Entre gritos y rabietas de una bebé

rabietas.jpgComo escribí en la carta de cumpleaños que le dediqué a nuestra pequeña saltamontes, “no ha sido un año fácil”. El primer año de vida de un bebé siempre es complicado para unos padres (sean estos primerizos o no), pero la cosa se dificulta un poco más cuando ese bebé cumple todas y cada una de las características que definen a un BAD (Bebé de Alta Demanda). Esas características iniciales que compartí hace un tiempo se van ampliando con el paso de los meses. Y una de las primeras en aparecer es el carácter. Un carácter fuerte, impaciente e intenso, de esos que echan para atrás.

Lo empezamos a comprobar antes de las vacaciones de verano (Maramoto tenía para entonces 9 meses) y lo estamos viviendo en nuestras carnes desde entonces. Dice la teoría que los bebés empiezan a tener rabietas (¡Las temidas rabietas!) sobre los dos años. Pues bien, nuestra little grasshopper las tiene desde los nueve meses. Y ahora que acaba de cumplir un año ya son tremendas. Como os he comentado también en alguna otra ocasión, hasta hace unos meses esas rabietas se circunscribían a un hecho muy puntual: Subirse en la sillita del coche. Ahora esos berrinches del coche son más intensos si cabe y, para hacerlo todo más fácil, hemos añadido nuevos motivos de rabieta: Vestirla, ducharla, cambiarle un pañal, no dejarla coger la ropa de las tiendas de un centro comercial, querer cambiarle el destino de sus pasos, volver a casa del parque… Todo eso y mucho más es susceptible ahora de convertirse en una rabieta de átate los machos.

Y por si con las rabietas no fuese suficiente, el carácter de Maramoto ha venido acompañado de otros colegas inseparables: Los gritos. Como todavía no le ha llegado el momento de comunicarse mediante la palabra, Mara ha decidido que lo va a hacer mediante gritos, así que nuestro día a día se ha convertido en una sucesión de aullidos que varían en intensidad dependiendo de la paciencia o la impaciencia que tenga en ese momento nuestra bebé. Que quiere coger algo y no llega, grito. Que no se lo das, grito. Que quiere que la cojas y en ese segundo en el que te lo pide no puedes, grito. Y gritos, y gritos y más gritos. Y oye, parece que le hemos dado una garganta con resistencia infinita, porque la tía se puede pasar el día gritando que no pierde un ápice de voz. Es un portento.

Lo curioso de todo esto es que muchas veces, cuando no puedes ya con tu vida y en plan desahogo lo cuentas a alguien cercano, todo el mundo te dice lo mismo: “Eso es normal con los bebés, todos son iguales”. Y yo me quedo a cuadros, porque soy parte de una familia muy numerosa, he tenido muchos primos pequeños, y nunca he visto nada igual. Este fin de semana, sin embargo, mis padres y mi hermana estuvieron en casa para celebrar el cumple de la pequeña saltamontes y pudieron vivir con nosotros como es nuestro día a día entre gritos y rabietas. Lo difícil que nos pueden resultar cosas tan rutinarias como vestirla o cambiarle un pañal. La odisea en la que se convierte salir de casa con el coche. La saturación que te puede llegar a causar la acumulación de gritos. Las rabietas incesantes en el centro comercial. Y creo que se dieron cuenta de que igual no exageramos cuando contamos las cosas y que si hemos perdido kilos, está más que justificado.

No, no es fácil vivir entre gritos y rabietas. A veces, incluso, nos parece que nos hemos metido en un capítulo de Supernanny sin fin. Pero no será ella quién nos ayude a nosotros. Tenemos nuestras propias herramientas. Entendemos las frustraciones de Maramoto. La abrazamos fuerte cuando entra en bucle de rabietas, aunque muchas veces (al menos aparentemente) sirva de poco. Y las respetamos. Aunque haya días en que no tenemos fuerzas ni para respetarnos a nosotros mismos. Y, sobre todo, amamos a nuestra pequeña saltamontes tal y como es. Con su nervio y su carácter indomable de espíritu libre. No queremos cambiarla. La queremos así. Aunque a veces los días se nos hagan un poco largos…

¿Cuándo empezaron vuestros peques a tener rabietas y a sacar el carácter que llevaban dentro?

60 respuestas

  1. 16 octubre 2014 at 10:34 am

    Bueno, te hablo de la propia experiencia de una BAD que ya tiene 3 años (y que no supimos que lo era hasta hace algunos meses, luego ya encajó todo).Respecto a cómo gestionar estas situaciones, lo único que te puedo decir es que sigáis así, cargados de paciencia hasta límites insospechados (y a veces es posible que se acabe por momentos). Al final todo esto va de bajada… también es ella que debe ‘aprender’ a ver que hay otras formas de hacer las cosas, y cuesta un tiempo…

    En una situación similar a la que cuentas de los abuelos, recuerdo que cuando era súper bebé le decíamos a unos amigos que la pequeña lloraba mucho.

    Ellos pensarían en su fuero interno ‘no será para tanto’; hasta que un día fuimos a su casa a cenar y lo vivieron en persona. Nos soltaron un: Osti, sí que llora mucho, sí… (pues esto es lo que tenemos cada día!)

