Cuatro mitos de la paternidad desmitificados por Maramoto

paternidad5.jpgA veces te da la sensación de que hay bloggers que están metidas en tu mente y de forma continuada tratan temas calcados a los que tú tienes pensados. Últimamente me pasa mucho con Paula, del blog Sin Chupete, y su pequeño Mopito. Hace poco, cuando ya tenía pensado hablaros del ansia lectora de Maramoto, ella compartió una foto en su Instagram aludiendo a la misma afición de su renacuajo. Ayer, un día antes de que yo escribiese este artículo, ella habló también, desde su perspectiva y experiencia, de esas imágenes idílicas de la maternidad que nos vende la televisión y que la llegada de un bebé hace saltar por los aires.

En mi caso os voy a explicar cuatro mitos de la paternidad y la maternidad que Maramoto en particular ha desmitificado durante su primer año de vida. Creo que esto no les pasa a todos los padres, pero seguro que más de un padre y una madre de bebés de alta demanda se sienten más que identificados con varios de estos cinco mitos que la realidad junto a nuestra pequeña saltamontes se ha encargado de ir tumbado día a día. O con todos. Tampoco lo descarto.

1. La hora del baño: Está claro que hay niños a los que les gusta más y otros a los que les gusta menos (como pasa con todo en esta vida), pero Mara ha decidido llevarlo al extremo. Tras unos primeros meses en los que la cosa parecía estar más o menos controlada, nuestra pequeña saltamontes decidió que no le gustaba la hora del baño. Primero entre berrinches, mientras intentábamos ducharla (porque bañarla era imposible), antes de que se la comiese la roña. Y después negándose directamente a bañarse, poniéndose continuamente de pie en la bañera mientras a nosotros nos entraban los mil y un sudores ante el temor a que la niña se abriese la cabeza de un resbalón. Al final, para evitar males mayores, la mamá jefa ha tenido que empezar a ducharse con ella. Sigue sin hacerle gracia eso del jabón y el agua, pero parece que enganchada a la teta de su mamá lo lleva un poco mejor.

2. Los masajes relajantes: ¿Pero dónde se ha visto un bebé al que no le gusten los masajes relajantes de sus papis tras el baño? Pues sí, los hay. Es más, la mamá jefa se podría haber ahorrado el curso que dio tras la llegada al mundo de Maramoto. Desde el día uno no ha habido manera. Cuando era muy bebé era tumbarla y ponerse a patalear y renegar. Ahora que es más mayor directamente es imposible tumbarla. Maramoto es una bebé de acción, así que estar quieta durante unos minutos mientras su mamá o su papá le dan masajes no va con ella. ¿Para qué relajarse si puede estar dando vueltas y saltando por la cama? Con estos antecedentes os podéis imaginar lo fácil que nos suele resultar vestirla o cambiarle un pañal… Cada una de estas actividades constituyen nuestro pequeño gimnasio doméstico.

3. Los viajes en cualquier medio de transporte: Uno siempre había oído hablar de bebés que se suben al coche y viajan súper tranquilos mirando por las ventanillas antes de entrar en un sueño profundo. No será nuestro caso. Ya os he hablado varias veces de nuestras odiseas con el coche. Odiseas que nos han llevado al extremo de que la mamá jefa tenga que hacer contorsionismo para ir dándole la teta a la pequeña saltamontes durante el trayecto. Durante este año como papá en prácticas también he conocido a otros papás que han cogido un avión hasta la otra parte del mundo acompañados por su bebé. Siempre he pensado que si a nosotros se nos ocurre hacer eso, a mitad de camino nos dan un paracaídas y nos tiran en pleno vuelo. Creo que el tiempo pocas veces ha pasado más lento que en la hora y media de AVE que separa Madrid y Valencia. Con eso lo digo todo.

