El tren del sueño

sueño bebe

El sueño de Maramoto debería ser analizado por Iker Jiménez en Cuarto Milenio por su carácter claramente paranormal. Es, al sueño, el equivalente a la niña de la curva de los pueblos de la España profunda. Nadie cree en su existencia hasta que se topan con ella con el coche y mueren del susto. Del sueño en este caso. No me cabe en la cabeza que una niña, todavía bebé en muchas cosas, duerma tan poco. Recuerdo que en sus primeros meses de vida, cuando lo normal es que los bebés se pasen la mayor parte del tiempo dormidos, la pequeña saltamontes dormía las mismas horas que nosotros durante la noche y, por el día, apenas se pegaba un par de cabezaditas de 15 minutos. Y tan fresca.

Al hacerse más mayor, sus siestas (cuando se las pega, que no es siempre), se han ampliado en extensión, pero por la noche sigue siendo la última en querer acostarse (nunca antes de las 11, salvo contadas excepciones) y por el día amanece con los gallos (despertares nocturnos al margen) o, en su defecto, en cuanto nota que sus padres no le hacen compañía en la cama. Creo que esto del sueño es, con diferencia, lo que peor estamos llevando. Imagino que es algo que tendremos en común con muchos padres. ¿O me equivoco?

Lo cierto, ojeras al margen (que vienen con el cargo), es que Mara necesita quemar mucha energía para caer rendida por la noche. En verano resulta más fácil satisfacer esa necesidad de actividad, pero en invierno, con el frío y la lluvia, se antoja una misión casi imposible. Así que para intentar que por las noches conciliase el sueño antes, en casa empezamos a compaginar dos alternativas: intentar que no duerma siesta o, en su defecto, que la siesta se la pegue por la mañana, antes del mediodía, porque si lo hace después tenemos jarana hasta la una de la madrugada. Aunque la siesta sea de 10 minutos. Hemos tenido varias experiencias en las últimas semanas en ese sentido. Siesta de 15 minutos a las 5 de la tarde. De esas que dices, “bueno, ha dormido poco, hoy estará cansada y se quedará frita pronto”. Y siete horas más tarde casi tiene que ser ella la que nos tape con las sábanas a nosotros. Qué facilidad para recargar pilas.

Este y otros placeres de la caótica vida de padre. #siesta #porteo

Una foto publicada por Un Papá en Prácticas (@acordellatm) el

En esas, también, nos hemos topado con el tren del sueño de Maramoto, que es la expresión que da título a este post, y que puede que me haya inventado yo, para explicar lo que nos sucede a menudo. Llegadas las 5 o las 6 de la tarde sin haber pegado ojo, Mara entra en modo amodorramiento y se nos cae por las esquinas. Entonces entramos en pánico. ¡Nooooo! Sabemos de sobra que si se duerme a esas horas estamos perdidos, así que ponemos todo nuestro repertorio sobre la mesa para evitar que se duerma antes de las ocho – ocho y media (y así enlazar ya con la noche y sus despertares). La sorpresa para nosotros es que, superado y perdido ese tren del sueño, Maramoto se viene arriba, saca fuerzas de donde no las tenía, y vuelve a transformarse en aquella niña que se hizo viral hace unos años al grito de “¡yo no quiero dormir, yo quiero vivir!”. Y a modo Sabina nos dan las 10, las 11 y las 12 con una niña que lleva desde las 8 de la mañana sin pegar ojo, mientras nosotros esperamos en el andén de la estación, rendidos y exhaustos, a que pase el próximo tren del sueño.

Y vuestros peques, ¿también son de los que pierden el tren y luego tardan en encontrar otro? 😉

42 respuestas

  1. 11 enero 2016 at 9:02 am

    Lo del sueño, sin duda, también es lo que peor estamos llevando. Es que no dormir es muy terrible. El cansancio acaba también con la psicología, se está más tenso y nervioso… Hasta que te acostumbras a que esa es tu vida. Entonces, te vienes arriba de nuevo porque se te ha pasado el tren de dormir, como ha Maramoto jajaja. Aunque sigas reventado.
    Esta Navidad hemos dormido bastantes días del tirón, aunque madurgamos como gallos y nos hemos dado cuenta de lo maravillosa que es la vida descansados. Je,je,je. Ánimo, lo superaremos.

