudó en lo posible y lo imposible, llegamos a un acuerdo en la puerta del juzgado, al igual que tú creo que me lo habría llevado de calle, pero se hace largo, angustioso y estresante luchar durante casi un año, y de lo único que tenía ganas era de terminar con el tema y seguir con mi vida, ya que la abogada me avisó que con los posibles posteriores recursos por parte de la empresa esto podría llegar a ser eterno y de primeras me iba a costar más dinero de lo que luego podríamos conseguir.
    Es una pena que esto sea asi, y a día de hoy después de casi ya 2 años si pudiera me tomaba la justicia por mi mano, tengo una espina clavada del tamaño de un mastil, abusan demasiado.
    Siento que hayas tenido que pasar por esto, pero lo que más lamento es el tipo de justicia que tenemos en este pais, que nos hace las cosas muy fáciles para que está gentuza siga saliéndose con la suya, porque si fuera más fácil y adsequible no negociariamos tanto e iríamos hasta el final para que de verdad pagasen por las cosas q hacen mal.
    Mucho animo

    • Adrián Cordellat
      24 noviembre 2016 at 7:51 am

      Como siempre digo, esto es una lacra social oculta. Y por eso me animé a contarlo, porque hay que visibilizarla. Gracias por tus palabras y por compartir tu historia, Lara.

  67. Origen
    Responder
    5 noviembre 2016 at 10:17 am

    Lamentable Adrian,

    Me siento completamente identificado contigo ya que a pesar de trabajar en la administración pública, es complicado ser padre trabajador. Al final dependes de las personas que tienes por encima.

    En mi caso, mi jefe es una persona que sabe que mi bienestar incide positivamente en mi trabajo y he tenido todas las facilidades del mundo para compatibilizar mi vida laboral y mi vida personal. Pero mi mujer…

    En fin, ánimo y que sepas que estamos aquí para lo que necesites. Desde para asesorarte, hasta darte un abrazo (virtual tendrá que ser de momento…).

    • Adrián Cordellat
      24 noviembre 2016 at 7:50 am

      Muchísimas gracias, compañero. Que sepas que los abrazos virtuales llegan a su destino 😉

  68. Marisa
    Responder
    5 noviembre 2016 at 11:13 am

    Esto es un claro ejemplo de lo infravalorada y desvirtuada que está en España LA FAMILIA. No pedimos reducción de jornada para poder criar a nuestros hijos en familia, no, nos pedimos reducción de jornada para trabajar menos….esta es la percepción de las empresas. Yo como mujer estoy harta de tener que estar explicando por qué quiero dar de comer, cuidar, enseñar YO a mis hijos y no pagar a una desconocida que lo haga y esto es totalmente compatible con una vida profesional paralela. Soy capaz de hacerlo, lo tengo clarísimo, es viable 100% perooooo…..no llego a entender el por qué eres la mas válida para una empresa hasta el dia que decides que vas a reducir tu jornada para criar a tus hijos que dejas de ser tan válida y de repente te incapacitan.

    • Adrián Cordellat
      24 noviembre 2016 at 7:49 am

      Y luego nos escandalizamos por tener tan pocos nacimientos, por lo envejecida que está la población, ¿verdad? Y nadie le pone remedio con medidas que protejan de verdad a las familias. Gracias, Marisa.

  69. no sirve
    Responder
    5 noviembre 2016 at 5:50 pm

    Sin decir el nombre de la asociacion este post no vale de nada. Hay que poner nombre y apellidos a las empresas que abusan de sus trabajadores.

  70. Mònica Sánchez
    Responder
    7 noviembre 2016 at 12:01 pm

    Leo esto y ¿sabes qué es lo peor? Que no me sorprende. Vivimos en un país en el que las condiciones de los trabajadores es lamentable. Además, gracias a la famosa crisis, los (malos) empresarios se crecieron hasta el extremo de medio esclavizar a tus trabajadores, sobretodo a todos aquellos que necesitan el sueldo para vivir aunque les cueste la salud (física o mental). En la empresa en que yo trabajaba me concedieron la reducción porque mi jefe directo sí cree en la conciliación. Pero claro, la empresa en sí no y cuando salí de la empresa unos años después, descubrí al arreglar papeles que me no se notificó nunca el por qué de la reducción con lo que mis prestaciones se vieron mermadas considerablemente (aparte de todo lo que dejé de ganar conscientemente al reducirme la jornada).

