Frases de manual (#6): “Pues siempre se ha hecho así y no ha pasado nada”

Hoy, en la sexta entrega de la sección de frases del gran manual de la crianza, vamos a analizar una que muy posiblemente es la más repetida por los abuelos y en general por toda la gente de una o dos generaciones anteriores a la de los papás en prácticas. Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que es LA FRASE. En mayúsculas. Ninguna se repite tanto en los primeros meses de vida de un bebé. Y ninguna te deja más indefenso a la hora de buscar una réplica y un argumento con el que rebatirla. Si te la dicen, ya no hay más que hablar. Se acabó la discusión. Esa frase contiene la verdad absoluta. Ni Paco Marhuenda se atrevería a discutirla.

Digamos que la frase puede ir asociada a todo tipo de situaciones vinculadas a la crianza de una bebé. Desde la apuesta por el colecho en vez de la utilización de la cuna, pasando por la petición caritativa de que se esperen al menos dos semanas desde el nacimiento del bebé para venir a verlo toda la familia en tropel porque nosotros consideramos que es un estrés para el recién nacido y para la madre que acaba de dar a luz, hasta el sencillo y comprensible deseo de no querer que la gente fume en presencia de la pequeña saltamontes. Sea cual sea el motivo (porque aparte de estos tres, hay infinitos ejemplos más) siempre se corre el riesgo de que alguien alce la voz y diga:

Pues siempre se ha hecho así y no ha pasado nada…

Y suena a verdad tan absoluta que uno se queda en blanco y no sabe qué contestar. Porque sí, todos los niños de mi generación hemos viajado sin sillita de seguridad en el coche y no nos ha pasado nada. Por suerte, eso sí. Porque nos  jugábamos la vida en cada viaje. Sin saberlo. Y yo, ahora que tenemos los medios a nuestra disposición, no voy a jugármela con mi niña. Ni para un trayecto de medio kilómetro. Y puede que mi pobre y querida madre tuviese que dejar de darme el pecho a los dos meses, porque entonces las bajas de maternidad eran aún peores de lo que son ahora. Y que yo me criase con biberón. Y creciese como el que más. Y quiera a mi madre como el que más. Pero no es lo mismo. Igual que no es lo mismo comerse un chuletón de Ávila que una hamburguesa del McDonalds.

Y puede que antes los pediatras recomendasen que los niños durmiesen boca abajo, que utilizasen chupete sí o sí. O que antes los bebés viviésemos en un submarino continuo en esa época en que era difícil encontrar a alguien sin una cajetilla de tabaco y sin mechero en el bolsillo. Puede que fuese así y que pese a ello aquí estemos, sanos y salvos. Sin haber muerto una noche de forma súbita, sin necesidad de ponernos aparato en los dientes y sin haber sufrido (al menos de momento) un cáncer de pulmón. Lo que es seguro que nuestros padres hicieron lo mejor por nosotros teniendo en cuenta la (des)información y el (des)conocimiento que tenían entonces. Y que nosotros lo haremos lo mejor posible por nuestros bebés. Pero eso no significa que tengamos la obligación de hacer las cosas como se hicieron treinta, cuarenta o cincuenta años atrás. Simplemente porque siempre se hicieron así.

 

42 respuestas

  1. 20 marzo 2014 at 9:20 am

    Mi madre exactamente dice: pues a tí te lo hacía así y mira que bien has salido o cambiar la segunda parte por la tuya: y no ha pasado nada.
    Qué grandes son las madres!!!! jijijij

  2. 20 marzo 2014 at 9:52 am

    Pedazo de artículo!
    Me ha encantado!!!
    Lo comparto YA 😉
    Un besazo y felicidades!

  3. 20 marzo 2014 at 9:53 am

    Te juro que esta es la frase que más odio de todas, ¡por Dios! ¿Qué querrán decir con “no ha pasado nada”? ¿Qué seguimos vivos? Pues menos mal… Pero vamos, seguro que secuelas hemos tenido (unos más, otros menos)

    Has dado en el clavo con el post!