4. Los idílicos paseos familiares: Tuvimos algunos (pocos) antes de que Mara empezase a descubrir que podía andar. Todos ellos gracias a la mochila (¡Bendito porteo!). Pero aunque somos papás canguros por naturaleza, alguna vez hemos intentado salir con el carrito (ya vendido sin apenas usar). Y la experiencia fue frustrante. Hasta el punto de llegar a casa con menos energía que el último clasificado en una maratón. Y desde que Maramoto descubrió que ya estaba preparada para dar sus primeros pasos, las cosas se complicaron aún más si cabe. Basta ver las caras de agotamiento con las que llegamos a casa tras cada intentona diaria. Porque nosotros somos así, no desistimos nunca en nuestro empeño. Y es que por muy difícil que sea, bien vale la pena cuando ves la cara de alegría de tu peque correteando por el parque.

Con estos cuatro mitos desmitificados, la vida desde luego dista mucho de ser sencilla. Pero compensa. Todo compensa con una bebé al lado. Y vuestros peques, ¿qué mitos de la maternidad/paternidad han derrumbado?

 

45 respuestas

  1. 23 octubre 2014 at 10:34 am

    Pues en mi caso… cojo tus cuatro mitos y subo 4 más!! 😀

    Si es que nos timan, está claro, nos timan una y otra vez… Aporto dos mitos más:

    Los bebés se están quietecitos en sus sillas mientras tú charlas tranquilamente en una terracita con tu amiga o tu pareja. JA! Ni dejándole escalar sobre tu regazo puedes cruzar dos frases con alguien. Acabas levantándote a pasearle mientras tus colegas se ríen con las anécdotas más divertidas de la otra noche de copas a la que por supuesto no fuiste.

    Los bebés/niños exploran/juegan tranquilamente en el parque durante horas mientras tú te relajas en un banco al sol observando su serena felicidad. JA Y JA!!! Tú corres detrás de ellos, te los despegas de las piernas, repites una y otra vez “mira, fulanito está en el tobogán, tú no vas?”, mientras tu hijo repite “mamá, mamá, mamá” como un mantra. Escuchas llantos porque te alejas un metro más de lo permitido, porque le quitan un juguete, porque se cae al suelo, porque no le coges, porque quiere teta…

    • 23 octubre 2014 at 11:57 am

      El mío si los cumple (menos los masajes, que no lo hemos hecho nunca) pero esto cambia día a día y sólo tiene dos meses.
      El otro día nos mostro su primera rabieta seria en el coche y nosotros en medio de un mini atasco y sin poder sacarlo para consolorarle por miedo a la multa (que no al accidente por que íbamos por ciudad y la gente podía adelantarnos andando).
      La verdad que se pasa muy mal.

      • Un papá en prácticas
        Un papá en prácticas
        23 octubre 2014 at 2:23 pm

        Pues si sólo tiene dos meses no te quiero desanimar, pero lo que viene después es peor 😛 O no, que eso depende de cada peque. Mucho ánimo con el coche. Por vuestra salud mental espero que sólo sea un hecho aislado. Porque como lo coja por costumbre, vais a acabar odiando ir en coche 😉 ¡Mucho ánimo que todo pasa y de todo se sale! ¡Un abrazo!

      • 23 octubre 2014 at 6:55 pm

        jajaja, ya lo se 🙁
        Además lo utilizamos mucho para ver a los suegros, asi que no quiero ni pensarlo.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      23 octubre 2014 at 2:18 pm

      jajajajaja ¡Total! Lo del bar es un clásico. Nosotros ya ni vamos. Es demasiado estresante! Y lo de las salidas al parque ni te cuento! Ay, compañera, no nos queda nada todavía por pasar… :-)))

  2. Sonia (la mamá de Álvaro)
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    23 octubre 2014 at 10:47 am

    Oye, y el mito del niño sentado en la trona tranquilamente comiendo o viendo la tele… Y una mi…. Algun día Álvaro se abre la cabeza contra la barra de la cocina cuando se pone de pie en la trona y empieza a saltar, bailar…
    Ains, q de mentiras nos cuentan

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      23 octubre 2014 at 2:19 pm

      Ese tampoco existe. Al menos en nuestra casa. Mara come la mayoría de días de pie y correteando. Y lo de ver la tele es una utopía. Sólo los anuncios (tengo que hablar de ello en breve) 🙂 ¡Un abrazo!

