Colecho: El antes y el después de Maramoto

colecho.jpg

Hace algunas semanas, una mami y lectora del blog me comentó que mencionaba mucho en mis posts el concepto del colecho pero que nunca había profundizado en él en un artículo. Y tenía razón. Hoy, aprovechando que el pasado domingo fue el Día del Sueño Feliz, me sumo a esta bonita iniciativa (más vale tarde que más tarde), para comentaros nuestra experiencia con el colecho. ¿Nos acompañáis? 😉

Antes de Maramoto

Antes de que naciese nuestra pequeña saltamontes habíamos oído hablar sobre el colecho de forma muy superficial e incluso nos habíamos llegado a plantear el comprar una de esas minicunas especiales para la práctica del colecho (cosa que finalmente no hicimos porque las consideramos muy caras. Tontos de nosotros…). Pero nuestra idea, en un principio, influenciados por lo que te aconsejan familiares y conocidos, era que Mara durmiese en su minucuna en nuestra habitación. Y la verdad es que no nos planteábamos muchas más cosas. No os voy a engañar. Pensábamos que tendríamos un nenuco de aquellos que comen y duermen, pero luego la realidad nos dio un buen bofetón en la cara. Pero por aquel entonces éramos unos ilusos felices 🙂

Nada más nacer Maramoto

Cuando nació Maramoto ya comprobamos en las dos primeras noches de Hospital que dormir con la pequeña saltamontes no iba a ser fácil. No había manera de que aguantase en la cuna que teníamos en la habitación, así que una enfermera fue la primera que le propuso a la mamá jefa que durmiese con la bebé en la misma cama. Luego llegamos a casa y la cosa no mejoró. La peque lloraba y lloraba al mínimo contacto con la minicuna, así que la mamá jefa se pasaba toda la noche sacándola y dándole el pecho y el papá en prácticas intentaba pegar algún cabezazo esporádico pero poco reparador. Así estuvimos un mes, con nuestra cabezonería de que Mara tenía que dormir en su cuna, aunque eso nos estuviese matando en vida. Supongo, porque ya tengo un recuerdo difuso de aquello, que por aquel entonces empezamos a informarnos más sobre el colecho y al mes de vida de Maramoto y de nuestras fieles ojeras decidimos empezar a ponerlo en práctica. Primero con muchos miedos. Luego, una vez que vimos que funcionaba y que no había ningún riesgo (no somos fumadores, ni alcohólicos, ni drogadictos), disfrutándolo mucho.

Volvimos a dormir por las noches y nuestra pequeña empezó a disfrutar al fin de las horas de sueño. Evidentemente, como buena bebé lactante, cada poco tiempo demandaba teta. Pero al estar todos juntos en la cama el proceso de búsqueda de alimento se aceleraba, así que eran despertares que no nos llegaban a desvelar.

Hoy

Maramoto está a punto de cumplir nueve meses, así que podemos decir que llevamos ocho meses de experiencia con el colecho. Quién nos lo iba a decir antes de que naciese… La peque, entre constipados y dientes, está atravesando ahora una época más complicada con el sueño, pero al menos tenernos cerca hace que esté más tranquila y que en sus continuos despertares sea capaz de volver a conciliar mejor el sueño.  Nosotros, entre despertar y despertar, podemos dormir un buen puñado de horas por noche. Al menos las suficientes para encarar el día con energía. Y lo más importante, vemos a nuestra hija feliz durmiendo con nosotros lo que nos hace inmensamente felices. La verdad es que ahora mismo no me imagino nuestra cama sin el torbellino de nuestra pequeña saltamontes saltando antes de dormirse, moviéndose mientras sueña y buscando despertarnos cuando se desvela.

Por qué practicamos colecho

1. Porque es la mejor forma que hemos encontrado para que todos podamos dormir. Y al final se trata de ser prácticos y buscar la mejor solución para todos.

2. Porque al tener entre nosotros a una niña muy demandante, la cercanía y el contacto físico han sido esenciales para que logre conciliar y mantener el sueño.

3. Porque una vez superados los miedos iniciales disfrutamos mucho con el colecho. Somos felices acostándonos y levantándonos los tres juntos. Y esa felicidad no la cambiamos por nada del mundo.