  2. Marta
    Responder
    11 enero 2016 at 10:02 am

    Jejeje..la pillo riendome ahora!!
    Justo escribo en este momento en que tengo mi hijo tumbado encima ,clavandome codos en la garganta, mientras sigue mamando y durmiendo…ultimamente le da por hacer eso, noche incluida, cuando no se despierta sentandose o medio llorando…y no se porqué!!!y claro, como tu dices, imposible levantarse sin que se entere al minuto zero!!vamos que lo de dormir todavía es un sueño para nosotros..jeje, nunca mejor dicho!!..llegará ese momento también..espero!!!
    Un abrazo

  3. Marta
    Responder
    11 enero 2016 at 10:06 am

    Ah!!! Y no mires la hora!! En canarias ea una hora menos y llevo ya un buen rato así… ☺

  4. maria y mina
    Responder
    11 enero 2016 at 10:56 am

    Ayyyy parece que me estas hablando de mi bicheja, igualito oye, ayer mismo, a la una se durmio y a las ocho me decia dibujitos mami pon dibujitos, ah, cumple dos años dentro de un mes, asi que… Paciencia y a aguantar no queda otra

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:10 pm

      Están hechas de otra pasta, porque dime tú cómo se puede tener tanta energía durmiendo 7 horas! 🙂 ¡Ánimo!

  5. 11 enero 2016 at 11:23 am

    Esto que cuentas se parece a los que los médicos llaman “el síndrome del saliente de guardia”. Cuando uno no duerme cuando está cansado (por una noche de guardia, por ejemplo), al día siguiente sienten como que están llenos de energía e incluso hacen cosas como meterse en un centro comercial a hacer compras compulsivas. Porque ellos sienten que están bien, pero en realidad, pierden un poco el norte. Lo explican porque el cuerpo segrega un extra de adrenalina para compensar el cansancio y continuar.
    Yo creo que a los niños les pasa algo parecido, algunos se pasan de rosca y otro se vuelven “hiperactivos”

  6. 11 enero 2016 at 11:32 am

    Ay, pobretos míos. Mucha paciencia y mucho ánimo. Nosotros no tenemos estos problemas, afortunadamente, aunque el sueño del pichón siga dándonos algún que otro quebradero de cabeza. Besotes!

  7. 11 enero 2016 at 12:02 pm

    Me encanta la expresión “el tren del sueño”!
    En nuestro caso Emma no se queda dormida por las esquinas, q lo preferiría, pq ella se pone taaaan nerviosa q está insoportable, llora por todo, se enfada, y luego cuesta muchísimo más de lo normal dormirla.
    En sept/oct tuvimos una gran crisis de sueño, pq me quedé sin leche y Emma era incapaz de dormirse sin la teta, nos daban las 5 o las 6 am y aún no se había dormido (y a las 7 nos levantamos!), por suerte coincidió q teníamos visita con la neuropediatra y nos pautó un medicamento para ayudarla a dormir. Ya me lo había comentado antes la pediatra y la psicologa y nos habíamos resistido, pero esta vez estabamos completamente desesperados. Se llama Melamil, consiste en melatonina, la hormona del sueño, q según dicen no tiene ningún efecto secundario y es completamente seguro (o eso dicen). Los niños tratados para el TDAH y el TEA lo toman todos.
    Lo que hace es adelantar el pico de hormona para q el niño se pueda dormir antes y el sueño sea más profundo y reparador.
    La neurologa nos dió un margen bastante amplio de dosis para q nosotros buscasemos la minima q nos funcionase, nos dijo de 3 a 12 gotas, y le estamos dando 5. Sobre el tiempo q tarda en hacer efecto creo q depende del niño, según el laboratorio son 30 minutos, según la farmaceutica 1h y mi experiencia es entre hora y media y dos horas, asi q le pongo las gotas en la leche de la cena.
    Seamos claros: milagros a Lourdes. Pero si que ayuda en q se duerma más facilmente (antes de la crisis podíamos estar hasta 2h intentando dormirla) y q sus despertares sean mucho más breves y pueda reconciliar el sueño con facilidad. En nuestro caso, ella necesita sentirme a su lado, suele dormir con la cabeza encima de mi, y en muchos despertares unicamente necesita cogerme la mano o me pide un vaso de leche (q lo tengo preparado en la mesita de noche).
    La verdad q si volviera atrás en el tiempo creo q se lo daría antes en vez de esperar a llegar al punto q llegamos. Os recomiendo q lo mireis, pq descansar bien es importante pero no solo para nosotros, también para nuestros peques, q al menos en nuestro caso, el día q duermen “bien” se le nota mucho.
    Ánimo!! Todo se acaba superando!!