  3. 23 octubre 2014 at 10:58 am

    Jo, macho, qué estress, sólo de leerte! Yo debo de haber tenido otros proveedores, porque en mi caso, los 4 mitos se cumplen, más o menos. No siempre, por supuesto, y menos tratándose de mellizos, que siempre “falla” alguno de los dos.
    El problema en nuestro caso es otro: la falta de tiempo/oportunidad. Aunque siempre que hemos podido, hemos intentado relajarlos con masajes y darles baños tranquilos, a veces es imposible detenerse con uno, porque el otro está esperando después!! No puedes pararte mucho tiempo NUNCA!! xD Por que en ese caso no acabarías nunca!!!! 😉
    Sin embargo los paseos, los trayectos en coche/bus/avión, han sido más o menos tranquilos. Aunque siempre hay excepciones, y un día te encuentras con un Lord Sith o una Lady Sith por hijo! xD

    Un saludo

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      23 octubre 2014 at 2:20 pm

      Pues si te da estrés sólo de leerme, imagínate vivirlo cada día, jajaja Yo pensaba que me iba a salir una pequeña saltamontes como los tuyos, pero con ella no hay momento de descanso. Todo es difícil. Todo es susceptible de acabar siendo un pollo. ¡Pero hasta a eso se acostumbra uno! 😉

  4. 23 octubre 2014 at 11:38 am

    ejem….. jajaja me tengo que reír porque a vees ver a unos padres en apuros que no soy yo me relaja… sorry!!
    Pues vaya con el baño!! tengo que decir que en eso me salvo…a Coquito le encanta el gua y lo que me cuesta es sacarla. La verdad que yo la dejo jugar y hacer lo que quiera… pero también he tenido época de bañarme con ella! y el coche si es hora de dormir hasta le gusta!!
    Sin embargo como buen be´be de alta demanda no puedes dar un paseo en paz (la compra acaba en odisea), ni la puedes cambiar con tranquilidad y dormir es algo metafórico para denominar lo que hacemos…
    pero como las queremos con locura lo seguiremos haciendo pero dejando constancia de cómo era para avergonzarlas de adolescentes ehhh

    • 23 octubre 2014 at 11:39 am

      por cierto, ando de sorteo por si te apetece pasar…

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      23 octubre 2014 at 2:21 pm

      jajajaja ¡No se vayan a creer! ¡De esto que nos están haciendo pasar va a quedar constancia escrita! :-DDD ¡Paciencia y mucho ánimo, compañera!

  5. Mamá metalera
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    23 octubre 2014 at 12:02 pm

    La verdad es que nos venden la moto y cuando llega el bebé y te das cuenta de que no es como te lo habian pintado…zas!!!! Te la pegas pero bien gorda. A Alma la verdad es que le gusta mucho el baño y lo pone todo perdido de agua, a nosotros incluidos y los paseos en carricoche los tolera pero poco tiempo asi que muchas veces la llevo en el fular y listo pero en lo demás nos pasa como a vosotros, el coche es horrible, con decirte que tardamos mas de 3 horas de Albacete a Murcia te lo digo todo. Por si os sirve de algo, nosotras vamos a musicoterapia y nos viene estupendamente

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      23 octubre 2014 at 2:24 pm

      Estamos mirando para apuntarla a batukado. Aunque lo de la musicoterapia también me parece una genial opción. A Mara le encanta la música, así que creo que puede ser una buena actividad para ella! ¡Gracias por el consejo! ¡Un besote!

