Frases de manual (#15): “A ver si es que tu leche no alimenta…”

No sé si alguna vez he escrito dos post seguidos de esta sección, pero la actualidad manda y en las últimas semanas he escuchado varias veces la expresión que da título a este post, así que no me he podido contener más y he tenido que escribir sobre ella. No es una frase que nosotros hayamos escuchado dirigida a la mamá jefa más de una vez (o dos, que siempre tendemos a blanquear el pasado), pero sí que es cierto que es una de esas frases de manual que se repiten en nuestro entorno con bastante frecuencia. También, a diferencia de otras frases tratadas en esta sección, diré que no es una expresión que me moleste especialmente. Ni mucho menos. En todo caso podría decir que me genera un sentimiento de pena, especialmente porque la mayoría de veces suele salir de la boca de una mujer. Ahora os explico con más detalle el porqué de la pena que me produce, pero antes vamos a ponernos en situación.

¿Cuándo se escucha esta frase de manual?

Por lo que estoy viendo últimamente, generalmente está asociada a un momento de preocupación de una madre primeriza y con poca experiencia con la lactancia. Algunos pediatras tienden a preocupar en exceso a las madres con la ganancia de peso de sus bebés. Si encima esa madre tiene cerca a otro bebé alimentado con biberón, que suele coger peso con mayor rapidez, ya tenemos un colapso mental de competición.

La madre, como es normal, contará su preocupación a alguna amiga. Y ésta, si no es madre o no está muy informada, puede que recurra a la frase de manual: “A ver si es que tu leche no alimenta”.

O si no se lo dice directamente a la madre, puede que sea una de las teorías que tomen fuerza en una reunión entre amigas comentando el “problema” de la mamá primeriza. Y no las culpo por ello. Es el mensaje que ha calado en la sociedad.

También puede darse el caso de una madre que dé el pecho, su bebé coja peso poquito a poco y no muestre ninguna preocupación por ello porque está bien informada o, en caso de tener alguna duda, acuda a pedir consejo a una asociación de apoyo a la lactancia, donde recibirá una información más detallada y de más calidad para la supervivencia de su lactancia. Esas madres tampoco están a salvo de escuchar que igual su leche no alimenta. La diferencia es que ese comentario no les causará ninguna preocupación ni les hará replantearse las cosas porque están bien informadas. En todo caso puede que escuchar que su leche no alimenta les produzca un ataque de risa. Pero bueno, reírse dicen que es sano y alarga la vida.

Por qué no me indigna y sí que me da pena

Como he comentado con anterioridad, este es un mensaje que ha calado en la sociedad y que se ha trasladado entre las últimas dos o tres generaciones. Por eso no me indigna escucharlo. Hace uno o dos siglos, esto no hubiese pasado. O alguien se imagina a su bisabuela diciendo que su leche no alimenta o que no tiene leche, como escuchamos decir también hoy en día a tantas madres. Y si lo pensamos bien, ¿qué hay ahora que no existía, al menos con el poder que tienen hoy en día, hace uno o dos siglos? Exacto, grandes compañías de alimentación y farmacéuticas que tienen en la alimentación de los recién nacidos un filón comercial.

Y eso, precisamente eso, es lo que me da verdadera pena. Porque cada madre es libre de decidir cómo alimentar a sus hijos pero me duele en el alma que las industrias farmacéutica y de la alimentación hayan conseguido hacer creer a las mujeres que no son capaces de alimentar por sí mismas a sus bebés, que les hayan creado ese complejo. No hay un alimento más perfecto que la leche materna (y eso no es un dato que tenga discusión) y TODAS, absolutamente TODAS las leches maternas alimentan igual. Cualquier madre está preparada genéticamente para alimentar a sus hijos y para hacerlo mucho mejor de lo que lo haría cualquier biberón porque el pecho materno es una maquina tan perfecta que produce justo lo que cada bebé necesita y demanda. Si un bebé engorda más o menos depende en gran medida de su predisposición genética. Y en el caso de la lactancia materna, de si ésta se ofrece a demanda y no cada tres horas, como hoy en día siguen recomendando algunos pediatras que se quedaron en el pleistoceno.