    En aquella empresa he visto desfilar a la mayoría de las trabajadoras emabarazadas de la línea de producción (no así las de administración) y pobre de la que intentase protestar por sus derechos. Muchas veces viendo y leyendo ciertos casos me pregunto si realmente estamos el el s.XXI o si existen lo que creemos que son los Derechos de los Trabajadores.

    Se que no es fácil salir de una empresa así, aunque no fuera el trabajo de tu vida, y creo firmemente que cuando pasan estas cosas es porque algo mejor te está esperando. Ya verás que la próxima puerta que se abra te hará olvidarte de la que se cerró. Y sí, también creo firmemente en que a cada cerdo le llega su San Martín.

    • Adrián Cordellat
      24 noviembre 2016 at 7:49 am

      Yo no veo el momento de que llegue ese momento para mis jefes, el de su San Martín 😉 ¡Gracias, Mónica!

  71. Emma
    Responder
    7 noviembre 2016 at 3:02 pm

    Muchísimo ánimo, la faena adicional de todo esto, además de la que ya te han hecho, es que este tipo de experiencias hacen más difícil volver a encontrar trabajo rápido. Si ya ir a buscar trabajo con “limitaciones” de jornada es complicado, me imagino que con esto peor, porque la mayoría de empresas son iguales. Y estos niños tienen la mala costumbre de querer comer y esas cosas básicas, así es que trabajar hay que trabajar…

    Yo tengo suerte de tener reducción con mi empresa, avisé a mi jefe antes de quedarme embarazada que o me dejaba irme (tenía otra oferta) y si me quedaba que supiese que tal cual volviese de la baja pedía reducción. Me pidió quedarme, y me reincorporé a los seis meses de haber tenido a mi peque con reducción de jornada.

    No es tan fácil como parece, porque en épocas de mucho curro echo un cable, pero al menos me voy a mi hora, recojo a mis hijas del cole y paso la tarde con ellas, aunque a veces me toca trabajar un poco por la tarde o cuando las acuesto. Pero no me quejo, porque viendo lo que hay por ahí…

    Mucho ánimo y a ver si tienes suerte y vuelves a estar trabajando pronto.

  72. Nazareth
    Responder
    9 noviembre 2016 at 7:37 pm

    No te voy a engañar, cuanod he leído el título he pensado que sería una broma, una forma de atraer la atención y que el final ´daría un “giro inesperado”. Lo que no me podía imaginar es que en un país, digamos, “civilizado” se despida a alguien por querer dedicarle más tiempo a su familia. Me parece bochornoso, aberrante, indignante, sinsentido, estúpido… Y me estoy quedando sin adjetivos para describir lo que siento. Estoy de acuerd oen que deberías haberlos llevado a juicio, es indignante.

    Un saludo

    https://nadiemelodijoblog.wordpress.com/

    • Adrián Cordellat
      24 noviembre 2016 at 7:41 am

      La verdad es que no hay adjetivos para calificar el comportamiento humano en casos como éste. ¡Gracias, Nazareth!

  73. Paula - ¡Mecachis Mama!
    Responder
    12 noviembre 2016 at 11:50 am

    Te felicito por haberle echado huevos, no todo el mundo es capaz, gracias por compartir la experiencia y ahora a disfrutar del peque y del amor de hermana de Mara.
    Un abrazo fuerte!

  74. Emma
    Responder
    14 noviembre 2016 at 11:48 am

    Gracias Adrián, al leerte no he podido contener algún lagrimón de rabia y de empatía.
    Quizá estoy muy sensibilizada con el tema, yo sí tengo reducción de jornada pero de un tiempo a esta parte han decidido no respetarla, en este momento estoy luchando por ello, hay días tranquilos y días en los que las fuerzas fallan y pienso abandonarlo todo y huir lejos de toda esta locura. No es plato de gusto enfrentarte a la empresa para la que trabajas, pero debemos hacerlo si vulneran nuestros derechos, primero por nuestros hijos y por nosotros mismos pero también por las generaciones que vendrán después, deseo con todas mis fuerzas que la generación de mis hijas o al menos de mis nietos no necesite enfrentarse a estos asuntos porque estén más que asumidos.

    Gracias de verdad por compartir tu historia, me da rabia, pero también quiero que sepas que leerte me ha dado fuerzas para continuar, puede que yo llegue hasta el final o al menos a un acuerdo que realmente sea bueno para ambas partes y no las opciones que me proponen ahora que consisten en renunciar renunciar y renunciar. Si algo tengo claro en esta vida es que quiero ver crecer a mis hijas y estar ahí cuando me necesitan, ahora que tienen 3 y 5 años no cuando me llegue el momento de la jubilación.