 

58 respuestas

  1. Avatar
    2 julio 2014 at 9:38 am

    Me encanta como lo has explicado, haciendo la división del antes y el después, porque creo que nos pasa a todos que antes de que nazcan nuestros hijos pensamos en como haremos muchas cosas y luego tenemos que cambiar de idea y adaptarnos para “sobrevivir”; ¡y eso es bueno!
    Un abrazo!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      2 julio 2014 at 10:30 am

      A veces pienso que el nacimiento de un bebé te cambia todo. Tanto las ideas que tenías preestablecidas como la mentalidad que tenías respecto a otros muchos temas (incluso ajenos a la crianza) antes del nacimiento. A nosotros al menos nos ha cambiado mucho. Y creo que nunca le estaremos lo suficientemente agradecidos a la pequeñaja por ello 🙂 ¡Un abrazo!

  2. Avatar
    2 julio 2014 at 10:47 am

    Creo que más o menos todos hemos pasado por lo mismo. Al principio etamos llenos de perjuicios y luego, tarde o temprano vamos cayendo como moscas ante la comodidad y practicidad del sentido común. A mi me pasó con el colecho, con el porteo, con la lactancia prolongada…

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      2 julio 2014 at 10:56 am

      Y con tantas otras cosas… Un bebé nos cambia todas las concepciones preestablecidas. Y es precioso que sea así 🙂

  3. Avatar
    2 julio 2014 at 10:56 am

    Qué interesante cómo nos cambian las ideas y las opiniones el ser madre y padre. La crianza nos hace replantear todo. Yo no creía ni de coña que daría el pecho tanto tiempo (15 meses) Si me lo hubieran dicho, habría pensado que era imposible.
    Si el colecho ha sido la mejor opción para vosotros y os hace más felices, no hay más qué decir. Si es que es comodísimo… A nosotros en cambio no nos funcionó tan bien, pero no me cierro en banda a que, si hay otro bebé, lo practiquemos. ¡Larga vida al colecho!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 11:00 am

      Al final se trata de eso, de buscar lo que mejor se adapta a cada bebé/familia sin prestar atención a lo que dice la gente. Conseguido eso es mucho más fácil ser feliz 🙂 ¡Un abrazo, compi!

  4. Avatar
    2 julio 2014 at 11:08 am

    Entonces una de tus frases de manual: “a ver si la váis a aplastar” Cuando me lo dicen me entra la risa, es inevitable y siempre digo lo mismo, de hecho a mi madre se lo dije y se quedó ojiplática pero me dio la razón, bueno que me lío, siempre digo: habéis visto alguna vez una noticia de que esto pasase???

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 11:14 am

      jajajajaja Total! Nos la han dicho muchas veces! Igual que hace no mucho, por llevarla en la mochila, un señor nos dijo: “No habéis visto el telediario? Se han muerto dos niños yendo así…”. Y nosotros con cara de shock: “Gracias, lo hemos visto. Pero así no irían” 🙂

  5. Avatar
    Ana
    Responder
    2 julio 2014 at 11:28 am

    El colecho ese gran invento prehistórico que esta en deshueso, tanta modernidad acabará con nosotros! Yo feliz tb, sin el colecho mi vida o más bien mis noches serían puro dolor, jajajaj… Lo mejor de todo es despertarse y notar un monstruito pegado a tu cuerpo en sus posturas inverosímiles… Yo, pese a que me daba miedo al principio,no lo cambiaba por nada. Un beso papa principiante!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      2 julio 2014 at 12:39 pm

      Qué sería de nosotros sin el colecho, amiga… 🙂 ¡Bendición! ¡Un besazo!

  6. Avatar
    2 julio 2014 at 11:32 am

    Hay que ver como cambia nuestra percepción de muchas cosas que conlleva la paternidad sobre la marcha.

    Importante destacar los puntos por lo que se colecha; cada famiia es un mundo y hay que hacer lo que mejor se adapte a cada momento, disfrutar de ello y sobre todo respetar a los peques y procurarles un sueño feliz…aunque no se coleche, que una cosa no quita la otra.

    Besos felices

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 12:40 pm

      Toda la razón, compañera. Al final de lo que se trata es de buscar lo que mejor se adapte a cada familia. Máximo respeto a todas las decisiones (aunque mejor si son respetuosas con los bebés). ¡Un beso!