Sé que la mayoría de madres que os pasáis por este blog, sabéis de lo que os hablo, pero cómo nunca sé quién puede llegar a este blog ni intuir si algún día, una madre desesperada y preocupada llegará a este post por uno de aquellos azares de la vida y de Google. Así que quiero acabar este post dirigiéndome precisamente a esa madre y decirle que puede. Que por supuesto que puede. Que su leche alimenta como la de cualquier otra madre. Que confíe en ella. Y que si sigue teniendo alguna duda, que acuda a un grupo de lactancia. Seguro que encuentra uno cerca de casa. Allí le asesorarán y le informarán. Allí, junto a otras madres, podrá ver que es capaz y que estando informada nada ni nadie podrá volver a mermar su confianza.

 

35 respuestas

  1. 20 mayo 2015 at 9:02 am

    Yo he oído esta frase pero en primera persona, y eso sí que da pena: “es que mi leche no le llegaba y por eso el pediatra me dijo que lo suplementase con biberón” ¿Que respondes a eso? ¿vale la pena hacer sentir mal a la madre haciéndole ver que la informaron mal? Yo opto por sonreír y no decir nada, no creo que sea un buen momento y lo único que conseguiría es hacerle sentir mal o que se enfade conmigo. Porque total, la lactancia está perdida ya

    • Vanesa
      Responder
      20 mayo 2015 at 7:54 pm

      Es que es verdad… Si no tienes mucha confianza con la madre en cuestión para qué hacerle comerse la cabeza… y si es una amiga… yo a las que conozco lo he intentado y nada, siguen pensando que su leche no valía, que no tenían suficiente…..y que yo qué sabré si sólo tengo una! Una pena.

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 1:13 pm

      Yo opto por lo mismo que tú. A no ser que la otra persona me pida consejo. Como bien dices, si te lo cuentan pero no piden consejo, ¿qué vas a hacer?

  2. laura
    Responder
    20 mayo 2015 at 9:46 am

    Hace unos meses escuché la versión “sofisticada”, y es qeu me contaba mi marido que una antigua compañera de clase, que había tenido una niña hacía unos tres meses, le había contado que ya le estaba dando biberón, “no por la cantidad, que sí tengo leche, sino por la calidad…” Menos mal que no la escuché yo, porque mi cara hubiera sido un poema, más siendo ella cuidadora en una guardería, que haya tenido hijos con casi cuarenta años y no se haya informado nada…

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 1:13 pm

      ¡Por la calidad! ¡Eso es lo máximo! Hay que quererse poco. Y hay que estar poco informada… ay, señor!

  3. Mamá metalera
    Responder
    20 mayo 2015 at 11:10 am

    Ay a mí también me da pena oír esta frase porque es verdad que la suelen decir las mujeres. A mí personalmente me la han dicho bastante y sinceramente, al principio me hacía sentirme mal pero ahora 17 meses después me va dando igual.
    Lo que realmente me da pena es ver como nos intentan controlar bombardeándonos con cosas de dudosa credibilidad a través de los medios y en la gran mayoría de los casos, lo consiguen.

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 1:14 pm

      La industria tiene mucho poder y la lactancia materna no da dinero. La batalla es muy desigual :-S

  4. 20 mayo 2015 at 11:37 am

    Pues yo lo siento, pero a mí pena no me da ninguna, me pone de una mala leche que para que te quiero contar. Quizás, podría justificar ese desconocimiento cuando un bebé va justito de peso o tiene algún problema de crecimiento, y esto haga que todo el mundo piense que la leche de esa madre no alimenta. Pero es que mi bichilla llegó a engordar 1,8 kilos en un mes con lactancia materna exclusiva ¿me quiere usted decir que si no probaba otra cosa mi leche no era más que suficiente? ¡Qué nos gusta un bebé gordo y un adolescente flaco!

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 1:15 pm

      ¡Cuánta razón! Parece que si el bebé no está gordo, no mola tanto. No está sano… ¡Cuánta información hace falta!

  5. Ainara
    Responder
    20 mayo 2015 at 12:44 pm

    yo no soy mami y la verdad que un poco (bastante) desinformada estoy, aunque me encanta leeros e ir empapandome de estas cosas para un posible futuro jejej.
    El caso es que acabo de ser tía. Mi cuñada le da teta al peque pero a la noche le da un biberon después del pecho porque ve que se queda con hambre, que con solo el pecho no se sacia. Eso es asi? Igual es una pregunta muy ignorante pero tengo duda si se te puede acabar la leche del pecho y tener que darle el biberón para que se quede a gusto ( con eso de que se te acabe la leche del pecho no se si estaré diciendo alguna burrada jajajaj perdonadme)

    Graciasss! me encanta el blog!