    Nuestra pequeña-grande sigue teniendo un carácter fuertísimo, y si le sumamos la llegada de un nuevo hermanito, imagínate. Pero bueno, hay que ser respetuoso, dialogante e intentar hacer ver las cosas de la mejor manera posible, aunque es difícil!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      16 octubre 2014 at 11:41 am

      Creo que hemos cultivado paciencia para dar de comer a media España, aunque como dices, hay veces en que hasta consigue agotarla. El lunes sin ir más lejos fue uno de esos días. Me acosté con un dolor de cabeza que no era ni normal. Y la mamá jefa ni te cuento. Bueno, qué te voy a contar. Sabes de sobra de qué hablo :-)) Tenemos a dos peques de armas tomar, compañero. Así que paciencia, diálogo y comprensión. Es la mejor receta 🙂 ¡Un abrazo!

    • Una madre AGOTADA
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      30 octubre 2018 at 5:31 pm

      He llegado aquí fruto de mi desesperación … jeje!
      Mi hijo va a cumplir 3 años y tiene momentos en los que parece el niño del exorcista. Desde bebé fue muy muy nervioso, muchísimo, el más inquieto del parque, por mucho que me haya tocado escuchar el “todos son así, es normal”. Pues lo siento, pero no. El mío no es como la media, el mío es como se comporta como se hubiese desayunado un bol de anfetaminas.
      Esto resultaba agotador, porque exigía una sobre atención constante, y porque dormía además, muy pocas horas y con un sueño muy ligero.
      Al cumplir los 2 años, llegó su mal genio, su “mano larga” con otros niños del parque y con quien se pusiera en su camino. Esto hizo que todas las tardes de parque fueran un suplicio de “no se pega, hay que jugar”, “pídele perdón a ese niño”, “si vuelves a pegar nos iremos del parque”. Este mantra era diario y sin resultados inmediatos obviamente.
      Hay veces que si no le das lo que quiere, (a lo cual nunca he cedido y menos mal), reacciona de forma muy violenta, gritando, pegando, golpeando cosas… y grita como si estuviera poseído. A mí esto me supera, no sé si es normal, si estoy haciendo algo mal…
      Y luego está el agotamiento, la desesperación, porque son muchas horas día tras día aguantando este comportamiento, que primero empieza con no quiero despertarme, no quiero vestirme, no quiero comer, no quiero dejar de comer, no quiero ir al parque, no quiero irme del parque y termina cuando se duerme, allá a eso de las 11 de la noche.
      Y cuando estás desesperada y cansada, triste y rendida, viene alguien y te dice: “no te lo tomes así, que es normal, son niños, pobrecillo”. Y consigues que te sientas la peor persona del mundo.
      Espero que esto sea una “fase” como dicen, y espero superarla y hacerlo bien, porque si esto sucede en la infancia, no me quiero ni imaginar lo que me espera en la adolescencia.
      ¡Gracias por este rincón para el desahogo!

  2. 16 octubre 2014 at 10:58 am

    En mi opinión lo que estáis sifriendo en vuestras carnes no son rabietas…cuando estas lleguen agaraos que vienen curvas!!! y más con los precedentes que estáis teniendo!!!, te lo dice una que pasó por ahí y ahora si estamos en pleno apogeo de las rabietas. A Mara lo que le pasa es que está forjando su caracter y por lo que escribes, esta niña promete. Las rabietas son más irracionales, sin sentido y desproporcionadas…ahora simplemente son enfados, cabreos…Y si, es completamente normal, aunque ahora cuando os lo dicen pareciera que se ríen en vuestra cara, lo que ocurre que unos niños tienen un caracter más fuerte que otros…

    Besos y paciencia compañero

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      16 octubre 2014 at 11:45 am

      Creo que lo que nos espera es mucho peor, pero yo creo que sí que son rabietas. Y tremendas. La que vivimos el domingo en el centro comercial (con los abuelos presentes) fue de aúpa. La gente nos miraba imagino que intentando comprender como algo tan pequeño podía gritar y berrear tanto, jajajaja Las rabietas son fruto de la frustración y como dices, exageradamente desproporcionadas. A Mara le frustra mucho no poder hacer algunas cosas. Y entonces se le cortocircuita la bombilla y no hay quien la pare. Pero sí, sé que nos esperan muchas curvas. Y mucho peores. Porque de carácter la peque va sobrada XD Y con tu experiencia ya estamos avisados! ¡Un besazo!

  3. 16 octubre 2014 at 12:18 pm

    Leo empezó un par de meses antes de cumplir los 2 años. Con su primera rabieta me asusté mucho, mucho, y acabé llorando. De verdad creía que le pasaba algo. Entró como en una crisis de histeria y ansiedad, se ahogaba llorando… Bufff. Así eran sus rabietas, un descontrol total, se salía de sí mismo… Y no le valía nada. Nosotros aprovechábamos cuando bajaba la intensidad del llanto (y los gritos desgarradores) para hablarle suavito o acercarnos un poco más. Intentar tocarle… Y bueno, de repente funcionaba, y ya se dejaba abrazar o pedía teta. Pero hasta ese momento pasaba un buen rato!!