    Te pongo en copia un post en el que explico cómo me sentía ayer mismo por la mañana.
    http://www.emmamemata.com/single-post/2016/11/13/UN-GRITO-SILENCIOSO

    GRACIAS POR DARME FUERZAS, que esta historia está sirviendo para algo.

    Enhorabuena por esa familia tan bonita que tienes, un saludo fuerte a la Mamá Jefa y a Maramoto y al cachorro que está por llegar.

    • Adrián Cordellat
      23 noviembre 2016 at 1:40 pm

      Ay, Emma! Contigo ya he intercambiado emails por privado, así que sólo me queda darte una vez más las gracias por tus palabras de apoyo y de ánimo.
      Un abrazo!

  75. Ana
    Responder
    17 noviembre 2016 at 10:19 am

    Lo siento mucho, Adrián.
    Es una vergüenza lo que ocurre en este país con el tema de la conciliación.
    A mí también me despidieron por el tema de la jornada reducida. En mi caso, me la concedieron sin problemas, pero nada más volver de la baja de maternidad del segundo (los tuve con dos años de diferencia) me despidieron fulminantemente.
    Argumentaron varias razones objetivas pero naturalmente fue un tema personal. Era la única trabajadora de la empresa que tenía jornada reducida. De aquello hace ya cuatro años y medio.
    Mucho ánimo y ¡adelante!

    • Adrián Cordellat
      23 noviembre 2016 at 1:36 pm

      Gracias por tus palabras, Ana. Somos tanto en esta situación que podríamos tumbar el país si nos lo planteásemos. Un abrazo!

    • Guadalupe
      Responder
      13 mayo 2017 at 3:36 pm

      Hola Ana. Estoy viviendo un caso parecido al tuyo y me gustaría conocer un poco más tu experiencia.

  76. Patricia
    Responder
    24 noviembre 2016 at 2:47 pm

    Siento mucho lo que te ha pasado, vivimos en un país en el que tener hijos a veces se convierte en una utopía. Yo soy muy afortunada y creo que mi situación no debería ser considerada un privilegio sino que debería ser la norma. Por mi trabajo, soy azafata de vuelo, tengo una baja por maternidad lo suficientemente larga como para poder criar por lactancia a mis hijos al menos hasta los 9 meses, y después no tenemos ningún problema (al menos en la compañía en la que yo trabajo) para solicitar excedencia por maternidad hasta los tres años y reducción de jornada hasta los 12. ¿sabes cual es el problema que me he encontrado? Los comentarios de la gente, en muchos casos amigos y familiares que me dicen lo “bien que vivo” e incluso han llegado a decirme que “así va España, con gente como yo…” Desde mi punto de vista, ese es uno de los principales problemas, mientras haya gente pensando así, más preocupados en las condiciones laborales de los demás que en mejorar las suyas propias( y la hay…y más de lo que creemos) va a ser imposible conciliar trabajo y vida familiar.
    Saludos y mucho ánimo!!

    • Adrián Cordellat
      25 noviembre 2016 at 7:01 am

      Gracias por tu comentario, Patricia. Como bien dices, tu situación debería ser la norma. Pero para eso, y tú eres un ejemplo claro, antes habría que cambiar la mentalidad de todo un país. Y eso es más costoso. Disfruta de tu tiempo con tu peque. Y que les den a los que dicen esas tonterías 😉 ¡Un abrazo!