  6. 23 octubre 2014 at 12:14 pm

    Vaya jaja no para jeje. Cachorro solo se deja masajear las piernas jaja luego ya se revoluciona y no hay nada que hacer.eso si lo demás genial, ahora que yo no se cómo nos ha salido tan bueno tanto decirnos que los bebés lloran que.no comen… En fin este duerme muchísimo y come más todavía. Un abrazo

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      23 octubre 2014 at 2:24 pm

      Pues a ver si nos cedéis un poco de sueño y un poco de hambre, porque con Maramoto no hay manera 😉

  7. 23 octubre 2014 at 1:45 pm

    Me encanta este post. Qué estresante lo de la bañera y lo del coche, pobres. El mío tampoco quería que le hiciera masajes, es que es muy suyo y no le gusta que le toquen. Por eso hacerle alguna cosa, como cortar el pelo, las uñas, quitarle mocos, limpiarle los oídos o ya puestos ponerle el termómetro es un verdadero infierno. Grita y se revuelve, suda y te moja entera y al final acabas destrozada como si te hubieran dado una paliza. De hecho, tengo que contar nuestras desventuras con las medicinas la semana que viene.
    Señor, danos paciencia… fuerza y unos oídos sordos muchas veces! 😉

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      23 octubre 2014 at 2:26 pm

      Total, Idoia! Lo del pelo, las uñas y el termómetro es tal cual lo cuentas. Es más, hay veces que hasta estando dormida, si le pones el termómetro se pone a llorar. ¡Estando dormida! ¡Como si el termómetro tuviese pinchos o algo! Hace unas semanas estuvo malita y no había manera de ponerle el termómetro. Y tomarse el paracetamol ni te cuento. Se pone tan histérica que lo vomita! Paciencia, paciencia… 🙂 ¡Un beso!

  8. 23 octubre 2014 at 2:37 pm

    Desde luego tu Maramoto y mi bichilla se parecen lo que un huevo a una castaña: nada de nada. La mía creo que ha desmitificado el cuento de la mamitis y lo de que el apego se hace sólo con la madre, porque estoy convencida de que si su papá se adhiriese un cartón de leche al pecho yo no pintaría nada en la vida de esta criatura.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      23 octubre 2014 at 2:38 pm

      jajajajaja ¡Qué exagerada eres!

  9. 23 octubre 2014 at 2:52 pm

    Ojazos no soporta los masajes, pero le encanta el baño y nuestro problema es sacarle de la bañera. No le apasiona viajar en coche, pero se acaba durmiendo. Y le encanta la calle. En cambio yo no he tenido un bebé que haya dormido largas siestas por el día o varias veces al día (solo en la mochila y no siempre) y tampoco he vivido nunca eso que vaticinaba todo el mundo de “ya verás, en cuanto crezca mamará 5 minutos y ya”. Ojazos está apegado a su tetita y es difícil separarle de ella (bendita mochila otra vez).
    Cada vez tengo más claro que esto de los blogs sirve para una desmitificación total de lo que nos venden en los anuncios de puericultura. Menos mal que nosotros nos contamos las cosas, así nos alejamos del perpetuo “¿lo estaré haciendo bien?” que intenta anclarse a nuestras cabezas.
    Un besote.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      23 octubre 2014 at 3:00 pm

      Con lo de las siestas y la teta cada cinco minutos estás como nosotros. Y para vosotras especialmente es agotador. Mira que ese punto se me ha olvidado añadirlo 😉 Como dices, menos mal que están los blogs para entre todos hacernos la vida más llevadera y exigirnos un poco menos 🙂 ¡Un besazo!