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:13 pm

      Tengo que decir que omití lo de los lloros y las rabietas por todo mientras se cae por las esquinas 😀 A una compi del curro también le recetaron eso mismo que me dices. Y al parecer está igual de encantada que tú. Qué alegría que os haya funcionado. Nosotros seguiremos esperando el milagro mientras crecen hasta el infinito nuestras ojeras, jejeje ¡Un beso y mucho ánimo, familia!

  8. 11 enero 2016 at 12:05 pm

    Yo lo sufría cuando estaba de guardia! A la 1 am empezaba a pasarlo mal, a las 3 am tenía hasta náuseas… Pasada esa hora, fresca cual lechuga. Bueno, fresca es un decir porque no lo estás (estás muerto) pero se te pasa el malestar y te entra como un subidón de endorfinas un poco extraño xD.

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:14 pm

      A mí también me pasa muchas tardes. Que salgo del trabajo a las 6 que me acostaría en la calle. Y luego me reactivo y me pueden dar las 12 tranquilamente sin caer rendido. El ser humano, qué misterioso es 😛

  9. 11 enero 2016 at 12:16 pm

    Ay esto del sueño…. para nuestro Alex dormirse se ve que le duele (jejeje) porque parece que es un sufrir, nunca quiere, le cuesta horrores y sí, a veces parece que esta que se va a dormir pero en un momento se ve que se le pasa y tiene cuerda para otro mucho mucho rato. Hoy me habéis dado donde más me duele porque ayer record, tres horas para dormirle, si si DESESPERANTE. De las siestas desde verano pasamos, ni lo intento y el no hace ni amago, salvo que vayamos en coche que a veces ahí si que cae y no hay que dejarle que luego es muuucho peor. Lo bueno es que al menos no suele luego madrugar, ahí si que le da ya la vena ceporra (cuestión de supervivencia creo yo) y tengo que despertarlo y por las noches ya por fin, alguna, como una a la semana de media, la duerme del tirón y las que se despierta voy yo a su cama y me quedo con el y enseguida se duerme… pero lo de dormirle a mi me tiene al borde de la locura (y del divorcio) porque se pone hipernervioso y no para y ni me escucha los cuentos y no se relaja ni para atrás…. y al final acabamos todos de los nervios…. aissssssssssssssssssssssssssssss

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:15 pm

      Cómo me suena eso que cuentas para dormirle. Diría que lo vivimos a menudo. No hay manera de qué se relaje. Patalea, se ríe, le entran ganas de hablar… Y así pasan los minutos y la verdad es que se hace muy desesperante. ¡Ánimo, Ana!