    No eran porque quisiera algo que no le dábamos, eran más bien frustraciones suyas, a veces cansancio…

    Hacia los 3 años evolucionaron y se convirtieron más en “berrinches”, en llorar y enfadarse mucho ya por cosas como no querer ducharse y otras así…

    Nora está empezando ahora a sacar todo su genio, lo de meterla en la silla del coche y cambiarla el pañal son sus momnetos preferidos ahora para liarla parda. Está muuuy rebelde, aunque aún no ha llegado al punto en el que empezó su hermano…

    A ver si escribo un post resumen de rabietas y cómo han ido evolucionando, peorque no tiene desperdicio esto!!! ;-D

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:40 pm

      Espero ese post! La verdad es que a Mara también le pasa eso de quedarse sin respiración con las rabietas. Son unos minutos muy malos. Luego baja en intensidad y poco a poco se va olvidando. Hasta la siguiente rabieta. Hay veces, como el domingo, en que engancha una tras otra. Y muchas veces, como dices, también es fruto del cansancio. Se duerme y todos respiramos por unos minutos. Hasta que vuelve a la batalla :-))

  4. Mavaca
    Responder
    16 octubre 2014 at 1:01 pm

    Uff, no sabes como te entiendo. A mi me da que la niña es muy lista y sabe lo que quiere y no sabe como expresarlo. ¿Has oído hablar del lenguaje de signos para bebés? Les ayuda mucho a expresarse antes de poder hablar y disminuyen las rabietas.
    Una idea más….

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:41 pm

      Sí! Fuimos a un curso y empezamos con muchas ganas, pero luego lo fuimos abandonando. Nos cuesta un poco, porque Mara es muy activa y para muy poco tiempo a prestar atención, así que enseñarle signos nos empezó a resultar muy complicado. Aunque creo que lo retomaremos. ¡Gracias por la idea!

  5. 16 octubre 2014 at 1:35 pm

    Tiene que ser difícil y frustrante, desde luego. Mucho mucho ánimo y que no os falten fuerzas para soportar el día a día. Nosotros no hemos empezado con las rabietas, hay gritos y gruñidos pero que duran poco, por suerte enseguida le engañamos con algo (generalmente una galleta o un pan) o le despistamos y se le olvida. Es simplemente su manera de expresar que no quiere algo.
    Imagino como estaréis, porque hemos tenido alguna tarde mala, de esas que está raro, yo muy cansada y no nos soportamos, y son la muerte. Así que la mayor parte de los días…
    Menos mal que Maramoto es un encanto. Por cierto, qué mona en la foto, la vestís genial 🙂

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:43 pm

      Intentamos vestirla molona y divertida, aunque si no te quieres gastar mucho dinero a veces se vuelve complicado. Creo que últimamente hemos dado con un estilo que pega mucho con su personalidad 🙂 Te puedo asegurar que se hacer muy complicado. Porque es un día tras otro. A veces hay días buenos y es como agua de mayo. Pero luego volvemos a la normalidad. Y hay días en que mal que bien, lo llevas. Pero cuando estás cansado y no puedes más se hace complicado. ¡Pero no nos rendimos! 🙂

  6. marilia
    Responder
    16 octubre 2014 at 2:21 pm

    Hola!felicidades por ese primer Añito,a nosotros nos queda 1 mes para el primer cumple!!te entiendo tanto…y se agradece que lo expliques..desde el verano para cambiarle el pañal lo tenemos que hacer entre dos porque uno sólo se hace pero con grandes dificultades…(cuando hay caca imagina el panorama)chilla fuerte,fuerte y para probarle ropa que le he comprado nueva..es misión imposible… Lo que peor llevo es que cuando vamos a comprar y hacer recados,es ponerse a chillar..y la gente te mira sorprendida… Nosotros estamos acostumbrados ya jeje,pero hay días en que acabas con la cabeza loca perdida..por supesto..toca lidiar con almas caritativas tipo mi suegra, etc que ya opinan que le damos demasiada atención y que hay que ser más firmes..no es la crianza que practicamos, cómo tú dices,respetar sus ritmos y personalidad ante todo.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:45 pm

      ¡Gracias por la felicitación, compañera! Y qué bien sentirse comprendido por alguien que está pasando por lo mismo. Después de leer tu comentario te entiendo a la perfección. Nosotros también tenemos que cambiarla entre dos, la mamá jefa se tiene que duchar (sí, duchar) con ella, porque si no, no hay forma de bañarla, vestirle es una odisea y subirla al coche ni te cuento. Ahora nos cuesta una vida sentarla. Y todo eso mientras grita y llora sin parar. Y lo de las tiendas, tal cual. Ahora quiere ir andando todo el rato y cogerlo todo, y si no le dejas monta en cólera. No sabes la que nos lió el domingo. Y es eso, la gente debe flipar viendo a algo tan pequeño gritando tanto, jajajaja ¡Mucho ánimo!

  7. Sonia (la mamá de Álvaro)
    Responder
    16 octubre 2014 at 2:50 pm

    Jo, acabo de decir lo mismo en mi blog: q no todos los bebes son iguales.
    En cuanto a toooodo lo demas solo puedo decirte q bienvenido a mi mundo. Y paciencia, kilos y kilos de paciencia

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:46 pm

      Creo que los kilos que estamos perdiendo los estamos ganando en paciencia. No queda otra!