  10. 23 octubre 2014 at 3:44 pm

    Con la hora del baño tuvimos una etapa parecida de terror, pero parece que se le ha pasado, siempre y cuando no le laves el pelo! El cuerpo, jugar en el agua y chapotear vale, pero sus melenas…¡esas no quieren champú ni aunque le maten! Lo de ducharnos con él lo hacemos desde muy pequeñito, vimos que le relajaba y de vez en cuando alternamos baño con ducha. Del resto de mitos, creo que sí los hemos cumplido, pero hay otros que si te contara.. jajajaj

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      24 octubre 2014 at 10:18 am

      La verdad es que esto podría ser sólo una primera entrega, porque después de leeros a vosotras he ido añadiendo otros mitos que también hemos tumbado en este primer año de vida. La teoría no resiste a la práctica, jajaja

  11. 23 octubre 2014 at 4:43 pm

    Gracias Adrián! Pero qué remajo eres chatungo!! Ya te he dicho que nuestros polluelos están sincronizados. Aunque flipo mucho con Mara, de verdad, es una niña de ideas claras y eso no puede negarse. Lo del baño y la ducha pegada a la teta de la mamá jefa, es la monda total. Pues mira, no pensaba que para algunos padres el baño relajante era un mito tan grande: yo seguía convencida de que esto sí que era verdad verdadera (en eso nosotros hemos tenido suerte!). Y lo del paracaídas, jajaja, me parto… Te entiendo perfectamente: nuestro viaje hasta aquí fue de todo menos idílico y un paracaídas no nos ofrecieron, pero un azafato estaba empeñado en darme una pastillita para el nene (¡¡¡una pastillita para un bebé!!! ¿estamos todos locos?).
    Un besazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      24 octubre 2014 at 10:20 am

      No hay de qué! Me hace mucha gracia ver como prácticamente vamos sincronizados con algunos temas :-)) Y yo que pensaba que vuestro viaje había sido mejor… Es que tengo unos amigos que se han ido a Miami con un bebé de 16 meses, y el tío ha ido tan bien. Y yo cuando me lo contaban, pensaba: Si vamos con Mara nos tiran en pleno vuelo sin pensarlo, jajaja Estos niños están hechos para ir a la suya. Como decimos con Mara, es un alma libre 😀

  12. 23 octubre 2014 at 4:44 pm

    Muy bueno el post! Aquí nos unimos al club de odiamos el coche. En breve vamos a hacer un viaje a Madrid en coche (600km más o menos) y luego desde allí a Sevilla en tren…madrelaquenosespera.
    Eso sí, estoy cogiendo una elasticidad para darle la teta en el coche que ya quisieran los del circo del sol 🙂

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      24 octubre 2014 at 10:22 am

      Ufffff… ¡Ánimo! No puedo deciros otra cosa. Nosotros fuimos este verano a Valencia y a la vuelta dijimos aquello de “Nunca Mais”. La mamá jefa llegó con las costillas astilladas de tanto contorsionarse junto a la sillita para ponerle la teta a la peque. Y de nuestros tímpanos ni te cuento. Aún no se han recuperado, jajajaja ¡Pero seguro que os va genial, ya verás!

  13. Muxu_Neko
    Responder
    23 octubre 2014 at 4:51 pm

    El mío tiene 2 años y medio, y no es por desanimar compañero, pero la cosa no mejora con el tiempo…

    – Cambiar el pañal era un estrés. Lloros, lucha libre… Nunca le ha gustado tumbarse y aún sigue igual.

    – El momento chiringazo de suero para los mocos bien podrian haberlo incluido en la peli del Exorcista. Solución: lo hacemos con el niño sentado.

    – Del masaje ni hablamos pq siempre le ha repelido.

    – Situación idílica de mamás/papás tomando algo mientras los niños juegan el el parque: yo no se lo que es eso porque como pestañée ya está tirándose de cabeza por el tobogán o haciendo de equilibrista o se está tomando un colacao en la otra punta de la ciudad.

    – Y agarraos los machos con la operación pañal! Jajaja!!!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      24 octubre 2014 at 10:24 am

      Voy siendo consciente, porque desde que nació vamos diciendo: “Cuando cumpla seis meses y se sostenga sola, será mejor”. Mentira. “Cuando empiece a gatear y sea más autónoma, será mejor”. Mentira. “Cuando ande, será mejor”. Mentira. Y así hasta ahora que ya hemos aceptado que esto va a ser así y peor durante unos cuantos meses más, jajaja ¡Gracias por el aviso, que nunca está de más! :-)) ¡Un abrazo fuerte y mucho ánimo!