    Ainara

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 1:25 pm

      Hola, Ainara! En primer lugar, te diría que te leyeses el comentario que ha dejado Matronaonline en el post. Es muy ilustrativo.

      Mi opinión respecto a lo de tu cuñada: No le hace falta para nada ese biberón. ¿Cómo sabe ella que el bebé no se sacia? ¿Se lo ha dicho el bebé? La leche no se acaba por darle más veces el pecho. Vuestro pecho es tan mágico que produce lo que el bebé demanda. Si le quitas una toma para darle biberón, el pecho producirá menos leche. Así empiezan a morir muchas lactancias. Por cosas como esa insistía mucho en la necesidad de estar bien informados. Los pediatras (que por regla general saben mucho de enfermedades pero nada de lactancia) tienden a recomendar mucho ese biberón de “ayuda”. A lo único que ayuda ese biberón es a las farmacéuticas que luego les pagan viajes y les dan regalos por recetar sus productos. Pero si no estás bien informada, sucumbes a la palabra del pediatra, porque crees que sabe más que tú. Es normal. La información es poder 🙂

      Y nada de preguntas ignorantes. Yo era el primero que decía esas frases de manual antes de ser padre. Es lo que escuchas a diario, así que acabas repitiéndolas. Para cualquier cosa que te podamos ayudar en ese posible futuro, aquí nos tienes 😉 ¡Gracias por tus palabras! ¡Un besote!

  6. 20 mayo 2015 at 4:21 pm

    me encanta cómo lo has encarado. estamos convencidos que para crear consciencia es necesario generar un diálogo abierto y respetuoso con todas las partes.
    quisiera contarte (para contribuir) mi experiencia: soy mamá (de 43 años) de una única hija. con su papá decidimos seguir instintos y no sucumbir al consumo de la infinita información que se pone a disposición de los futuros padres… creímos que el sentido común, el amor y la compañía médica nos irían marcando un buen camino, y sin tantas presiones. Y lo cierto es que así sigue siendo hasta el día de hoy… hecho que no quita los conflictos por los que pasamos continuamente (como todo el mundo) y uno de ellos fue la teta.
    Nosotros tuvimos una gestión impecable en la maternidad del Parc Taulí. Aunque todo lo que queríamos se fue al garete cuando llegué a consulta de urgencia (sin urgencias mías, solo x recomendación de mi obstetra) y nunca más me pude ir: había fisurado bolsa y no sabíamos si 24/ 12 o menos horas… asi que a inducir el parto, todo con medicinas claro ya que mi cuerpo no sintió ni media contracción.
    ella salió perfecta ( y sigue siéndolo ♥ ), estuvo agarrada la primera hora y media (como lo leen, desnudas y juntas desde el primer momento), se prendió a la teta y todo guay. pero el siguiente mes y medio fue de peor en peor. tanto que terminé dando leche de continuación x orden de la pediatra y enfermera del cap, que para mejor me lanzaban frases que me llenaban de culpa en cada visita. Muy generosas ellas que me regalaban leche en cada visita (esto en CATSALUT). en un acto desesperado y como último intento terminé en un grupo de lactancia (a escondidas de mis amigos y familiares) q en tan solo una visita me guió y llevó a conocer a nuesto pediatra, un especialista en lactancia materna y frenillo. Visita, cariño, soporte, diagnóstico, respeto, corte de frenillo y lactancia instaurada hasta los 2 años y medio. SIN PROBLEMAS. más allá de todas esas voces salidas del manual que dices, hasta las médicas que me cuestionaban y tachaban de obsesiva x insistir.
    hubo un tiempo que intenté reunir las experiencias de mamis q podían haber tenido una experiencia parecida: médicos “casi” diagnosticando tu mala constitución para la lactancia materna ( ¿? ) pero con resultados como el mío en el que la realidad superó su diagnóstico. Una especie de denuncia….. No lo logré pero aprovecho para sumarme a este post tuyo para decirles a las mamás que se puede cuestionar al pediatra… al final la única realidad es que si nos remontamos a principios del sigloXX todas daban teta! (y en esto te corrijo un poco porque la verdad es que hoy día hay muchas bisabuelas que han usado ya mucho biberón, por no decir abuelas…jejeje)
    siento haber invadido tu post. creí que era un buen lugar para compartir mi experiencia de forma positiva, y también para explicar que no siempre se trata de desconocimiento… para las mujeres embarazo y post son momentos hipersensibilizados y como humanos, es muy fácil equivocarse cuando la sensibilidad se convierte en susceptibilidad. y el hilo nadie sabe si lo ha cruzado o no. como padres, creemos que hacemos lo mejor… creo que en esto nos parecemos todos, si amamos a nuestros hijos. y verdad que hay diferencias? un poco de eso se trata. por eso a mi también me da pena cuando escucho “mi leche no es buena, no alimenta” Nosotros nos informamos, x eso luchamos… pero estuvimos a punto de creernos que no podíamos; durante un mes y medio eso nos dijo la pediatra a cargo.
    la historia está aún colgada en http://www.proyectososlactanciamaterna.blogspot.com.es/2013/07/historia-1-estel-natalia-y-francesc-13.html
    mil besos