  4. 20 marzo 2014 at 10:00 am

    Ay Dios mío!! Pero cuánta sabiduría hay en tus posts de Frases de Manual. Parece que estoy oyendo a mi madre y a mi suegra… y a mucha más gente la verdad…
    Lo más triste es que que lo digan ellos tiene un pase, pero es increíble la de gente y padres jóvenes que siguen el mismo librillo… hay tanta desinformación… Cuantos niños he visto yo saltando en el asiento de atrás, cuántas madres fumando al lado de sus hijos… de hecho, esto lo conté en un post http://diasde48horas.blogspot.com.es/2014/02/mamas-fumadoras.html fue todo un trauma para mí…

    • 20 marzo 2014 at 10:57 am

      Lo peor de los fumadores es que vivimos en su dictadura. Es decir, si vamos a sus casas, ellos fuman. Pero si vienen a la nuestra, también quieren hacerlo. Y si les dices que no, algunos hasta ponen malas caras. ¡Un poco de respeto y comprensión, señores!

    • 21 marzo 2014 at 5:18 pm

      Cierto lo peor no es que lo diga la gente mayor sino la gente “joven” y con hijos.

      • 21 marzo 2014 at 5:27 pm

        Toda la razón. Hay muchos padres jóvenes que hablan como lo hacen algunos abuelos.

  5. 20 marzo 2014 at 10:27 am

    Amén! por suerte yo la he oído poco… pero lo suficiente y en variedad de situaciones. Yo también dormía bocabajo, me crié con biberón, iba sin protección en el coche….etc. Pero si hay mejoras para nuestros hijos podemos y debemos usarlas digo yo.
    No estamos exentos de críticas pero yo creo que es para justificar esa crianza de antes… para no sentirse mal ellos.
    Desde luego también sobrevivían bebés en la época de las cavernas o en África sin recursos… pero no hay que exagerar! jejejeje

    • 20 marzo 2014 at 10:59 am

      Si fuese por algunos le tiraríamos el humo del tabaco a los bebés y los llevaríamos de pie en el coche. Porque como a nosotros no nos ha pasado nada… 🙂 Ay, señor!

  6. Raquel
    Responder
    20 marzo 2014 at 11:22 am

    Cuanta razón madremia! Justo ayer con unos amigos (y jovenes 26y27) les dije que no iba a pegar a mi hijo cuando se portara mal y su contestación fue; pues un azote de vez en cuando no les viene mal que siempre se ha hecho así patatin y patatan…..que rabia sentí!! Encima quedo yo como la madre mala….
    Un saludo!

    • 20 marzo 2014 at 11:31 am

      Esa frase está en el listado de futuras entregas. ¡Un clásico! ¡Un abrazo!

    • 22 marzo 2014 at 8:04 am

      Perdón? La esclavitud siempre se había estil muchísimo (hasta la Bíblia permite tener esclavos, siempre que se los libere al cabo de 7 años!), o sea que puedes coger a esos amigos tuyos, secuestrarlos y obligarlos a trabajar para ti.
      Y si te da reparo, seguro que cualquiera de esas pobres chicas que trabajan duro en las carreteras a cuenta de las mafias de la prostitución aceptaría con gusto un lugar de trabajo interino y sin remuneración en su casa, a cambio solo de techo y comida: porqué no les regalas una por su cumpleaños? Siempre se había hecho así!

      Por no hablar de la violencia doméstica. Coméntale a alguno de esos amigos la paliza que te tuvo que dar tu pareja el otro día porque, claro, con lo del niño, no habías podido ponerle la comida a la mesa a asu hora, ni maquillarte y esperarle bien guapa a que volviera al descanso del guerrero. Cuánto crees que tardará en decirte que denuncies? Pues le contestas eso: que te lo habías ganado y que un azote de vez en cuando te viene muy bien para aprender a respetar a tu marido.

      Hay gente que se ha quedado en la selva!

  7. 20 marzo 2014 at 2:02 pm

    Supongo que dentro de 30 años, cuándo nosotros seamos los abuelos, también utilizaremos esta frase…. jaja

    • 20 marzo 2014 at 3:34 pm

      Y seguro que ahora, siendo padres, repetimos mil expresiones que nos decían nuestras madres y que juramos no decir a nuestros hijos 🙂

      • 20 marzo 2014 at 3:35 pm

        De eso ya me he dado cuenta… si es que no se puede hablar… 🙂

  8. 20 marzo 2014 at 2:42 pm

    jajajajajaja, desde luego es LA FRASE. Antes tampoco teníamos móviles, nos íbamos en verano al pueblo o a la playa sin teléfono fijo… y no pasaba nada. Creo que contestando esto a cualquiera, le haremos recapacitar, ¿quién no tiene hoy en día un móvil? no te mueres sin él, pero es cierto que tiene grandes beneficios. Pues con los nuevos estilos de crianza igual.