  14. 23 octubre 2014 at 5:39 pm

    Ay que creía que Redondo era el único al que no le gustaban los masajes relajantes!! Menos mal que has escrito sobre esto, ya no me encuentro sóla en el mundo!
    Un saludo y ánimo!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      24 octubre 2014 at 10:25 am

      jajajajaja ¡No estáis solos en el mundo, no! Y por lo que veo, somos muchos. Y eso ya es un consuelo, que no es poco xD

  15. 24 octubre 2014 at 10:56 am

    Estoy con Idoia: la nuestra cumple algunas cosillas, pero otras ni de coña. Ya patalea en el cambiador, cosa mala… Y para medicamentos, uñas y etcéteras varios… ¡una fiesta!

    La verdad es que leo, y no sé… Me da que lo de los tópicos lo ha debido de lanzar ahí, al ruedo, algún ente anónimo con un poco de mala baba… porque aquí, no lo cumple casi ni Dios.

    Por cierto… lo del baño, igual os sirve: nosotros hemos puesto una alfombra de estas de plasticazo en el plato de ducha, para que la niña esté de pie y no se nos resbale todo el rato. Se levanta, se mueve, se menea… y la verdad es que con eso es más seguro. Con sus muñequitos y su librito impermeable, nos entretenemos más o menos bien unos minutillos.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      24 octubre 2014 at 12:57 pm

      Nosotros el cambiador lo tuvimos que quitar a los cuatro meses porque se tiraba de él, con eso te lo digo todo, jajajaja

      Y tenemos la alfombra esa de plasticazo que comentas en la bañera. Pero ella cuando entra a ducharse no quiere saber nada de moverse. Se agarra a la teta de su mami y de ahí no hay quien la mueva. Es su particular mecanismo de defensa contra el agua :-))) ¡Gracias por el consejo, compañero!

  16. Raquel, Eldiariodetumami
    Responder
    24 octubre 2014 at 5:23 pm

    Madre mía compi que difícil deben de ser vuestros días!! El vikingo con el baño también era igual pero conforme a crecido le gusta más sobre todo si le lleno la bañera de espuma ejjejej se divierte un rato, eso sí, secarle y ponerle cremas como que no. Con el coche debo de tener muchísima suerte porque se calla al instante, debe de ser que estando embarazada pasaba mucho tiempo conduciendo jjejejej. Y con los paseos no hay nada que le guste más que pasear, quien lo diría! con los pifostios que me ha montado por ir en el carro, pero yo creo que en cuanto su vista mejoró y ya podía ver perfectamente empezaron a gustarle los paseos.
    Ánimo que sois muy grandes!!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      26 octubre 2014 at 12:42 pm

      ¡Qué suerte la tuya, compañera! A nosotros Maramoto nos ha tirado por tierra todos los mitos! Pero no desistimos en el empeño, jajaja ¡Un besazo!

  17. 24 octubre 2014 at 9:51 pm

    Coincidimos en todo, punto por punto! Los primeros meses los baños eran de todo menos relajantes. El masaje, mi niña decía que si lo quería hacer, que me buscase a otra. Lo de viajar en coche es misión imposible, algo nos salva la tablet con los baby einstein, pero no dura eternamente. Y lo de los paseos vamos a días, pero al principio eran un horror, tanto que la gente nos miraba por la calle… Y yo me pregunto:
    ¿Donde estarán esos bebes tranquilos que salen en los anuncios? jajaja
    Es más, justo el lunes publicaré algo un poco en la linea de esto, en concreto del primer punto.
    Besos! 🙂

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      26 octubre 2014 at 12:43 pm

      Estaré atento a ese post, porque veo que nuestros peques siguen el mismo camino, jajajaja Y nosotros como padres también :-)) ¡Mucho ánimo, compañera! ¡Un besote y gracias por comentar!