  8. 16 octubre 2014 at 3:25 pm

    Vaya, no sé qué decirte que no te hayan dicho ya. Los bebés no son todos iguales, lo mismo que no hay dos adultos iguales.
    Con M. he tenido alguna tarde así pero desde luego que nunca ha llegado al extremo que nos cuentas, así que mucho ánimo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:46 pm

      ¡Gracias, compañera! Se hace duro, pero también es verdad que no la cambio por nada en el mundo 🙂

  9. Susana Flores
    Responder
    16 octubre 2014 at 3:34 pm

    Pues yo no creo como te han dicho que sean todos los niños iguales, de hecho, mi peque es muy tranquilón y habla mucho, pero no chilla, aunque a su alrededor si hay otros que lo hacen, y le hacen llorar, y siendo así como es, hay días que no puedo mas, así que ánimo, jeje, que si ha empezado ya con las rabietas, pues antes acabarán digo yo.
    He leido por ahí que te recomiendan lo del lenguaje de signos, nosotros practicamos algunos signos, y la verdad es que los aprendió superrápido, y ayudan bastante para entenderle mejor, lo mismo lo necesitais, jeje.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      16 octubre 2014 at 3:48 pm

      Nosotros también empezamos con el lenguaje de signos, pero entre nuestra falta de constancia y que Mara es demasiado activa para atender durante más de un segundo, acabamos por dejarlo. Pero sí, creo que deberíamos recuperarlo. Al menos intentarlo. ¡Gracias mil por el consejo! Y espero que sí, que acaben antes. Aunque mucho me temo que lo que pasará es que tendremos ración doble 😛

  10. Patri
    Responder
    16 octubre 2014 at 4:20 pm

    Otro punto en común que tienen nuestros peques!!! Y qué alivio saber que hay más padres y más niños pasando por lo mismo!! A veces se nos hace muy duro, te acostumbras a vivir con “Un mono apuntándote con una ballesta” cómo aquel famoso anuncio,con una ansiedad constante, porque sabes que de un momento a otro la va a liar… Nos pasa en infinidad de situaciones, pero sobretodo en el baño (porqué no disfrutará, como la mayoría de los bebés??? Porqué Zeñó, porqué???) y al vestirlo y cambiarle el pañal, además tiene unas fuerzas tremendas y a mi me tiene valdada!! Se hace tan complicado… Además en mi caso son 24 horas pegada a él.Lo gestionamos como buenamente podemos, con mucha paciencia, evitando en lo posible, situaciones que las propicien y apoyándonos mucho el uno al otro, mi marido y yo, quiero decir, porque para mi es imprescindible el apoyo moral.
    Pero claro, luego tiene sus “momentos buenos” y ahí el niño te gana, porque es un encanto, sabe mucho y hace que lo adores por encima de todas las cosas.Solo os puedo decir que os entiendo y os mando mucho ánimo!!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 8:01 am

      Que sepas que tengo un post pendiente con los mitos de la paternidad que destruyen bebés como los nuestros: ¡Y uno de ellos es la hora del baño! Siempre habías pensado que iba a ser un momento súper chulo y, sin embargo, acaba convertido en una pequeña odisea diaria! Me alegra encontrar a más gente que pasa cada día por lo mismo que nosotros. La mamá jefa también se pasa 24 horas al día con la peque. Y yo que estoy ahora en paro me he sumado al lío. Así que imagínate. Y como dices, cada cambio de pañal es una pequeña guerra. ¡Tenemos que hacerlo entre dos! En fin, que te voy a contar que no sepas xD ¡Mucho ánimo también para vosotros, familia! ¡Un abrazo!

  11. 16 octubre 2014 at 5:32 pm

    Nosotros todavía no hemos empezado con las rabietas propiamente dichas… estamos más bien en una fase de autoafirmación. Si no se hace lo que él quiere hacer se cabrea, grita, se tira pro el suelo… pero es relativamente fácil calmarlo. Le ponemos el chupete, le damos besitos, abrazos y lo entretenemos con algún juguete o algo rico de comer (en estos casos es una suerte que sea tragón por naturaleza)y se queda tranquilo.
    Yo no creo que todos los niños sean iguales, más bien todo lo contrario, cada niño es un mundo!
    Mucho ánimo y paciencia con Maramoto!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 8:03 am

      Mara tiene sus veces. A veces es fácil calmarla, pero otras no hay quien lo consiga. El domingo éramos cinco personas y no había manera. Se le metió en la cabeza entrar en las tiendas a sacar la ropa y si no la dejabas, lloros y gritos. La gente nos miraba asombrada, jajajaa ¡Gracias, compi!