    Aún recuerdo a mi abuela, que no había oido hablar del melanoma en su vida y erre que erre con que para qué tanta crema en la playa, que qué asco, que se te pega la arena en todo el cuerpo…

    • 20 marzo 2014 at 3:35 pm

      Correcto! Las cosas cambian, aunque muchos de los métodos que estamos aplicando ahora son los que hacían nuestras abuelas y la generación de nuestros padres olvidó por el camino! ¡Gracias por el comentario!

      • 22 marzo 2014 at 7:52 am

        Yo para estas cosas tengo dos respuestas
        1- “siempre” dónde? Es lo que le conté a mi padre cuando me argumentó con esa frase que, si el monstruo no tenía horarios de teta, la gente no iba a saber cuando podía visitarme en casa sin molestar. Le conté que, en África hay una tribu donde los antropólogos han estudiado que los niños maman varias veces cada cuarto de hora. Así que dónde se ha hecho siempre así?
        2- antes la mortalidad infantil era altísima. Yo no quiero que mi gigante esté en el porcentaje equivocado y, por lo tanto, le voy a ofrecer todo lo que sea seguro para él.
        3- en casa tenemos comprobado que la gente no comprende la estadística. Si una estadística dijera que el 20 % de los políticos son corruptos… significa que el 80 % no lo son. Y si te dijeran que el 60% de los corruptos fuman, que harían los asesores de campaña? Recomendar a los candidatos que dejaran de fumar antes de la campaña! Pues si el x% de los niños que toman teta a demanda hasta que se cansan (o que duermen con sus padres, o que hacen BLW, o que son porteados, o que…) enferman menos, yo le daré a mi niño todos los boletos marcados de la Lotería. Y si nos toca bueno y si no mala pata, pero yo tendré la conciencia tranquila.
        4- la medicina sigue avanzando. Seguro que a mi me sorprenderan las instrucciones que den a la generación siguiente. Pero mientras los médicos sigan curando cánceres y paliando enfermedades crónicas, a mi me van a tener escuchándoles.

      • 22 marzo 2014 at 7:53 am

        ^_^ Me desconté: no son dos respuestas, son 5!

  9. 20 marzo 2014 at 3:26 pm

    Efectivamente, es la gran frase. Pero ya no sólo en cuanto a crianza, sino en multitud de ámbitos de todo tipo. Para mi, lo que hay detrás de una respuesta de este tipo es ese miedo o rechazo al cambio (el statu quo, ya se sabe…). Si pensáramos siempre así, no avanzaríamos en nada.

    En el ejemplo que pones de los cinturones y las sillitas del coche, por utilizar uno de ellos, efectivamente las consecuencias pueden haber sido exactamente las mismas que haberlo utilizado: nunca pasó nada. Pero hay otras situaciones en las que sí que puede haber ocurrido “algo”, de forma tan sutil que ni siquiera seamos capaces de verlos sobre nosotros mismos. Por ejemplo, la manida y no por ello menos recurrente frase de “A mí me dieron mis buenas tortas y no me ha pasado nada, y quiero a mis padres por encima de todo” es una afirmación mucho más arriesgada. Sobre todo, porque es imposible saber qué te habría pasado si no te hubieran pegado; no puedes saber cuántas inseguridades o insatisfacciones te podían haber ahorrado.

    Con todo, como bien dices, está claro que (la mayor parte de) los padres, abuelos, etc. que emplean la gran frase lo hacen con la mejor de las intenciones, en la firme creencia de que es lo más adecuado o que no tiene interferencia alguna con las relaciones entre padres e hijos.