  10. 11 enero 2016 at 12:17 pm

    Nuevamente te leo, y descubro más y más similitudes entre nuestras pequeñas. Parece que las separaron al nacer y nos dieron una a cada uno!!!!!!! Madre mía. Nosotros también seguimos teniendo algún que otro problema para que duerma una noche seguida. Gracias a dios, los madrugones ya han desaparecido. Siempre se acuesta muy tarde pero eso a nosotros no nos importa porque somos bastante “nocturnos”.
    No se si te servirán pero voy a dejarte por aquí varias de las cosas que hemos hecho y que poco a poco creemos que han influido positivamente en el sueño de Mia.
    1. Le retiré los cereales de la leche. (Creo que Mara aún toma lactancia materna) Pero yo comprobé al 100% que le hacían estar como una moto. Comprobad el azúcar que la niña toma, tiene un papel MUY importante en “los nervios” de los niños. Si toma lactancia únicamente, comprobad que toma Diana; café, coca cola, etc…
    2. No eliminar bajo ningún concepto las siestas. Acudí a un seminario sobre el sueño y un entendido en la materia decía que es un error suprimir las siestas porque los niños llegan mucho más nerviosos a la noche. Y es cierto, Mia si no duerme llega con un humor de perros, nervios, y aún es más difícil acostarla. Así que no perdonamos la siesta. Incluso ayer, dormimos tres horas de siesta, nos levantamos a las siete, y ha dormido toda la noche, hasta las 11 ( con su despertar a media noche para su bibe, pero bueno, aceptamos barco, estamos más que satisfechos )
    3. Le quité la cuna y le puse una habitación inspirada en la filosofía Montessori, así que eché un colchón al suelo y le hice ver lo preciosa que era su habitación. Empezó a llamarla cama chuli, y ya sólo quería estar ahí. Yo por supuesto, duermo con ella. Eché un colchón a un lado y dormimos juntas. ( Esto sería muy interesante para vosotros para poder turnaros en las noches en vela, incluso si uno de vosotros quiere dormir más, puede hacerlo mientras el otro se ocupa de la pequeña)
    4. Le llevé a un centro de terapia donde, supuestamente, le hacían Kinesiología y parece que funcionó un poquito ( conocemos gente que dice que sus hijos cambiaron radicalmente ) parece ser que está más que probado que al nacer, los niños sufren modificaciones en el hueso del cráneo que luego repercuten en su vida diaria ( no comen, no duermen, lloran mucho, etc…. ) y al parecer estos métodos los “curan”. No la convirtieron en la más dormilona del mundo pero la cosa comenzó a cambiar.
    5. El colecho, lo siento, pero no os beneficia. No se si Mara es así, pero Mia se despierta con el aleteo de una mosca. Si dormíamos con ella, los dos, una u otra cosa le despertaba. Al cambiarla a su cama, no tiene ruidos, y no se despierta con tanta facilidad. Os repito que yo, duermo junto a ella en otro colchón, papá duerme en otra habitación y el puede estar descansado al día siguiente si hay una noche dura. Podéis turnaros.
    6. Natación; es un ejercicio más que bueno para agotarla.
    7. Hacer con ella juegos de tipo… mental. Que tenga que esforzarse mucho mentalmente, cansan más que los físicos, creerme.
    8. Mia había veces que a las siete de la mañana me decía que quería ir al salón. Traté de explicarle qué significa la noche y que todavía no había salido el sol y no nos podíamos levantar, que había que dormir un poquito más. Si conseguís que esté sin stress en la cama, si conseguís que le guste estar tranquilita en su cama, se quedará tumbadita, sin hacer demasiado ruido, y terminará durmiéndose nuevamente un poquito más.
    9. Bajo ningún concepto accedí NUNCA a jugar por la noche, tal y como ella pedía. Si cedéis, se acabó. Sabrá que puede jugar cuando quiera. Y no. Lo que os he dicho antes. De noche no se puede jugar, no hay luz y no se ve. ( o cualquier cosa chuli que os inventéis)
    10. Mia tiene la desventaja, que nosotros llevamos un sueño muy desordenado, porque trabajamos algunas noches, así que duerme aquí y en casa de los abuelos y cambia de cama, de habitación, en fin de todo, y eso es bastante negativo para el sueño de un bebé, y aun con todo, ha mejorado notablemente.

    Perdón por la parrafada!!! pero hubiese querido que alguien me diese alguna pauta real para cambiar los malos hábitos de sueño que Mia tenía. He aceptado que es una niña que tiene el sueño muuuuuy ligero, así que una vez que sepáis que le pasa a Mara, cual es su debilidad, tomar decisiones acorde con ella. Y… aunque os duela, pensar en lo de eliminar el colecho. Tenía un post en “borradores” hablando sobre esto jejeje. Lo publicaré a ver que os parece.

    Un abrazo enorme chicos, suerte! Se que los problemas de sueño, son de los más serios que una pareja puede tener en cuanto a crianza. Lo he vivido en mi propias carnes.