  12. 16 octubre 2014 at 6:28 pm

    Ya sabes que por aquí andamos igual. Gritos todo el día: cuando no le damos la botella de fairy, el cuchillo, el ambientador, cuando le dejas sentado sin darte cuenta de que él quería andar, cuando le tumbas para cambiarle, etc. Nos va a tocar montar un rastrillo con tanto bebé enrabietado.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 8:07 am

      jajajajaja O montamos un rastrillo o montamos una secta para programar un suicidio colectivo de padres. Pero está claro que algo tenemos que hacer 😛

  13. Rosa
    Responder
    17 octubre 2014 at 8:07 am

    Madre mía! Ayer viví un episodio en el supermercado que no sabíamos donde meternos. Mi bebé tiene ahora 18 meses. En verano sufrí su libertad de pañal, hasta me parecía gracioso. Pero cuando ya se le escapa pipí y tienes que realizar cambios de sábana o lo que sea no es tan alegre. Nuestro viaje en coche mejoró el día que cambiamos de sillita y la niña miraba hacia adelante. Desde entonces es muda en el coche, por si te sirve. Paciencia nos decimos. Que pasen rápido estas fases!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 2:05 pm

      Nosotros pensamos eso, que cuando cambiemos de silla y vaya hacia delante quizás (pero sólo quizás) es mejor. Lo malo es que la tía crece mucho pero engorda poco, y aún no llega a los nueve kilos necesarios para el cambio de silla. Así que le quedan al menos un par de meses más así. Ha llegado a un punto en el que hasta se suelta de la sillita. Es increíble. La atas y al rato está de pie saltando sobre la sillita… ¡Ay, qué duro es esto, compañera!

  14. 17 octubre 2014 at 10:18 am

    ¿Rabietas ya? ¡Mátame camión! Mi bichilla es de genio fuertecito (tiene a quien parecerse conmigo en casa) pero yo sí que espero que por lo menos hasta los famosos 2 años estemos libres de semejante alboroto. ¡Ay criaturas! Claramente no, todos los niños no son iguales.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 2:05 pm

      Pues coge fuerzas que si tiene carácter antes o después lo sacara. ¡Y no sabrás dónde meterte! jajajaja

  15. Con mamitis e hijitis
    Responder
    17 octubre 2014 at 11:28 am

    Buff! Nosotros estamos igual con I y tiene 15 meses (creo que hemos empezado muy pronto). Sin ir más lejos ayer en el supermercado cuando le cambiaba de rumbo para que no tocara todas y cada una de las manzanas allí expuestas nos liaba una…. Por suerte, le dura hasta que encuentra otra cosa 😉
    Ánimo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 2:07 pm

      Eso es exactamente lo que nos pasa a nosotros en supermercados y tiendas. Como le cambies el rumbo o no le dejes coger algo puntual, rabieta al canto. No sabes el domingo que mañana pasamos. Mis padres estaban alucinando. Aunque por suerte se dieron cuenta de que no exageramos 🙂 ¡Gracias, compañera! ¡Y ánimo también para vosotros!

  16. Mamá metalera
    Responder
    17 octubre 2014 at 11:46 am

    Madre mia!!!te leo y parece que hablas de mi hija. Hemos tenido unos meses de relativa calma pero ahora con 10 meses ha vuelto su caracter con mas fuerza que nunca. El simple hecho de tumbarla es un infierno para ella, de hecho se enfada tanto que se pone morada y deja de respirar y la verdad que hay dias realmente duros. Pero como tu dices, nosotros la respetamos y la intentamos entender asi que creo que no nos queda otra que tener muuuuuuucha paciencia

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 2:08 pm

      Tumbarla. Que les pasará a estos bebés con tumbarse? ¡Es increíble! ¡Igualita que Maramoto! No nos queda nada… Eso sí, cuando pase todo esto nos tendrán que dar un máster en paciencia, jajajaj

  17. Lul
    Responder
    17 octubre 2014 at 1:53 pm

    Pequeña Goblin empezó más o menos cuando empezó a gatear, sobre los 8 meses… Desde entonces van a más y más, leo tu post y sí, son almas gemelas… prepárate que vienen muchas curvas y muy duras. Mucho ánimo para súper mamá porque lo va a necesitar. Las gestiionamos como vosotros… y tampoco sabemos si sirve de mucho o de poco, pero no creemos que haya otra manera. Y muchas veces estamostan agotados de ella que ya no podemos más, pero seguimos adelante… no se ni cómo. Pequeña Goblin lleva 15 días terribles desde que estuvo mala y sólo quiere mis brazos y mis mimos, no le sirven otros, está cambiando los horarios de la siesta y está bastante descontrolada, quiere hablar y comunicarse pero no puede, se frustra muchísimo y pam, rabieta al canto, de libro además, se tira al suelo y se golpea la cabeza, le ponemos la mano para que no se haga daño e intentar abrazarla significa tirón de pelo o mordisco, lo que le vaya más cerca en ese momento. Y sí, agotadora e insaciable, no la cambio, con su carácter extremo se que cuando crezca tendrá las ideas más claras que ahora… Nosotros para vestirla hemos probado a ofrecerle dos cosas y que ella escoja, parece que funciona y se viste mejor, los baños son la odisea, pero si yo estoy con ella (papá la baña desde que nació) aguanta un poco más.Llevamos meses cambiándola el pañal de pie porque tumbarla es imposible… Dicen que esto pasa y luego va a mejor… que son fases… yo sólo espero que pase pronto porque va a terminar conmigo XDDDDDD

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      17 octubre 2014 at 2:10 pm