  18. Belén
    Responder
    25 octubre 2014 at 6:45 pm

    Supongo que en la alta demanda de los bebes habrá grados. Mi fierecilla cumple todas y cada una de esas características (intensa, exigente, llorona hasta la desesperación, poco dormilona… ), pero con el tiempo hemos mejorado algunas de esas cosillas que al principio me hacían sentir mal. Por ejemplo, de más pequeña (ahora tiene 7 meses), los baños eran para temerle. Prefería que se la comiera la roña antes q soportar su llanto-puro grito. Lo solucionamos comprando una minibañerita de las que se inflan. Ahora le gustan los baños aunque casi no cabe en ella pero cuidado¡¡ le gusta beber el agua jabonosa. El paseo en carrito lo aguanta poco rato por lo que he optado por llevarla en brazos ufff o en el porta bebes. El sueño, desesperante. Tenemos qué dormirla en la habitación del quinto pino porque la despierta cualquier ruido. Yo duermo con ella y papa en otra habitación con sus ronquidos. Ya no recuerdo la última vez que dormimos juntos, ainsss. La comida…pateando pero ahi vamos…en fin no me extiendo más compañeros, mi pediatra me consuela diciéndome que al añito cambiara, pero sabiendo de Mara, no se, no se…besitos y ánimo…

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      26 octubre 2014 at 12:44 pm

      jajajajaja Otras mamás con más experiencia en estas lides me dicen que va a peor…y yo casi que lo puedo corroborar. A más grandes, más fuerza y más seguridad en lo que quieren y en lo que no. Pero ojalá vaya todo a mejor, como con el baño. ¡Sería un gran paso! ¡Mucho ánimo, compañera! ¡Estamos juntos en esto! 😉 ¡Muaka!

  19. 26 octubre 2014 at 11:59 pm

    Buenas,
    Aunque ya me pilla lejos (el grande ya tiene 12 años) pero aun recuerdo cosas. Decirte que los dos que tengo han salido diferentes, por suerte, así tengo uno de cada.
    Los baños con la niña han sido horribles. Lloraba tan fuerte que nos agujereaba los tímpanos. Creo que dejó de llorar a partir de los 3 meses, por lo tanto, imagina el aguante que tuvimos. Pasear era más relajante. Han sido niños que les ha gustado ir en su carrito viendo a la gente pasar. En el coche, aun seguimos igual. El niño una vez nos llegó a abrir la puerta en marcha. Ahora tienen 12 y 7. Ya no lloran pero se pelean. Vamos si se pelean! y si no se pelean, tienen un cachondeo misterioso e irritante. Evitamos los trayectos más largos de media hora een coche. O en avión o en AVE.
    SAludos!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      28 octubre 2014 at 9:25 am

      Esa es la siguiente fase, imagino. De los lloros por ir en el coche a las peleas entre hermanos. ¡Esto es un no parar! Aunque creo que Maramoto nos está dejando tan consumidos que si finalmente tiene un hermano, tendrá que esperar un buen tiempo para que nos recuperemos… xD ¡Gracias por comentar! ¡Un abrazo!

  20. 27 octubre 2014 at 11:58 am

    Muy buena la idea de ducharse juntas Maramoto & mamá, no sois los primeros que sé que han solucionado así ese disgusto por el baño! 🙂

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      28 octubre 2014 at 9:27 am

      Alguna solución había que poner, porque cada vez era más difícil bañarla. La peque tiene ya mucha fuerza como para domarla dentro de una bañera, así que con la mamá al lado está más tranquila y se deja hacer. Que no es poco… 🙂

  21. Emma
    Responder
    4 mayo 2016 at 12:12 pm

    jajajaja. Mis hijas no son de alta demanda. Son movidas, pero ya está, como todos los niños, me imagino. Estos cuatro mitos los cumplen, por suerte!

    Me ha hecho mucha gracia, os mando mucho ánimo y sentido del humor, aunque veo que de esto no os falta!

    Besos

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