    Estoy aquí para lo que necesitéis. Ya os lo dije! Besitooosss

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:22 pm

      Guau! Gracias por tu comentario, Luz! Madre mía, no sé ni qué responder. En nuestro caso Mara no toma azúcar apenas. Y Diana aún menos. Por ese lado sabemos que no es. A la natación íbamos el año pasado (pero justo esos días estaba más excitada aún para dormirse). Este año, como estamos pensando cambiarnos de piso, de momento no nos hemos apuntado. Por las noches, después de cenar, apagamos todas las luces, nos tumbamos en el sofá y leemos un cuento o ponemos la tele, que es como más fácil entra en modo sueño. Es curioso. Y respecto al colecho en nuestro caso es distinto, porque no es que Mara tenga el sueño ligero y se despierte por un movimiento nuestro. Es que se despierta porque sí. La hemos dejado varias noches en otra cama y a la hora está llorando. También en nuestro caso, como toma pecho, cuando se despierta grita pidiendo teta, así que eso de turnarnos, por ahora, iba a estar fastidiado. Pero seguiremos experimentando. Esto es una aventura increíble y las cosas cambian a diario. Hoy nos funciona una cosa y mañana otra totalmente diferente. Que viva la anarquía! 😀

      Un besazo. Mil gracias por tu mensaje. Y esperamos verte pronto y juntas a las dos pequeñas demonios 😉

  11. 11 enero 2016 at 1:13 pm

    Uy, eso del tren qué complicado es de llevar. Yo también ando loca con las siestas, calculando las horas… El momento dormir siempre ha sido (y será) nuestra cruz. Por suerte mi hijo duerme bien, sobre las 10 de la noche y se despierta a las 8 o un poco más tarde si no hay cole. Pero lo que nos cuesta es dormirlo, a veces hora y media, y no puedo con eso. La cena sin hacer y yo medio dormida con él, es un infierno. En fin…
    Además nos está pasando que ya no quiere hacer siestas y tenemos que montarlo en el coche a mediodía, es un follón. ¿Crees que si Maramoto deja la siesta quizá dormiría mejor? Aunque nunca se sabe…
    Muchísima suerte con el tema de dormir. Mira, lo de que no coman tiene que ser un horror, pero como no dormir, no hay nada peor… Ufffff

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:24 pm

      Nosotros por eso mismo optamos por renunciar a “dormirla”, porque nos desesperábamos y acabábamos enfadados. Al final hemos optado por crear un ambiente relajado y que caiga ella por su propio peso. Pero sin obsesionarnos. Hay días que cae a las 10, pero la mayoría nos dan mínimo las 11… Y si te digo que Mara tampoco come, pues imagínate el panorama. Estamos sacándonos un máster en evitar caer en el drama 😀

  12. 11 enero 2016 at 1:26 pm

    ¡Paciencia! Mara algún día dormirá como queréis. Ahora mismo duerme lo que necesita, que parece que es poco.

    Por si os da un poco de esperanza, cuando empiezan el cole pegan un cambio brutal en cuanto a dormir. Así que ya queda menos.

    Sobre todo me gusta que no penséis que Mara tiene un transtorno de sueño así a la ligera, porque son muy pocos niños los que lo tienen y un número muy elevado que son médicados sin necesitarlo.

    ¡Ánimo!

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:26 pm

      Tengo la vista puesta en el inicio de cole. Es mi esperanza 😀 Lo de que no es un transtorno lo tenemos claro. Sabemos que es algo normal. Pero aún así, lo que cuesta sobrellevarlo… 🙂 ¡Un beso!

  13. 11 enero 2016 at 4:21 pm

    ¡Igualito que aquí! Mi bichilla es una fuente inagotable de energía ¡para que luego digan los científicos que ni se crea ni se destruye! Da igual que nos pasemos el día perreando en casa y sin hacer nada especial, que 7 horas ¡7! En un parque de bolas danzando a sus anchas, saltando en camas elásticas y sudando como un pollo. Antes de la 12 de la noche en esta casa no se acuesta nadie, y no precisamente porque seamos los adultos los que queremos trasnochar.