      Cada vez lo tengo más claro que sí, que son almas gemelas. Porque todo lo que me cuentas, es lo mismo por lo que pasamos nosotros cada día, especialmente la mamá jefa, que es con la que tiene más apego. En cuanto a la ducha, te diré que ahora se tiene que duchar la mamá jefa con ella. Si, duchar. Porque bañarla no hay manera. Y sí, nuestra vida también es un descontrol y hay muchos días en que pedirías que se acabe ya todo, que ya está bien, pero no nos queda otra que seguir. Y disfrutar de los buenos momentos que nos regalan con su vitalidad y energía, que también son muchos 🙂 ¡Mucho pero que mucho ánimo! Y aquí estamos para comprendernos y apoyarnos mutuamente 🙂

  18. Raquel, Eldiariodetumami
    Responder
    17 octubre 2014 at 4:37 pm

    Animo compañero!! Leyendo el libro de Rosa Jové “ni rabietas ni conflictos” en el apartado de 0 a 18 meses explica estas rabietas, son rabietas incomprendidas, nosotros no les comprendemos a ellos y ni ellos a nosotros con lo cual ya tenemos una rabieta. Lo hacéis bien aunque aveces sea muerte y destrucción total jejejej, lo importante es que sepan que estamos a su lado!!!
    Besotes!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      20 octubre 2014 at 7:58 am

      Tendría que leerme ese libro de Rosa Jové. Pero qué digo, ¡si no tengo tiempo para leer! jajaja (Apuntado está en recomendaciones). Gracias, compi, por el apunte! ¡Y un besazo!

  19. Ana
    Responder
    17 octubre 2014 at 10:49 pm

    Ay amigos….
    Monstruito ha decidido que quiere quitarse un calcetín y llevarlo todo el rato en la mano, si decides quitárselo, los cristales saltan en mil pedazos, rabieta?? Pues no se , pero paciencia infinita…
    Hoy, justamente hoy, he oído otra vez esa frase de claro todos los niños son iguales, y una mierda oiga!!!!
    En fin! Nos queda tanto por aprender….
    Un abrazo chatarrero.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      20 octubre 2014 at 7:57 am

      Tanto por aprender y tanto por tirar de paciencia… ¡Y mientras sea su calcetín, no pasa nada! A Mara le ha dado ahora por llevar a rastras nuestra ropa interior… ¡Sucia! jajajaa ¡Un abrazo grande!

  20. 20 octubre 2014 at 3:21 pm

    Ay amigo! Yo he aprendido tantas tácticas de negociación que me podían mandar directa a la ONU… Sólo me ayuda pensar que para ellos también es difícil…

    ¡Ánimo!
    Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      21 octubre 2014 at 9:32 am

      Pues igual es eso lo que necesita la ONU, unos cuantos padres y madres poniendo orden y negociando las cosas :-)))

      ¡Un abrazo!

  21. 20 octubre 2014 at 11:52 pm

    ¿Qué te digo? Vikingo empezó igual, la gente se piensa que alucinas o que estás de broma cuando dices que tu hijo/a de 9 meses ya tiene rabietas. Pues sí, los AD las tienen y muchas al día, por todo lo que no sale como ellos esperan o desean. Lo de los gritos a mi me puede, también se ha incrementado al cumplir el año. Yo me he criado con una madre que habla casi en susurros, en casa hablamos tranquilos con un tono de voz bajo, pero Vikingo grita hasta desgañitarse. Y grita por todo, mientras juega, se baña…Solo puedo deciros que cuando comience a caminar la cosa parece que se relaja en cuanto a demandar brazos, eso sí, quieren autonomía y no hay persona que los haga entender que solos con esa edad no pueden ir por el mundo. Ánimo y un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      21 octubre 2014 at 9:38 am

      Sí, si! Eso le pasa a Mara. Quiere ir sola andando. Pero a la vez, cada dos por tres está enganchada a las piernas de su madre para que la coja en brazos. Sigue siendo muy pero que muy demandante a pesar de andar. En parte también porque desde pequeña ha comido a sorbos, así que coge la teta, se cansa…y al rato vuelve a por ella. Infinita paciencia la de la mamá jefa :-))

  22. 19 mayo 2015 at 12:01 pm

    Me he sentido muy identificada tenemos una pequeña BAD en casa tambien!
    Con una energía incansable!
    A mi tb se me van los nervios algunas veces y tb he vivido los comentarios de que todos los bebes son iguales, hasta que mi madre se quedo una tarde con ella….
    Se acabaron los comentarios volvió derrotada y diciendo que era un bicho! XD
    En mi casa somos 4 hermanos y mi madre no pudo con su nieta de 14 meses! XD
    Muchos ánimos! Que aunque haya días malos como tu dices merece la pena y los queremos como son con sus cosas malas y sus cosas buenas!