  7. Avatar
    2 julio 2014 at 12:03 pm

    ESo es lo que importa, que estéis todos bien y contentos!! yo si no colecho habría muerto de sueño o estampada en el pasillo…. jejejej
    Ahora tenemos que buscar nuevas soluciones de espacio, así que metermos una cama más. Coquito se mueve demasiado y quiere mucho espacio, y claro, cualquiera le dice que en su habitación propia tendría más espacio!!! jejeje
    un besazo

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 12:41 pm

      Total. Sin el colecho estábamos ya en el cementerio. Eso seguro 🙂 Nosotros nos estamos planteando comprar una cama de 2×2, no te digo más. Eso o añadir otra cama al lado! ¡Muak!

  8. Avatar
    2 julio 2014 at 12:31 pm

    La verdad que el colecho es una gozada nosotros hemos dormido juntitos desfe que nacio cachorro hasta ahora que prefiere tener mas sitio, y si tuviera mas cachorros repitiria sin dudar.un abrazo

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 12:42 pm

      Si es que te ha salido un niño muy independiente, jejejeje Antes de nacer Mara ni me lo planteaba, ahora no lo cambio por nada. ¡Un abrazo!

  9. Avatar
    2 julio 2014 at 1:09 pm

    A mi el colecho me ha salvado la vida. Así de simple.
    Con respecto a lo de la cuna, yo en lugar de comprar una cuna de colecho específicamente, compré una en el Ikea y la adapte para que quedaran ambos colchones a la misma altura, y eso es una gozada porque nuestra cama es ahora enoooorme.

    Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 1:15 pm

      Qué arrepentidos estamos con lo de la cuna de Ikea… snif, snif…Aunque nuestra cama tiene un reborde que no sé cómo podríamos salvar. Próximo objetivo, cama kingsize, jajaja ¡Un abrazo!

    • Avatar
      2 julio 2014 at 3:23 pm

      Nosotros también hicimos lo de la cuna del Ikea y, cuando el peque se hizo mayor, juntamos una cama individual a la de matrimonio. Por suerte aun tenemos espacio para juntar por el otro lado la cuna del Ikea de nuevo para la que está por venir y seremos 4 en la cama!!!!

      • Un papá en prácticas
        Un papá en prácticas
        2 julio 2014 at 4:50 pm

        Qué rabia lo de la cuna Ikea, de verdad. ¡Cómo no se nos ocurrió! Aunque es verdad que nuestra cama tiene un reborde que dificulta las cosas… ¡Madre mía! Con los cuatro ya vais a meter en la habitación una cama de casi tres metros! ¡Qué grande! 🙂

  10. Avatar
    2 julio 2014 at 3:11 pm

    Claro que sí!! Nos empeñamos en hacer lo que se supone que es la “norma” cuando la normal es hacer lo que nos pide el cuerpo!!. Vaya día, entre nosotros y Planeando ser Padres hoy somos los defensores del colecho tardones!! jejejeje.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 4:45 pm

      Movimiento pro colecho en marcha! Ha parecido algo premeditado, jajaja

  11. Avatar
    silmuest
    Responder
    2 julio 2014 at 3:13 pm

    Pues en nuestro caso lo teniamos claro desde antes de nacer aunque con los miedos infundidos de tan pequenita pir si aplastas! En el hospital donde mi peque nacio no habia cuna, solo el cuco q quiraba psta la habitacion de al lafo q es donde revisaban las enfermeras a los bebes. Asi q ella, yo y y un trozo de papa ya colechamos alli!!!!
    Ya en casa teniamos una cuna normal sin el barrote pegado a mi cama, cuna q nos ha sido super util para dejar la ropa en la barandilla como mesita de noche para dejar baberos, juguetes, klennex, botellas de agua etc… Jejeje ah y un trozo de mama tb!!!
    tenemos duerye pq nuestra peque ha dormido siempre bastante bien peto creo q ello se debe tb al.colecho.
    Y por cierto nuestro colecho va mas alla! En total somis cinco, nuestros fos gatos tb colechan con nosotros!!! A nuestros pies!!! Hay amor para todos!!!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 4:47 pm

      Qué bien que lo tuvieseis tan claro desde el principio, oye. A nosotros haberlo tenido tan claro que vosotros nos hubiese ahorrado unos cuantos euros, pero bueno… 🙂 Me ha hecho mucha gracia lo de la cuna como mesita de noche. Nosotros la llamamos apoyaMara. Sólo la utilizamos para dejar a la peque en momentos muy puntuales en los que no podemos estar pendiente de ella al 100%.
      Por cierto, lo vuestro ya es algo más que colecho. ¡Zoocolecho! 😛

  12. Avatar
    2 julio 2014 at 4:24 pm

    Jajaja… ¡¡Es cierto que hoy os habéis puesto de acuerdo unos cuantos para postear sobre colecho!!