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:27 pm

      Nos han salido las almas de la fiesta estas niñas, Lucía. Nos van a llevar por el camino del sufrimiento cuando sean adolescentes… 😛

  14. Vane
    Responder
    11 enero 2016 at 5:28 pm

    A ver, mi niña no es como la vuestra ni por asomo.
    A mi niña la levanto a las 10h,me cuesta horrores,tiene mucho sueño.
    Por norma general no se duerme por la mañana, pero si lo intenta ( a veces le pica la mosca esa y se cae por las esquinas… ) yo hago lo que sea para evitarlo,pues me viene mucho mejor que eche siesta después de comer.
    Se duerma la siesta o no después de comer….. en dos años que tiene jamás se ha dormido antes de las 23h, siempre cae pasada la 1h, claro que hay días milagrosos en los que a las 00:30h está dormida, pero son casi los mismos en que son las 3h y sigue botando en el sofá.
    Algunas personas, expertas ellas aunque no tengan hijos… me asesoran levantarla antes para que caiga rendida antes… JAJAJAJAJAJA No funciona,es un ave nocturna, me rindo.
    Así que ánimo familia!

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:30 pm

      jajajajaja Ay, nuestras pequeñas aves nocturnas! Nos van a matar de sueño! Y ya te digo que levantarla antes no funciona, porque Mara a las 8 está en pie y por la noche no hay quien la duerma! ¡mucho ánimo, Vane!

  15. Leo
    Responder
    11 enero 2016 at 10:25 pm

    Hola! Te leo a menudo porque Mara y vuestras andanzas me recuerdan muchísimo a todo lo que hemos vivido con Pau, a su forma de ser y a lo duro que esto puede llegar a ser. Nuestro bicho ya tiene 3 años pero nos ha dado mucho que hablar, fundamentalmente con el sueño y su carácter inquieto y rebelde. Él se despertaba una media de 8-10 veces cada noche y se pasaba el dia despierto, incansable, nervioso e irritable por todo. Nos resistimos a pensar que era normal y cuando hizo un año decidimos buscar soluciones en una unidad de sueño infantil. Pau tenia anemia, y la falta de hierro le producia calambres en las piernas que le hacian despertarse llorando sin consuelo, que le irritaban durante el día y que hacían muy duro el día a día. Fue darle hierro y dormir! Y su caracter mejoró muchísimo! Sigue siendo movidete pero nada que ver con aquello! Es sólo una historia más, que no tiene por qué repetirse pero ojalá alguien me la hubiera contado a mi antes. Mucho ánimo familia, todo pasa y mejora… Gracias Adrián por hacernos ver que no estamos solos en esto!!

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:32 pm

      ¡Gracias a ti por tus palabras, Leo! Nosotros le hicimos un análisis a Mara por tema de alergias pasado el año. Y no salió nada de eso. Me da que nuestra pequeña saltamontes es así. Pero que alegría que vosotros dieseis en el clavo. La vida sin dormir se hace terriblemente dura. Pero saldremos de esta. Y no reiremos de aquí a unos años. O igual no nos reímos tanto… 😛 ¡Un abrazo!

    • Mihaela
      Responder
      14 junio 2017 at 4:11 pm

      Hola Leo,
      Mi hijo tiene 5 años y después de quitarle las vegetaciones ,no descansaba bien y se movía mucho las piernas .Despues de hacerle unas analíticas hemos visto que tenia la ferritina baja ,estaba en 10.Te quiero preguntar que tipo de hierro le has dado a Pau y para cuanto tiempo ? A mejorado rápido el sueño?porque nosotros le damos glutaferro y después de 2 semanas a subido un poco los depósitos de hierro ,ahora están en 16. Gracias !

  16. laura
    Responder
    12 enero 2016 at 11:02 am

    “No duerme nada”. Esta ha sido sin duda la frase más pronunciada en mi casa desde que nació mi hijo. Los primeros meses sus siestas eran de poco más de tres cuartos de hora (con el margen que ello te da, en casa o en la calle pues se despertaba a gritos reclamando teta), y luego dormía más por la tarde pero siempre conmigo sintiendo el calorcito (cuando empecé a trabajar se conformaba con la abuela), así que más de una sobremesa familiar he tenido que escuchar ¿por qué no le echas a dormir al capazo, que estará más cómodo que en tus brazos? y contestarle “es que se despierta”.