  77. Jairo
    Responder
    6 diciembre 2016 at 1:51 pm

    Hola Adrián,
    Soy padre divorciado, con una niña de casi 5 años a mi cargo después de que la mamá se fuera de casa al cumplir la niña 1 año. Soy español, pero llevo en Bélgica desde que acabe la carrera, y puedo decir que la situación aquí tampoco es fantástica. Mi antiguo jefe me hizo la vida imposible durante años, y eso que conseguí rendir al 200%, trabajando a veces hasta las 2 o 3 de la madrugada, y con la ayuda de mi familia que se desplazaba hasta aquí, estando siempre disponible para viajes de negocios cuando era requerido incluso en países tan lejanos como Australia, China, México o Brasil. No obstante a mi jefe no le parecía suficiente, porque le molestaba que tuviera que irme a ciertas horas a buscar a mi hija al cole o la guardería. Consiguió hacer cambiar la normativa de la empresa para que la gente de su departamento no pudiese hacer teletrabajo habitualmente –el resto de los 200 empleados sí podían-, me degradó dentro del equipo porque “en mi situación familiar no podía darme otra cosa”, y cuando tuve la osadía de pedir 1 mes sabático -sin sueldo- para cuidar a mi hija durante las vacaciones del verano intentó despedirme aunque en su caso lo frenaron desde Recursos Humanos sabiendo que iban a tener un problema si yo demandaba a la empresa. Al final he conseguido cambiar de trabajo, y mucho mejor. Ahora trabajo más cerca de casa, ya no tengo que viajar, y no he vuelto a trabajar por las noches.
    Mucho ánimo, y espero que a base de hacer ruido podáis cambiar la situación en España para que todos, padres o madres, podáis dedicarle a vuestros hijos el tiempo necesario, y sin necesidad de dejar de trabajar o ser estigmatizados por ello.

  78. Enrique
    Responder
    6 diciembre 2016 at 2:31 pm

    A veces las cosas hay que verlas con la perspectiva del futuro, me he repetido muchas veces, cuando seas mucho mas mayor, recordaras el tiempo que compartiste con tus pequeños, sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus besos, abrazos, perras.. lo recordaras porque estuviste alli, no porque te lo contasen. De los que no te acordaras, o como mucho como una anecdota, es de los sin-madre que tenias como empleadores.

    saludos de uno que pertenecia a ese 4.7% hasta que llego el ERE, pero para entonces, las pude ver crecer.

  79. Juan Diego
    Responder
    6 diciembre 2016 at 2:51 pm

    Este país es de verguenza, ese despido si lo hubieras llevado hasta el final seria nulo, luego una vez readmitido, evidentemente te hubieran hecho la vida imposible, grabas las conversaciones y denuncias por la via penal a tus jefes por acoso laboral, a raiz de ese acoso te das de baja por depresión y a estar una temporada cobrando y recogiendo a tus hijos a la hora del cole. Esto que te digo es comportarse de manera incorrecta, pero por experiencia haciendo lo correcto tienes las de perder, esto es una guerra los empresarios utilizan formas canallescas que legitiman esta defensa por nuestra parte.

  80. Raquel
    Responder
    6 diciembre 2016 at 2:56 pm

    Hola. En mi caso, Periodista y Maquetadora Gráfica, me obligaron las circunstancias a coger la reducción de jornada por cuidado de un menor porque mi entonces jefe (hasta el pasado 22N) iba a reducírmela. Digo “me obligaron las circunstancias” porque yo económicamente no podía permitirme perder un 35% de mi sueldo, así que me aferré a este derecho para no perder otros, pues como sabes, al solicitar la reducción por cuidado de un menor, a efectos de indemnización, accidentes y desempleo estás protegido al 100%. En mi caso, mi despido ha venido por querer cobrar mi salario. Sí, tal como suena. Dos años peleando mensualmente para ver en qué momento mi exjefe iba a pagarme. Es muy duro esto, eh, pedir todos los meses que te paguen el mes trabajado. Justo este verano, en julio, me mandó de vacaciones sin sueldo, con una niña pequeña (soy separada, mi única entrada de dinero es mi trabajo) a pasar un mes de agosto en el calor sevillano mientras él se tomaba sus cervezas en Rota. La bronca fue tremenda y a partir de ahí, en septiembre, ante la imposibilidad de cobrar (todo el verano ni un euro), reclamé mediante papeleta de conciliación que se la ha pasado por donde tú y yo sabemos que se la pasan estos personajes. Lo siguiente fue reclamar la rescisión de mi contrato por incumplimiento del mismo tal y como establece el artículo 50 del ET. Pues bien, aquí estoy en mi casa porque me ha dado la carta de despido sin finiquito ni indemnización, a pesar de estar protegida por la ley (garantía de indemnidad) una vez se inicia un proceso de reclamación. Pero ¿qué ocurre? Que mientras reclamo la nulidad del despido y los sueldos que están pendientes, él va ganando tiempo y nos encajamos en enero y yo sigo sin cobrar. La ley no tiene herramientas para atajar estás injusticias desde el minuto uno. ¿Qué come mi hija mientras?
    No nos rendiremos!
    Gracias.