    En nuestro caso, la verdad es que no lo planteamos de inicio, y la verdad que la niña ha dormido bien en la minicuna, junto a nuestra cama, y nosotros hemos podido dormir más o menos bien desde el minuto cero, vamos… ¡Ahí, de de decir que esta niña era un lujo!

    Y por contra, las veces que ha dormido con nosotros más o menos ratos largos, no lo hemos llevado bien, porque se mueve mucho, y al final, somos nosotros los que no descansamos… Tenemos el sueño ligero y no pegamos ojo. Así que a día de hoy no nos compensa.

    De todas maneras, además, al leer sobre colecho, quiero anotar que hay un punto por el que nadie pasa… o pocas veces se pasa, vaya. (Diría más… es un tema tan personal, que la gente directamente habla poco sobre ello, así tal cual) Yo me pregunto: y con el colecho… ¿dónde queda del sexo? ¿Qué pasa con la relación de pareja? Con ese pequeño momento, que en muchos casos de familia con hijos, es el único en el día en que ambos pueden “verse” un poco a solas, y disfrutar de un poco de intimidad de pareja… (no voy a dar más detalles, vamos). ¿No es un impedimento? ¿No podría llegar a provocar como una sensación de “invasión”, por así decirlo, en un momento dado…? ¿No resulta incómodo, por decirlo llanamente? Como dice la famosa frase… ¿tres -o más…-, no son “multitud”?

    Supongo, evidentemente, que cada uno encuentra sus soluciones, claro… pero me cuesta creer que nunca haya nada que comentar sobre eso.. (aunque solamente sea por pura estadística). Y no son preguntas que me haga por prejuicios ni por morbo mal entendido… sino por simple ignorancia, por buscar “soluciones” a mecanismos de supervivencia de la pareja.

    Lo que me queda clarísimo, más allá de cualquier consideración, es que es bien beneficioso, y es una gran opción para los que lo lleváis bien. A mi, en cierta forma, me da un poco de envidia sana. Pero bueno, mi mayor preocupación es que la niña duerma bien… y nosotros también. Como vemos que la premisa se cumple, pues ya está.

    ¡Un saludo, compadre!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 4:53 pm

      Correcto, compañero. Si a vosotros os ha funcionado bien con la minicuna, de lujo! Al final se trata de encontrar la mejor solución para todos y, sobre todo, de poder descansar para mantenernos con vida 🙂
      En cuanto a tu consulta: Supongo que igual que teniendo a la niña en la minicuna, que igual os mira de reojo, jajajaja En este caso hay que hacer más tetris, pero al final se encuentra la forma y el sitio 😛 Lo de encontrar el momento ya es otra cosa, pero eso es independiente del colecho!

      ¡Un abrazo, amigo!

  13. Avatar
    Raquel, Eldiariodetumami
    Responder
    2 julio 2014 at 8:10 pm

    Pues nosotros aguantamos menos todavía…, en unos días ya lo metí conmigo, sobretodo porque después de cada toma tenia que hacer su caquita así que esto le desvelaba, con el colecho se volvía a dormir enseguida y yo también.
    A seguir disfrutando entonces jejeje.
    Besotos

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      2 julio 2014 at 8:11 pm

      Nosotros porque la mamá jefa tenía mucho miedo y no había manera de convencerla. Pero al final lo conseguimos! 😀 ¡Muak!