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 1:31 pm

      Muchísimas gracias por tu aportación, Natalia. De verdad. Me ha parecido súper interesante. Y una lucha digna de admirar la tuya. Nosotros también tuvimos problemas durante el primer mes. Mara no se cogía bien al pecho y Diana lo tuvo lleno de heridas. Rabiaba cada vez que la niña se cogía a la teta. Ya te puedes imaginar lo que nos recomendó el pediatra. Por suerte estábamos informados. No le hicimos caso. Fuimos a un grupo de apoyo y allí dieron con la solución. Simplemente era que la niña no se agarraba bien. Enseñaron a Diana. Y a partir de ahí todo fue perfecto. Es verdad que siempre entran dudas. Es inevitable. Ahí creo que juegan una gran importancia el estar informados. Ahí radica la diferencia entre caer o no caer en el biberón. Si te sirve de algo, en todo lo referente a lactancia y alimentación, nosotros NUNCA hacemos caso al pediatra y SIEMPRE le mentimos. Es lo que mejor nos ha funcionado para que nos dejasen en paz con nuestra crianza 🙂 ¡Un besazo y mil gracias por tus palabras!

  7. Raquel
    Responder
    20 mayo 2015 at 6:31 pm

    Dichosos percentiles… Y controles del niño sano…. Se acaban sacando las cosas de quicio! Acaban metiendo mucha presión a las mamis que tienen poca experiencia. Y las farmacias que tienen que hacer negocio ni te cuento!

  8. Vanesa
    Responder
    20 mayo 2015 at 7:48 pm

    A mi sí me indigna… Y me encantaría reírme a carcajadas cuando me dicen….. Pero aún te sale leche? Seguro? No es muy grande ya? Mi niña tiene 17 meses y seguimos con la teta. Tengo amigas que no dan el pecho ( porque dicen no haber podido ) y respeto que cada una haga con sus tetas y sus hijos lo que crea mejor, pero como bien tú dices… SI SE PUEDE, SI ALIMENTA, SI SALE…. pero hay que querer… Y cómo le dices a una madre primeriza o no ( que cree que lo sabe todo,o tiene gente cerca que también lo cree saber todo) que el camino de la lactancia es duro pero merece la pena? Que la teta es a demanda, que hay que insistir y no desistir. Si me río a carcajadas quedo como una mal educada, si digo lo que pienso también…. Aunque puede resultar divertido ver la cara de desconcierto de la persona bocazas que te suelta la frase de manual y no se espera que te rías en su cara… A lo mejor lo hago un día… Como vosotros al decir pues si no te quieres meter donde no te llaman…NO LO HAGAS!
    Pd: no comento todos pero me los leo, que lo sepas!

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 2:37 pm

      Lo mejor de cuando te dicen esas frases es pensar, “que suerte hemos tenido de estar bien informados”… Yo también respeto la decisión de cada madre. Lo que me molesta más es que utilicen excusas tipo “no tenía leche” o “no tenía suficiente” para justificarse si le dan biberón. No. Eso es mentira. Le has dado el biberón porque has querido. Y me parece genial. Pero no me vengas con esos argumentos que nos conocemos 🙂

      PD: Que sepas que no te paso lista y que te agradezco que me leas y me comentes (siempre que quieras/puedas). Gracias, de verdad!

      • 22 mayo 2015 at 12:56 am

        No sé, yo no creo que sean excusas… Muchas mujeres sienten que no pueden dar el pecho. Lo sienten así y el hecho de que la lactancia no sea el camino de rosas que nos han vendido pues no ayuda. Yo creo que estas mujeres realmente”no pueden” dar el pecho, x más que seguramente no tengan ningún problema fisiológico que les permita el amamantamiento. Los obstáculos sociales, culturales, psicológicos y laborales también son reales. Besitos

      • Vanesa
        22 mayo 2015 at 6:37 pm

        Quizá no sean excusas , es más seguro que se creen ellas mismas lo que dicen. La culpa? de los de siempre.