  81. Verónica
    Responder
    6 diciembre 2016 at 4:45 pm

    Me sabe muy mal, por todo lo que has pasado! no te lo mereces, pero ellos no se merecen tener trabajando una persona de tu calidad humana. Lamentablemente todos somos “esclavos modernos”, todos somos esclavos y lo que te hicieron a ti, a mi me lo hicieron 2 veces, Cuando nació mi primer hijo ni bien me re incorpore de la baja por maternidad al ir a pedir la reducción me dijeron que no era posible y me hecharon, no quise hacer lío y me fui, cuando nacio mi segundo hijo me re incorpore luego de la baja, me dijeron que no querían “madres” ocupando un cargo directivo, fue horrible, por eso te entiendo y te doy ánimos y ten much fe, porque esto nos sirbe para saber que en la vida lo más importante son nuestros hijos, es lo que más hemos anhelado y deseado,. Mira Adrian las cosas pasan por algo, todo tiene un porque en la vida,
    Te mando un abrazo lleno de energía!!! Verás que encontrarás un trabajo que te dignifique no sólo a ti sino a tu familia. Verónica

  82. Myriam
    Responder
    7 diciembre 2016 at 12:02 am

    Es penoso que hoy en dia pasen estas cosas, a mi me despidieron el pasado 24 de Octubre y mi reducción comenzó el 14 de Septiembre, ( mi reducción fue de una hora), dieron motivos económicos ( además de decirme que pensaba que me venia bien el despido en mi situación… madre de un bebe y un niño con 4 años especial) que no se lo cree nadie pues en mi departamento hay dos personas más que cuando yo me di de baja por el embarazo y yo era la de más antigüedad, 7 años y la más reciente llegó a la empresa hacia 6 meses, vamos que mi horario y mi reducción no les interesaba y menos aún crear un presendente de madre feliz con reducción, la anterior madre con reducción también esta en la calle, tuvo que denunciar a la empresa por moovin, estubo meses por depresión en casa de lo mal que se portaron con ella.
    Esta es la realidad en nuestro país, no hay sanciones para las empresas solo que con suerte un magistrado de el juicio nulo, te paguen salarios de tramitación y el máximo legal y ala! en tu casa con tu hijo porque no encuentras un trabajo que se adapte a tus necesidades como madre y profesional.
    Mucho animo y gracias, yo seguiré luchando para que la proxima vez se lo piensen.

  83. Enrique
    Responder
    7 diciembre 2016 at 10:42 pm

    Muchisimo animo a tod@s, con vuestro sacrificio, hacéis que poco a poco esta sociedad sea mas justa. Habría que pedir firmas!

  84. Cornelius García
    Responder
    17 marzo 2017 at 9:19 am

    Gracias por esta entrada, Adrián. Estas asuntos tienen que darse a conocer. En la empresa donde trabajo, soy miembro de comité de empresa además de miembro de comité de igualdad y afortunadamente no suelen pasar estas cosas. Y nunca despedirían (o eso creo) a alguna compañera o algún compañero que se haya pedido reducción de jornada. Aún eso, un compañero recientemente solicitió una reducción de jornada. Se le llama solicitud, pero la realidad es que es más bien informar, ya que en su caso al ser por cuidado de un hijo es un derecho (tal como dices en tu entrada) que nadie te tiene que autorizar y que nadie puede denegar. Entregando la carta es más que suficiente. Recalco esto porque es un dato que casi todo el mundo desconoce. La cuestión es que como en tu caso, en rrhh de mi empresa y utilizando el término que tú has usado, también se cortocircuitaron. No parecían comprender el concepto de un padre que necesita tener tiempo para sus hijos. Porque eso es cosa de madres… Como dices, machismo puro. En cualquier caso y después de un pequeño encuentro sin imporancia, felizmente todo siguió su curso y ahora mi compañero disfruta de su derecho a reducción de jornada.

    Suerte en tu busqueda de nuevo empleo y enhorabuena por ser un gran padre.

  85. Enrique
    Responder
    18 marzo 2017 at 9:03 pm

    Es machismo, pero te diré más, es puro morro. Me decían cuando salía a las cuatro, q bien, q pronto sales. Si, a disfrutar en todos los sentidos de dos Correcaminos por un parque. Lo que no saben y si saben, es que lo cómodo es comer sin prisas, después de ir al gimnasio y volver a última hora lo justo para un buenas noches.
    Pero todo tiene su contrapartida, lo cómodo no es sinónimo de lo mejor, allá cada uno.

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