  14. Avatar
    2 julio 2014 at 9:16 pm

    Me alegro que con el colecho encontraseis la forma para que vuestra peque estuviese mejor, y a la vez también mejorase sobre todo vuestro sueño. Nosotros no optamos a practicarlo cuando nació el peque, primero por los prejuicios que entre todos comentáis y que yo soy muy inquieta en la cama y segundo porque el peque duerme como un ceporro. Cuando se le quedó pequeño el cuco, le teníamos junto a la cama, le pasamos a su habitación, en su cuna y se quedó sin problemas y aunque me levantaba para darle el pecho ambos nos quedábamos roques al llegar a la cama. Pero a la hora de la siesta es otra cosa….. padre e hijo, hasta hace uno o dos meses, dormían en nuestra cama sus dos horitas, je,je,je. Los dos disfrutaban de ello.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      3 julio 2014 at 9:40 am

      ¡Un bebé que duerme! ¡Eso es toda una suerte, compañera! Al final se trata de buscar lo mejor para todos y en vuestro caso está claro que era eso. Nosotros nos hemos tenido que reinventar por las circunstancias, pero contentos estamos de ello 🙂 ¡Un abrazo!

  15. Avatar
    3 julio 2014 at 10:55 am

    ¡Ay criaturas! todos acabamos cayendo en el colecho para poder pegar el ojo por la noche. Y mira que mi bichilla era una bendita y el colecho yo lo practicaba por gusto, primero en el hospital, después si se despertaba para comer antes de las 6 de la mañana. Pero desde que cumplió los 7 meses ¡somos de colecho diario durante toda la noche! ¿Qué le ha pasado a mi bebé de baja demanda? ¿Se le ha estropeado algún tipo de mecanismo ¿por qué se me está haciendo dependiente a la vejez? Y así ando, cuando no colecho me cuestiono toda mi existencia por completo.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      3 julio 2014 at 11:33 am

      jajajajaja Yo creo que esa bebé ha leído los posts de alta demanda y se ha revolucionado. Cuidado que se las saben todas y te manipulan 😛

  16. Avatar
    3 julio 2014 at 11:27 am

    Viva el colecho!! Yo estando embarazada ni pensaba colechar, ni dar teta mas allá del año, ni portear… Y ya ves, Haizea a 11 días de cumplir un añito y seguimos colechando, tomando teti y tengo una tienda de porteo! Que vueltas da la vida eh? Ay, y lo bonito que es que nos despierten con una sonrisa (o una buena patada?) jajaja, un bso!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      3 julio 2014 at 11:36 am

      Lo tuyo sí que ha sido toda una revolución! Y que bonitas son estas revoluciones que nos cambian de arriba a abajo 🙂 Nada más bonito que ver sus sonrisas nada más despertar. Aunque a mitad de noche te estén rompiendo las costillas a patadas, jajaja ¡Un beso!

  17. Avatar
    3 julio 2014 at 2:50 pm

    ¡Qué bien lo has explicado! Mi experiencia es súper parecida a la tuya y sobre todo estoy muy de acuerdo en que al final se trata de lo que a cada uno le funcione mejor. Nuestro proceso fue muy parecido, aunque al principio estábamos muy asustados con esas amenazas que nos caían de “nunca lo sacaréis de ahí!”. Como ya te he contado, nosotros conseguimos que durmiera en su cuna la mitad de la noche gracias a los dudús y la otra mitad con nosotros. Pero ahora ya nada. Todo el tiempo con nosotros. Personalmente creo que descansaría mejor si el niño durmiera en su cuna toda la noche del tirón, pero como eso no parece que vaya a pasar próximamente, me consuelo con despertarme al lado de esa carita sonriente. Lo que llevo mal de verdad es que aún no se duerma solo, pero eso ya es otra historia. Besazos!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      3 julio 2014 at 4:58 pm

      En eso te doy toda la razón. Creo que todos dormiríamos aún mejor si cada uno pudiese dormir en su sitio. Y si Mara, como vuestro bebé, se durmiera sola, ya ni te cuento. Pero como por ahora no es factible ni lo uno ni lo otro, disfrutemos de lo que tenemos 🙂 ¡Un besazo, compañera! (No sabes la envidia que me estás dando con tus vacaciones…) 😛

      • Avatar
        3 julio 2014 at 5:08 pm

        Ya estamos de vuelta 🙁 Y envidia la mía con los yogures de la mamá jefa! Qué mal coméis!