      • Un papá en prácticas
        26 mayo 2015 at 3:47 pm

        Lo sienten así porque han recibido tantos mensajes en ese sentido que lo lógico es que lo sientan así. Esa es la pena.

  9. 21 mayo 2015 at 8:08 am

    La verdad es que sólo con las frases de manual durante la lactancia podría hacerse todo un libro… Para mi la peor (que me soltaron el día de la “subida” de la leche) fue “a ver si es que aunque tengas leche no te sale”. Majismo en estado puro.

  10. 21 mayo 2015 at 10:02 am

    Siempre digo que la maternidad es un negocio redondo. Es sorprendente la falta de escrúpulos para vender métodos que aseguran que no necesitarás epidural, que no te harán una cesárea, que tu bebé engordará a ritmos vertiginosos, colchones megacaros que evitarán que tu hijo muera… por favor!! cómo no vas a gastar el dinero en algo para que tu hijo no muera?!?! A algunos les viene mejor el dinero que la ética y buscan cualquier vulnerabilidad para sacaros los cuartos. Y es muy cierto lo que dices, da verdadera pena que estos mensajes comerciales hayan calado tan hondo en la sociedad.
    Añado que los grupos de lactancia están bien, pero dejamos el “problema” cojeando si no solicitamos un cambio de pediatra, matrona o enfermera pediátrica en caso de toparnos con profesionales desactualizados. De todas las madres que escuchan esos malos consejos en la consulta me temo que muy pocas mantienen firme su idea y acuden a otro profesional o a algún grupo de lactancia, desgraciadamente la mayoría sucumbe al biberón (ese biberón “de ayuda”, de ayuda a quién? a los fabricantes de leche artificial, a nadie más). Cuando en un centro de salud se registran numerosas quejas y peticiones de cambio de profesional por un mismo tema… les da que pensar. No van a despedir a esa persona, pero tal vez se les encienda la bombilla y piensen “tal vez es hora de hacer alguna formación de reciclaje sobre lactancia materna aquí”. Más que por nosotros, por todas esas mamás que sucumben a esas ideas obsoletas 😉

    • Un papá en prácticas
      21 mayo 2015 at 2:39 pm

      Te venden de todo cuando realmente apenas te hace falta nada. Es muy triste. Me ha encantado tu comentario, de verdad. Nosotros hemos cambiado tres veces de pediatra. Con eso te lo digo todo. Si que es verdad que no pusimos queja. Mal por nosotros. Pero claro, si sólo nos cambiamos nosotros, no hacemos nada…

  11. mamaprimeriza
    Responder
    21 mayo 2015 at 10:15 pm

    Me ha encantado tu post,yo soy una mama que hasta que no nació mi princesita no sabia si iba a poder darle de uno de mis pechos ( problemillas del pasado con mastectomia parcial incluida ). Cuando nació la peque de ese pecho no había manera de que saliera el pezón así que durante dos días la estuve alimentando de solo un pecho ( estaba dispuesta a alimentarla solo de un pecho durante todo el tiempo) hasta que llego la matrona del hospital a verme y me dijo que si lo intentaba lo conseguiría así que a base de machacar el pecho con el sacaleches ( maldito invento del demonio !!! ) y ponerme a la peque cada dos por tres en ese pecho conseguí que mis dos pechos estuvieran a pleno rendimiento y hoy por hoy 13 meses después disfrutamos las dos de esos ratitos de complicidad en el sofá acabando durmiéndonos las dos ( ver su carita de felicidad te relaja hasta el punto de dormirte donde sea ).
    Supongo que no seré la única que ha escuchado esta frase “AUN LE DAS PECHO ???” acompañada de una cara entre sorpresa, incredulidad, no se.. Ya tienes otra frase de manual jejeje
    Tambien queria decirte que desde que te descubrí e ido afianzando mas la forma en la que quería criar a mi pequeña y es muuuuy agradable y reconfortante a la vez ver que hay gente que ha pasado o esta pasando por lo mismo que yo en el tema de la crianza de los niños porque viene muy bien ver que al fin y al cabo no “estas loca” por querer criar a tu hija así y que no eres la única que lo hace

    • Un papá en prácticas
      26 mayo 2015 at 3:46 pm

      Eres una heroína, María José. Precioso tu testimonio, tu lucha y el resultado de todo ello. Me quito el sombrero. Y mil gracias por tus palabras. No sabes cuánto me alegra poder contribuir, en la medida de mis posibilidades, a que otras madres/padres afiancen sus pensamientos en torno a la crianza. ¡Un besazo!