    • Un papá en prácticas
      19 mayo 2015 at 3:41 pm

      Ay, que todos los bebés son iguales, dicen… ¡Me meo! 😀 ¡Mil gracias por tu comentario, Paula! ¡Y mucho ánimo, que dicen que todo pasa! 😀

  23. 26 septiembre 2015 at 8:13 am

    Mi peque, que está a punto de cumplir los 18 meses llevaasasí un tiempo, gritando, llorando, enfadándose por cualquier cosa que le hagas o que no le dejes hacer. Yo me armo de paciencia y de comprensión, pero qué cierto es que a veces es muy difícil mantenerse tranquila! Abrazos y ánimos…

    • Un papá en prácticas
      28 septiembre 2015 at 4:28 pm

      Y lo que te rondaré morena, Yolanda. Paciencia, paciencia y más paciencia. Y mucha empatía con ellos. Un abrazo!

  24. Jody
    Responder
    9 agosto 2016 at 9:50 pm

    Mi beba desde los 7 meses y aora es cada día peor tiene un mal genio y grita de golpe y aveces no se ni que le pasa. No es nada fácil pero como lo dijiste nosotros amamos tanto a nuestro terremoto y ese mismo carácter hace que sea muy espavilada. Sólo toca tener mucha paciencia y mucho amor… Saludos

  25. 23 octubre 2016 at 6:35 am

    Mi beba de 10 meses ahora se provoca el vómito al momento de comer, desde los 6 meses ya no le gustaba q la vista, renegaba llorando, al 8 mes quería agarrar hasta 3 objetos con una mano y como no podía xq obviamente sus manos están muy pequeñas se enojada y lloraba hasta lograrlo no se como pero lo lograba! Cada día está más inquieta, hace 3 días se sostuvo d una caja y comenzó a empujarla caminando! La adoro, nunca he sido paciente en mi vida pero ella día a día hace q mi paciencia se agote y se vuelva a activar en segundos, no me considero una super mamá pero me dedico a ella al 100% y al hogar al 99% (el 1% el papá) cuando llego a mi límite lloro hasta q se me acaben las lágrimas y luego me reactivo, me funciona pero tengo miedo d q vengan más rabietas o “lloretas”, miedo a no saber manejarlo, miedo a no ser una buena mamá.
    Saludos.

    • Adrián Cordellat
      31 octubre 2016 at 10:09 am

      Vas a saber manejarlo, Elizabeth. Ya lo verás. Se puede. Habrá días en que pierdas los nervios, como todo, que para eso somos humanos, pero podrás, te lo aseguro. ¡Mucho ánimo!

  26. Yasna
    Responder
    20 febrero 2017 at 10:21 pm

    Hola, soy de Chile y mi bebe tiene 9 meses y comenzó con unas rabietas horribles, no le gusta que la vistan que la suban a su coche etc. Se aburre con facilidad quiere caminar y como no puede solita se enoja si no le ayudamos, tengo mucha paciencia pero hay veces que no se que hacer y para dormir en las noches también hace rabietas … es adorable pero con un genio muy fuerte y la verdad me preocupa que de tan pequeña tenga esos sentimientos de enojo.

    Saludos

  27. Adelina
    Responder
    11 octubre 2017 at 4:54 pm

    Buenas tardes,

    Encontre este blog por la desesperacion que me ha entrado…. mi niña tiene 9 meses y desde hace unos dias no se aguanta ni ella. Se cabrea por todo, por dejarla en el suelo, por tumbarla, por vestirla, por quitarle algo que lleve en la mano etc etc etc.
    Tenemos enfado acompañado de gritos y apreton de los puños. Al principio me asuste mucho y pense que le pasa algo malo(autismo, o algun sindrome neurologico) pero veo que no….. que hay mucha gente como yo.

    Gracias,

    • Adrián Cordellat
      14 octubre 2017 at 6:26 am

      Hola, Adelina. Creo que eso es cosa de la etapa vital por la que pasan a esa edad. Tenemos un hijo de 11 meses y lleva varios así también. Ánimo! 😉

  28. Nesa
    Responder
    27 noviembre 2017 at 9:28 pm

    Por casualidad buscando sobre rabietas he encontrado tu blog, hace un tiempo te ley cuando empezabais con la alimentación complementaria y ya me sentí identificada. Que decir de las rabietas. El mío para más inri las tiene también nocturnas. Siempre a sido un bebé con carácter. Pero dsd hace unos meses a eclosionado. Tiene 16 meses, me está costando la salud tengo estrés y ataques de ansiedad. No solo por el, trabajo, casa, niño…. Corre todo el día. Últimamente es recoger al niño en la guardería y tengo que llevar en el bolso de todo, galletas, pan, juguetes agua. Sé que se enrabietara por cualquier chorrada, el carro si no es con algo de comer en la mano imposible sentarlo, tampoco quiere andar, y que decir de llevarlo en brazos. Es agotador. Lo más desconcertante es que vienen sin más. Esta tan tranquilo y de repente entra en cólera. Lo achacabamos al dolor de dientes, a que duerme poco, a que se aburre etc, etc…. buscamos una explicación en algo que como bien decís lo sufren todos los niños y muchos durante años. El consuelo es que es algo habitual, el desconsuelo es que hay que pasarlo. Aunque comentarlo solo sirva para desahogarme ya es mucho. Saludos