      • Un papá en prácticas
        Un papá en prácticas
        3 julio 2014 at 5:13 pm

        Ohhhh! Todo lo bueno se acaba! Yo veía las fotos y le decía a Diana, “ahí tenemos que ir este verano” 🙂 La yogurtera vintage de mi madre sigue dando buenos resultados. ¡Estaban riquísimos!

      • Avatar
        3 julio 2014 at 5:55 pm

        Uhh, sí, tenéis que ir, os va a encantar! En agosto se llena más, pero nada que ver con otras zonas costeras españolas. Toda la costa y la provincia de Huelva merecen la pena absolutamente, las playas son preciosas y aún quedan algunas vírgenes que son espectaculares y que no están nada concurridas, así que uno puede pasear el culo al aire felizmente 🙂 Se come un pescado y un marisco buenísimo y además el Algarve queda a una hora, para hacer escursioncillas al país vecino. Yo soy una enamorada, pero me callo ya que parezco un anuncio de la junta de Andalucía. Aynss, que perezote la cruda realidad madrileña. A ver si nos recomiendas una exposición de esas tuyas para aligerar un poco este bochorno.

      • Un papá en prácticas
        Un papá en prácticas
        3 julio 2014 at 6:04 pm

        En principio tengo las vacaciones en agosto (si, aún no me las han confirmado), pero tenemos nuestras dudas porque movernos con Mara nos supone un suplicio. Estábamos buscando relax, así que habíamos pensado o Norte o algún lugar de playa algo más calmado. Teniendo vuestra recomendación de las playas de Huelva (creo que he estado en las de toda la Comunidad Autónoma menos en esas), ya hemos avanzado algo. ¿Estabais en hotel o apartamento? Daba tanta sensación de relax ese balcón con el mar al fondo… Ainsss!
        Pues últimamente entre pitos y flautas estamos yendo a pocas exposiciones, pero en el Thyssen hay una de Pop Art a la que hace tiempo que le tengo ganas 😉

      • Avatar
        3 julio 2014 at 6:17 pm

        Luego te escribo un correo y te cuento!

      • Un papá en prácticas
        Un papá en prácticas
        3 julio 2014 at 6:32 pm

        ¡Genial! 😉

  18. Avatar
    Susana Flores
    Responder
    3 julio 2014 at 3:18 pm

    Hola!! El colecho era una de esas cosas que no pensaba hacer, pero mas que nada porque me daba mucho miedo espachurrar al pequeñin, porque yo me “movía” mucho de noche y en una de estas lo tiraba de la cama, que ya me ha pasado con una perrilla que tengo. Digo movia, porque no sé si será el instinto pero no muevo ni un musculo desde que duerme con nosotros, sobre todo, cuando era mas pequeñito. Por este miedo no empecé desde el principio, lo tenía a mi ladito en una minicuna, y cada vez que quería teta, muy a menudo, lo cogía, me rodeaba de cojines y le daba el pecho, porque no sabía darle tumbada, y así no descansabamos ninguno de los tres. y por fin un día aprendí a darle tumbada( soy un poco torpe para algunas cosas), y desde entonces duerme con nosotros, porque casi ni nos despertamos ni nos enteramos de nada, cuando me preguntan cuantas veces le doy el pecho por la noche, no se que decir nunca, porque casi no me entero, lo mismo le he dado 3 veces que 7. Asi que yo empecé por necesidad (de dormir), y sigo porque no me puedo separar de el, y el despertarnos los tres juntitos no tiene precio.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      3 julio 2014 at 5:02 pm

      Tenemos muchas cosas en común, Susana! Al final nosotros también empezamos por necesidad. Y como en vuestro caso, a la mamá jefa le daba mucho miedo. Pero lo cierto es que ahora la única que se mueve en la cama (y mucho) es la pequeña saltamontes. Nosotros no movemos ni las pestañas, jajaja Y es tan bonito despertar y ver esa carita al lado. Ainssss!