    Este tema da para mucho. Me encantaría que un día nos sentáramos a charlar de ésta y del resto de frases de este magnífico manual 😉

    • 20 marzo 2014 at 3:37 pm

      El tema de la torta lo trataré también en una de estas frases del gran manual de la crianza. Y eso no por experiencia propia (por suerte mis padres nunca me pusieron una mano encima para pegarme), pero sí por lo que oigo a mucha gente. Dame un par de semanas y me pongo con él 🙂

      Y por cierto, sería un placer sentarnos con usted y charlar sobre estos y otros temas. Tenemos pendiente esa quedada 😉

  10. 20 marzo 2014 at 3:37 pm

    ¡Jajaja! Y cualquiera se atreve a rebatirles esa verdad unversal (Marhuenda se queda a la altura de una babucha al lado de cualquiera de estas mentes prodigiosas que lo saben todo sobre la maternidad y la crianza).

    • 20 marzo 2014 at 3:39 pm

      Marhuenda lo sabe todo de todo (y además todo bien), pero en este caso no tendría más que callarse la boca ante esta verdad universal. Voy a hablar con La Sexta para que pongan a mi padre de contertulio. Será la única forma de hacerlo callar 😛

      • 20 marzo 2014 at 4:03 pm

        Si lo contratan avisa, que desde que nació la bichilla y nos quedamos sin salir los fines de semana estamos enganchaditos a estos programas de política. Y si necesitan más personal, tenemos a una tía del papá de la bichilla que también quedaría ideal en el puesto.

      • 20 marzo 2014 at 4:06 pm

        Nosotros estábamos igual de enganchados, pero lo he tenido que dejar por el bien de mi salud. Marhuenda me afecta negativamente. Ahora nos hemos pasado a series y pelis 😉
        Es más, creo que si se hiciese una estadística de la criminalidad en España y se cuadrasen los datos con las horas en las que sale Paquito en la televisión, veríamos una relación más que sorprendente 😛

  11. 20 marzo 2014 at 3:50 pm

    L’evangelio! La de veces! Y de todo el mundo! >.< Hasta de vecinos y/o conocidos del barrio de los que ni conoces su nombre, te sueltan la frasecita…
    Bravo

  12. 20 marzo 2014 at 8:11 pm

    Muy interesante, yo que vengo de una familia altamente particular, debo de tener la única madre en el mundo que me dice, ay hija, “como han cambiado las cosas y lo mal que lo hacíamos antes” . Pero a pesar de eso si hemos tenido que escuchar todas tus frases de manual de personas que prácticamente no conocemos de nada. Y no importa la opinión, molesta el tono de imposición que conllevan, esa verdad absoluta… Como siempre digo, la ignorancia es muy atrevida! Vaya rollo te he contado….

    • 21 marzo 2014 at 8:37 am

      De rollo nada 😉 Lo que más me molesta a mi también es justo eso que dices, el tono de imposición y de verdad absoluta con que se dice, como si toda opción que no fuese la que se ha hecho siempre no tuviese valor o fuese equivocada. Por suerte, y a decir verdad, en nuestras casas tampoco hemos tenido que escucharla mucho. Como bien dices, suele venir más de gente lejana. ¡Un abrazo!

  13. 22 marzo 2014 at 8:25 pm

    Si es que criticamos a nuestros padres y luego nos hacemos como ellos..utilizando sus frases. Como decía Leo Harlem el otro día por el día del padre, el que inventara esas frases se habria hecho de oro si las hubiese patentado.jeje…
    Acabo de descubrir el blog y me quedo por aquí…

    • 24 marzo 2014 at 3:33 pm

      jajajaa Y tanto que sí, porque pasan de generación en generación! ¡Muchas gracias por pasarte y comentar!

  14. 24 marzo 2014 at 10:58 am

    También nos daban con la zapatilla y no pasó nada jajajaja pero no significa que haya que seguir haciéndolo jajaja

  15. 15 abril 2014 at 7:13 am

    Miedo me da esa frase, pero más mieditos me da una posible bordecontestación. Dinos la verdad, tu tienes un truco para contestar amablemente…;P
    Nosotros somos (seremos) primerizos con futurosabuelos primerizos, tiemblo solo de leerlo!!

    • 15 abril 2014 at 7:30 am

      Entonces sois de nuestro club. ¡Bienvenidos! 🙂 No hay más truco que armarse de paciencia y decir a todo que sí, aunque luego hagas lo que te dé la gana. Que es lo que tienes que hacer 😛 ¡Mucho ánimo, futuros papis!

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