Maldita dulzura la tuya: carta para el futuro

maldita dulzura

Querido Leo:

Tu hermana siempre fue pequeña Rock ‘n’ roll, así que desde recién nacida nos acostumbramos a su ritmo, que parecía guiar nuestra existencia al compás de un batería desbocado haciendo un solo para cerrar la última canción de un concierto multitudinario. Hubo un tiempo en el que incluso para dormirla teníamos que imitar que tocábamos con ella una guitarra (ella era la guitarra), mientras en casa sonaba Quique González, así que nuestros días y nuestras noches tuvieron más de Rolling Stones que de Jorge Drexler, por mucho que nosotros hubiésemos imaginado su crianza como algo más parecido al ritmo de un cantautor que al de una banda de rock.

Luego llegaste tú, y cuando esperábamos a otro recién nacido con espíritu de viejo rockero, nos sorprendiste siendo un bebé con alma de Serrat y título de canción de Vetusta Morla, por más que nosotros nos empeñemos en vestirte con camisetas de The Beatles o AC/DC. Ahora que vas camino de los siete meses tu música ya empieza a mostrar nuevos acordes, más movidos, pero sigues siendo un bebé tranquilo, dormilón, de aquellos que aparecerían en el escenario sentados en una silla y guitarra en mano, cantando canciones reivindicativas y románticas mientras las parejas, entre el público, se cogen fuerte de las manos sintiendo la descarga eléctrica que genera tu dulzura.

Porque tú, Leo, eres pura dulzura. Es dulce tu mirada, especialmente la que le dedicas a mamá cuando estáis frente a frente y se te escapa una preciosa sonrisa, de esas bobaliconas que se nos ponen a los adultos cuando estamos enamorados, solo que tú la completas con gotas de baba que resbalan por la comisura de tus labios, haciendo aún más irresistible (al menos a ojos de un padre) la escena. Y es dulce tu voz, cuando mirándonos fijamente, intentas hablarnos en un lenguaje que no entendemos, pero que desprende una música celestial, mejor que la que podría interpretar la más dulce de las mujeres gallegas. Y son dulces tus gestos, y tu sueño tranquilo, y tus despertares, y tu forma de mamar, y esa mirada que descubre el mundo con calma, y tus carcajadas, y, por supuesto, esa sonrisa desdentada y permanente que desde que naciste, incluso cuando estamos menos bien o directamente mal, es capaz de rescatarnos de nuestras historias y nuestros dolores de cabeza para devolvernos a la vida.

Aunque llegados a este punto, si tuviera que destacar algo en tu dulzura sobre todo lo demás, sería tu forma de dormirte en mis brazos, esa relajación que experimenta tu cuerpo y que acompaña tu respiración, ese sentirte tranquilo y en paz conmigo. Tu hermana jamás se durmió en mis brazos hasta bien entrados los dos años, así que para mí está siendo una experiencia totalmente nueva y embriagadora. Tú, sin embargo, lo haces a menudo, caminando por casa, paseando en la mochila o tumbados ambos sobre la cama, mientras te acaricio tu calva y te lleno de besos la suave piel de tu cara. Y yo me quedo mirándote embobado, sintiendo aumentar el peso de tu cuerpo tal y como vas relajándote, escuchando tu respiración pausada. Y entonces, a veces, ya dormido, sonríes. Feliz. Y es a mí al que se le cae la baba. Maldita dulzura la tuya, Leo.

Te quiere,

Papá

Ayer cumplió 6 meses. Me mata cuando se duerme mientras le doy besos. Maldita dulzura la tuya, Leo.

Una publicación compartida de Un Papá en Prácticas (@acordellatm) el

9 respuestas

  1. Sonrisa despeinada
    Responder
    30 mayo 2017 at 10:38 am

    Precioso post, desde luego el pequeño Leo es un bollito dulce por lo que le he visto siempre que hemos coincidido. Saboreadlo bien familia, un abrazo

  2. chibimundo
    Responder
    30 mayo 2017 at 10:52 am

    Jo, que bonito… Y,Y

  3. miren - http://delunaresylunas.blogspot.com.es/
    Responder
    30 mayo 2017 at 11:24 am

    ¡pero qué bonito y qué carta más tierna! las mamás estamos más acostumbradas a que se nos duerman encima, y es verdad que cuando lo hacen con los papis, a se os cae la baba.. ¡y a nosotras al verlo! (al menos a mí con el mío) bss!

  4. eva
    Responder
    30 mayo 2017 at 9:04 pm

    Genial como siempre. Me encanta leerte porque sirmpre haces aflorar en mi todos esos sentimientos que ya pasaron. Maravilloso tu y tu familia bonita.
    Me encanta cuando se quedan dormidos los peques con los papis ese momento de paz q se os ve es genial.

  5. Mi papá es
    Responder
    31 mayo 2017 at 6:09 am

    Muy bonito Adrián, como siempre. Estas cartas serán un legado precioso.

  6. Vane
    Responder
    2 junio 2017 at 8:27 am

    Siempre haces q me muera de amor con tus palabras, precioso, como siempre.

  7. Maria L.G
    Responder
    4 junio 2017 at 10:05 pm

    Que bonitas palabras!! Dulzura la que desprendera tu peque, pero tambien la que transmites tú con tus palabras 😊

  8. Irene
    Responder
    8 junio 2017 at 1:40 pm

    Yo también tengo una hija rock ‘n roll y me hubiera gustado sentir eso, que se durmiera conmigo tranquila, en el carrito, en brazos…. debe ser precioso sentir esa paz en tu bebé…. Me encanta como escribes, pones palabras a mis sentimientos muchas veces. Gracias!

  9. Miguel
    Responder
    12 junio 2017 at 7:08 pm

    Que linda forma de ver resaltar lo diverso de nuestros hijos y la belleza que tiene cada uno con sus diferencias que los hacen únicos y que los amamos por eso, con sus locuras o tranquilidad, con su risas y llantos, para todo eso siempre estaremos ahí. Mi padre siempre nos resaltó a todos que nuestras diferencias eran buenas y no motivo de pelea, que debíamos amarnos con ellas, ya se acerca el día del padre y son estas cosas las que nos hacen finalmente darnos cuenta de lo increíbles que son. Recomiendo: http://www.saboryaroma.cl/dia-del-padre-con-comida-peruana/

Deja un comentario

* Rellena todos los campos