  19. Avatar
    3 julio 2014 at 5:14 pm

    Creo que el colecho ha sido en los utimos años una acción criticada por miedo a que se mal acostumbren y estas tonterias que esta inculcando la sociedad de que no se puede malcriar a los niños de esta manera.. pero no nos damos cuenta que es tan i tan importante para ellos.
    Nosotros no practicamos colecho por petición del papi desde antes de su nacimiento… y la verdad que por suerte desde el primer día ha dormido muy bien! Pero las temporadas de inquietud y de mal estar, la hemos tenido en la cama con nosotros y aun ahora con la salida de los dientes aun más! Aprovecho cuando tienes dias así para meterla en nuestra cama…porque nos ENCANTA!! VErlas dormir y girarse para abrazarte es la sensación más bonita!
    Viva el colecho!! 🙂

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      3 julio 2014 at 5:16 pm

      Estamos pasando ahora nosotros por los dientes y se le nota tanto. No para de despertarse, está súper inquieta y necesita más que nunca tener cerca a su mamá. Como para no colechar… ¡No dormiríamos ninguno! 🙂

  20. Avatar
    4 julio 2014 at 5:13 pm

    Me encanta ver en tus post lo felices que sois, pese a todas las habladurías (imagino que os habrán dicho una o dos veces… o cincuenta mil que se acabará acostumbrando a dormer con vosotros y no podréis sacarla jamás de allí)
    Desde luego el colecho es lo más práctico que hay, estáis a gusto los 3 sintiéndoos cerca, pero sobre todo, dormís. Dormir mal mina a cualquiera! y para cuidar a un bebé hay que estar al 100% 😉

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      4 julio 2014 at 5:50 pm

      Toda la razón. El primer mes fue fatal. Pero a partir de ahí cogimos las riendas de nuestra vida sin importarnos para nada el qué dirán. Lo importante es nuestra felicidad. Y en eso jamás pueden influir las opiniones ajenas. ¡Un abrazo!

  21. Avatar
    Carmen
    Responder
    6 julio 2014 at 12:24 am

    Así nos tiramos nosotros los primeros quince días, el moisés menos mal que era prestado que si no….hubiese sido una inversión absurda. Así que puedo decir que meterle en nuestra cama ha sido una de las decisiones más acertadas de mi vida. Ahora cada vez que despierta le doy la teta y me quedo dormida, a veces no se ni cuántas veces se despierta por la noche. Pero estoy feliz porque sé que le estoy dando lo que necesita y ya de paso descansamos todos! Estoy de acuerdo, cada familia tiene que buscar su comodidad y apañárselas como mejor convenga y si encima disfrutamos pues mejor que mejor. Un saludo

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      7 julio 2014 at 1:14 pm

      Tu caso es muy parecido al nuestro, Carmen. Sólo que nosotros tiramos el dinero con la minicuna, jajaja Ahora la hemos vendido y algo hemos recuperado… La verdad es que es una gozada poder descansar y que todos seamos felices. Aunque bien es cierto que ahora con los dientes estamos pasando peores noches… Pero bueno, todo pasa 🙂 ¡Un abrazo!

      • Avatar
        Carmen
        8 julio 2014 at 9:58 am

        Pues mucho ánimo!!!!

      • Un papá en prácticas
        Un papá en prácticas
        8 julio 2014 at 10:04 am

        ¡Gracias! ¡De ánimo vamos sobrados! :-)))

  22. Avatar
    26 marzo 2015 at 1:06 pm

    Que gloria me da imaginaros. Yo tengo un bebito de 10 meses y al contrario que Maramoto la tía no quería ni oír hablar del contacto físico si no era para comer. La cogías un ratito y feliz pero enseguida se removía buscando su espacio , era echarla y dormirse, de echo pronto la minicuna le molestaba también, se pegaba con los barrotes, para los 4 meses ya le pusimos la cama una bien grande a modo de prueba y desde ese día yo creo que no es que se duerma es que se desmaya toda estirada de pies y mano. Que distintos los niños… Yo estoy muy contenta con esa independencia no te creas, pero la verdad a veces echo un poco de menos haber podido disfrutar mas de ese contacto que cuentas!

    • Un papá en prácticas
      26 marzo 2015 at 2:36 pm

      Al final, siempre nos gustaría tener lo que otros tienes, 😀 En nuestro caso, por ejemplo, estamos encantados de que sea tan cariñosa y de que nos necesite tanto. De echo, ahora mismo pienso en no tenerla en la cama y creo que se me quedaría súper vacía. Eso sí, de vez en cuando pagaría por unas horas de sueño en su cuna (que la tenemos únicamente para apoyarla cuando la vestimos) 😛

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