      • mamaprimeriza
        29 mayo 2015 at 9:44 pm

        Muchas gracias por tus palabras, me he llegado a sonrojar. No hice nada que una madre/padre no hubiera hecho por su pequeño. Yo sigo acudiendo a los talleres de lactancia que hacen en mi centro de salud ya que siempre se aprende algo nuevo y disfrutas pudiendo ayudar a las que están empezando en su andadura como mamas, contando tus experiencias o charrando con las que son mas expertas.
        A muchas de ellas les he recomendado que te sigan !!!!

      • Un papá en prácticas
        2 junio 2015 at 4:04 pm

        Gracias a ti, María José. Me encantó tu comentario. Fue muy inspirador. Y gracias por recomendarme. Espero no decepcionar a esas nuevas mamis 😀 ¡Un besazo enorme!

  12. 22 mayo 2015 at 4:18 pm

    Genial! Así es. Opino igual que tú. Gracias por escribirlo y decirlo alto y claro. Es preocupante cómo los intereses económicos de la indústria farmacéutica pueden llegar a manipular la opinión pública y a mermar la seguridad de las personas en sus recursos propios, en la eficiencia de sus cuerpos, capacidad de regenerarse, de curarse, de alimentar…
    🙂

    • Un papá en prácticas
      26 mayo 2015 at 3:48 pm

      Al final son tantos mensajes en ese sentido, que nos acabamos creyendo que no podemos. En todos los aspectos de la vida.

  13. 25 mayo 2015 at 9:02 pm

    Es curioso pero esta frase se dice mucho y cómo puede llegar a doler a alguna madre cuyo bebé no engorda lo suficiente o está en percentiles bajo. Me chocaba escuchar algunas madres que no tenían leche, sino agua de borrajas, ¿cómo es posible? De hecho, una de las cosas que se dice con el sentido contrario, de alabar, es que no tenemos leche, sino nata de lo rollizo que está el bebé. Cosas que se escuchan por ahí y que no ayudan mucho, la verdad…

    • Un papá en prácticas
      26 mayo 2015 at 3:48 pm

      Es que a esas madres cuyos bebés engordan menos de los esperado, si no están informadas, esas frases las pueden condicionar y mucho. Y lo hacen. Es lo triste 🙁

  14. 28 mayo 2015 at 8:41 pm

    Cuantas veces la he oído, y la sigo oyendo! Y te dig ola verdad, no puedo evitar que me de todavía rabia!!! Lo sé debería dejar resbalar ciertos comentarios, pero es que de verdad la gente tiene que comentar de todo y menos sin saber?
    En fin, lo habré dicho mil veces…si una madre tiene leche en el pecho esta es perfecta para su hijo!!! Y PUNTO!

  15. Elena
    Responder
    7 junio 2017 at 1:08 am

    Gracias por tu post, la verdad es que a mí también me da mucha pena esa frase. Mi niña tuvo un retraso en el crecimiento intrauterino y nació con 2 kilitos, muy pequeñita pero sana y enseguida se pegó a la teta y no tuve ningún problema para darle de mamar. Pero claro, al estar en un percentil muy bajo y no subir de peso al mismo ritmo que los otros bebés, lo cual es normal en bebés que nacen tan pequeños, tuve que oír mucho la dichosa frase combinada con las de “no produces suficiente leche”, “se queda con hambre”.. Digo yo que un bebé que se quedara con hambre lloraría y mi pequeñita ha sido siempre una bebé tranquila y alegre. La frase me da pena porque por muy informada que estés, cuando te sientes vulnerable porque tus hormonas post parto siguen locas llegas a cuestionarte todo en lo que crees, mucho más si estas frases vienen de boca de profesionales de la salud. Ahora mi niña tiene 11 meses y sigue mamando y me alegro mucho de haber sido fuerte- otros dirían que testaruda- en su momento, aunque estuve a punto de darle un biberón. Creo que es bueno que se recuerde de tanto en tanto que hay consejos que aunque bienintencionados pueden hacer mucho daño.

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