  29. Sara
    Responder
    12 febrero 2018 at 10:19 pm

    Yo nada más que dar ánimos
    Isaac era indomable desde que empezó a interesarse por el entorno sobre los 3 meses no se le podía tumbar no se le podía atar en la trona NO se le podía cambiar el pañal sin una negativa a base de lloros y de sacar sus fuerzas para resistirse
    Como NESA también sufro ataques de ansiedad y estrés y mi bolso tmb va lleno de distracciones porque todo le viene mal y se enrabieta en cuanto no le dejas hacer algo. Igual en el carro tiene que ir con comida o si no nada XD
    AHORA tiene 16 meses está en modo chillidos y tirarse al suelo asiq sacarle en público es una locura
    Yo deje de buscar explicaciones hace mucho isaac es así es su carácter y lo amo igual
    Si sirve de consuelo yo soy madre soltera asiq tiro con casa ,perra compra niño etc…. Sola completamente
    Es verdad q como tambien come y duerme a su manera yo no descanso nada ni por las noches pir lo que tengo dolores todos los días y me levanto ya con una losa en la cabeza del cansancio
    Los días se hacen largos y duros pero asi seguimos yo busque un mantra q repetía cuando me ahogaba”merece la pena ”
    Mi consejo esque a los padres la vida no nos pone por delante nada q no podamos resistir y que a mi m sergio de mucho aceptarlo y no buscar explicaciones ni estar comparando la verdad q ya incluso había olvidado de de alta demanda he aceptado a isaac con este carácter y el es un niño sonriente e inteligente cuando no está de berrinches claros asiq
    Ánimo que con todo se puede y apoyaros el uno en el otro siempre que 4 manos hacen más que dos

  30. Lidia
    Responder
    19 julio 2018 at 12:05 am

    Hola..queria” despojarme” un poco de ayuda..
    Tengo 2enanos de 4años y medio y otro de 2años..el mayor..genial..es un santo..pero el pequeño..ya no se como tratarle!!!me entristece,cabrea,me pone nerviosa…muchos dias no le aguanto…leo que las rabietas es algo comun en todos..pero al tio le da igual quedarse solo tirado en el suelo durante 10min!!!la ultima vez no quiso venir y le grabe..10min se sentaba en una silla se levantaba..miraba ..miraba cuentos y se sentaba…ni una lagrima,ni un mama,ni papa..el carro ni verlo ..anda si no le apetece se sienta y por sus nacasones que no se mueve..rabieta grito llanto…
    Donde vivimos los vecinos nos preguntan que que le pasa..porque llora tanto..no duerme bien por la noche por los continuos despertares a gritos y patadas..a su padre ni verlo..va a rabia a pegarle y arañarle..ami solo me da patadas..estoy intentando quitarle el pecho que solo hace 1 toma y si no hay forma de calmarle ya..pero se pone cada vez peor.. ultimamente si se enrabieta y tiene algo en las manos lo muerde..si no se muerde el y luego se tira al suelo a gritar..ya he pensado que puede tener de todo..terrores tocurnos y q sea un bebe de alta demanda ..pero no se como acatar ya ..es desesperacion ..pega a su hermano de vez en cuando tambien y en la guarderia es un santo..muestra su genio pero ni muerde ni pega ni gritos..tan solo a pasado 2veces y porque la profesora le decia: te lo dije(cuando se le caian las cosas..) que opinais..o ya me estoy volviendo majara..

  31. Ingrid
    Responder
    16 agosto 2018 at 6:19 pm

    Sé que hace muchisimo de este post…pero he llegado a él budcando respuestas y veo que mi hija es clavadita…va a hacer 9 meses en dos dias, y yo termino llorando de la.impotencia..me gustaría saber como es Mara después de 4 años del post…para prepararme o bien para tranquilizarme. Yo quería darle un hermanit@ pero se me han quitado las ganas de golpe..dudo mucho que tenga un segundo. Ella ocupa todo mi tiempo libre…

  32. Denisse
    Responder
    17 abril 2019 at 6:41 am

    Pues que leo tu comentario tio y esperate que mi bebe solo tiene 7 meses y grita y se hecha para atras y llora y llora … y no para
    Pero que pulmonrs tiene ese tio … que me desespera es el primero y hasta hace unas semanas me he enterado de que sere madre de nuevo y se llevaran x 1 año … armate de paciencia tio que yo no se que hacer ahora solo quiero que estos berrinches no sigan mas

  33. Mamá 25horas
    Responder
    29 abril 2019 at 10:27 pm

    Que interesante artículo, muy clarificador… Soy madre de un peque también de 9 meses que grita desde los 6 más o menos. Uffff! No sabía lo que me esperaba! Y desde muy pequeño gritaba también, en lugar de llorar, aunque por supuesto era mucho más llevadero, y hasta pensaba que sería un niño tranquilo.
    Todo comenzó con las primeras comidas, y sin darle mucha importancia lo dejaba expresarse, ya que entendimos que no tenía otro modo de verbalizar su disgusto. Hemos intentado siempre no alzar la voz, pero a veces se nos agota la paciencia. Hoy en día, es común verlo apretar los puños y dientes, ponerse rojo, y entonces ya sabes lo que viene después… Ufff!!
    Es una suerte que al menos conserve su estar risueño, y muchas veces anticipando un berrinche procuramos que lo que hacemos parezca un juego y desencadene carcajadas antes de la temida rabieta.

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