    Empezó el cole con 21 meses (cumple en diciembre y en el País Vasco hay aulas de dos años en los colegios) pero sólo tres horas por la mañana, a la tarde no era obligatorio… lo que aprovechaba para dormir mientras yo trabajaba, unas tres horas… Le decía a mi madre que le despertara porque luego por más que intentara que se durmiera a una hora razonable (pues a las siete le tenía que despertar para salir a trabajar y llevarle a casa de mis padres), la mayoría de los días nos tirábamos más de una hora a oscuras, durmiéndome yo a ratos, él al principio reclamando teta cada x… y luego ya a partir de los casi tres años simplemente la mano pues él solito dejó de reclamar teta por la noche…

    Como le decía a Diana hace unos días, para mí el colecho ha sido la salvación para la conciliación, imprescindible para recuperar el tiempo perdido durante el día y no destetarle cuando mi hijo todavía no estaba preparado para ello. Aun así, cuando con veinte meses le enseñé su cama nido, él mismo decidió que quería dormir allí, aunque al principio de madrugada se pasaba a mi cama. En cuanto a lo de la hora de ir a dormir… dejó las siestas durante la semana con casi tres años, al empezar el cole por la tarde, pero ha sido más de un año después, con casi cuatro años, cuando he conseguido convencerle de que es mayor y ya tiene que dormir solito, aunque sólo si no ha echado la siesta (que es cuando se dormirá rápido) porque si tarda un poco se levanta…

    En fin, que poco a poco la cosa va mejorando, y ya llevamos unos días sin despertares nocturnos (que la verdad es que últimamente se suelen solucionar con un ratito de mano) pero los madrugones a las siete en año nuevo, navidad y fines de semana no nos los quita nadie. Y a veces se pierden los nervios, porque todo este trajín ha sido conmigo sola, aun habiendo dejado el pecho, con su padre habrá dormido dos o tres noches completas (enseguida se cansan ambos dos y me reclaman) pero soy consciente de que algún día lo echaré de menos, y aunque ahora diga que cuando sea un adolescente no seré yo quien le espere despierta… entonces volveré a pasar sueño.

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:35 pm

      Anda que no nos queda sueño por pasar, Laura… Esto solo es el principio de los desvelos nocturnos 🙂 Nosotros tenemos mucha fe puesta en el comienzo del cole. Todo el mundo nos dice que se nota mucho en el sueño de los niños. Tenemos los dedos cruzados para que así sea, porque la verdad es que se hace muy duro. Sabes que es normal, que ellos no tienen la culpa, pero aún así la falta de sueño te hace estar más irascible. Es inevitable. Pero saldremos adelante. Mil gracias por contar tu experiencia. Un abrazo grande!

  17. 12 enero 2016 at 4:24 pm

    Dicen estos días que el Dakar pone a prueba los límites de la resistencia humana. Lo que los pone a prueba de verdad es tener un bebé que duerme poco o mal; no en vano la privación de sueño es un clásico de las torturas : P.

    Nosotros intentamos asumir que nuestra gusanita duerme poco igual que hay otros niños que comen poco. Una conocida nos decía durante el embarazo: “¿Qué preferís: que coma o que duerma? Porque las dos no pueden ser”. Pensando en ella, preferíamos que comiera para evitarnos preocupaciones, pero ahora no son pocos los días en que nos planteamos si seguiríamos diciendo lo mismo, jejeje.

    La mamá, que es la que más se documenta en estas lides, ha leído mucho sobre el sueño infantil, e insiste en que todo entra dentro de la normalidad, que hasta dentro de varios años podemos seguir así, con despertares cada hora por la noche, o cada cuarto de hora otros días.
    Ayer otra vez acabé a las 3 de la mañana en el salón jugando con ella porque se había desvelado y no quería dormir ni a la de tres. Yo me dormía tirado en el suelo, hasta que se frustraba porque me quería dar un libro para que se lo leyera y veía que no le hacía caso. Menudo panorama debíamos de ser los dos ahí a oscuras a esas horas.

    Ahora estamos en la fase de pasar de dos siestas diarias a una. En eso sí que hemos disfrutado un poco de regularidad hasta ahora. En eso, y en que a partir de las 8 no podemos estar muy lejos de casa porque en cualquier momento se desata la tormenta del sueño. A las 9, 10 como tardísimo, suele irse a dormir todos los días. Cuántas veces se despierte a partir de entonces es ya otro cantar.

    Pero seguro que el día menos pensado todos estos peques que comentamos por aquí duermen como ceporros y hay que sacarlos de la cama con grúa, ya veréis. Mientras tanto, a seguir sacando fuerzas de donde se pueda 🙂

    • Un papá en prácticas
      12 enero 2016 at 5:37 pm

      jajajaja Grande esa similitud con el Dakar. Lo nuestro es mucho más duro. Dónde va a parar… En nuestro caso Mara come poco y duerme poco. Así que ha venido con el pack completo. Y jolín, por más que sabes que no pasa nada, que es normal, que hasta los tres años de media no regulan el sueño, es imposible que no se haga difícil. Vivir sin dormir es muy complicado. Por cierto, muy fan de imaginarte a las 3 de la madrugada jugando en el salón mientras se te caen los párpados. Por suerte, Mara se despierta mucho, pero no se suele desvelar a horas tan intempestivas… 🙂 ¡Ánimo, familia!

  18. 12 enero 2016 at 11:20 pm

    ¡Me ha encantado el símil de los ritmos de sueño de Mara con un tren! ¡Sin duda tenéis toda mi admiración! La verdad es que me he pensado el comentar porque aunque llame a Ane fierecilla, es una santa con todas sus letras y más si hablamos de sueño (bendita herencia del “aitá”).Eso sí, con 2-3 despertares, siempre con balanceo de por medio (de ahí el monumento que te comentaba a la Ergobaby) y con repertorio musical que ni el pupurri del verano. ;oP
    Un abrazo!

    • 13 enero 2016 at 8:58 am

      Por cierto,pensando,pensando…el tren que pasa por casa con frecuencia aleatoria es el del hambre…la comida sí que nos da para más de un tema de conversación.:o/

      Marchando otra de abrazos!

      • Un papá en prácticas
        13 enero 2016 at 4:53 pm

        El tren del hambre también tiene pocas paradas por nuestra casa. Por lo visto los trenes y Mara, mal 😀 Qué suerte lo de poder dormir más o menos decéntemente. Nosotros, eso sí, por lo menos no tenemos que levantarnos con la mochila con sus despertares. Imagínate el panorama con la de veces que se despierta Maramoto… 😛 ¡Un abrazo, Aran!

  19. koki
    Responder
    13 enero 2016 at 2:38 am

    Mi hijo desde que nació, considera dormir una pérdida de tiempo. Llevamos 20 meses intentado todo lo imaginable ( y lo inimaginable también)…zzz

  20. Belén
    Responder
    14 enero 2016 at 12:47 am

    Ufff, no quiero ponerte muy largos los dientes pero fierecilla lleva ya tiempo siendo una bendita en el tema sueño. Normalmente la acuesto entre 21 o 21.30 y no se mas de niña hasta prácticamente 12 horas después, cuando tengo que levantarla para llevarla a la guarde (que le encanta). Durante la mañana, que trabajó, obviamente no me enteró de niña pero por la tarde, tras sus 2 horitas de sueño, mi vida transcurre entre llantos y un continuo “ay!, esta niña se rompe la cabeza”, no para quieta un segundo y cuando me despisto un instante para arrascarme un ojo ya esta haciendo una de las suyas. Menos mal que desconectamos por la noche!. Ánimo, se paciente, ya dormirá del tirón (todo llega y todo pasa). Un beso compañero.

    • Un papá en prácticas
      14 enero 2016 at 4:18 pm

      Me los pones largos, me los pones 😛 Sé que algún día llegará nuestro momento de dormir y desconectar. Algún día… 🙂 ¡Un besote!

Deja un comentario

* Rellena todos los campos

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Adrián Cordellat + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web unpapaenpracticas.com + info