La dificultad de decir “no” sin decir “no”

NO.jpg¿Entendéis el titular? Yo tampoco. Pero tiene su explicación. Os lo prometo. Desde que un bebé empieza a gatear y a descubrir el mundo por su cuenta, nuestra boca se llena repentinamente de noes. “No toques eso”, “Ahí no”, “Eso no”, “¡Noooooooo!” (cuando el drama es inminente), y un largo etcétera de ejemplos más. Y si no os lo creéis, estad atentos hoy a la cantidad de veces que lo decís y escucháis. Os sorprenderéis. En fin, que hace unos tres o cuatro meses, cuando Maramoto ya sacó a relucir su intrépido espíritu aventurero, el papá en prácticas y la mamá jefa nos comprometimos a intentar decir que “no” a nuestra pequeña saltamontes sin utilizar el dichoso “no”. O dicho de otra forma, nos comprometimos a no decirle “no”.

El motivo que nos hizo llegar a este acuerdo es que en casa pensamos que decir que “No” a un bebé pierde todo su sentido si lo repites de forma permanente. Los bebés no entienden el significado de “no” y en todo caso lo ven como una frustración en un momento de sus vidas en el que empiezan a descubrir el mundo por sí solos. Y algun@s diréis, “los bebés entienden más de lo que pensamos”. Y puede ser, porque si alguna vez se me escapa un “No”, Maramoto se para, me mira con cara de pilla y tras unos segundos, al ver que no sucede nada, sigue a lo suyo. Es decir, puede que pare porque escucha una palabra muy rotunda tras de sí, pero creo que desconoce por completo las implicaciones que conlleva ese adverbio.

En nuestro caso, para no frustrarla en su descubrimiento del mundo, hemos optado por cambiar ese “No” que nos sale de forma casi automática por la acción. ¿Y en qué consiste la acción? En darle a Mara otros alicientes o estímulos. Es decir, si intenta comprobar cuántos metros tiene el rollo de papel higiénico y nosotros no queremos ver el baño convertido en un escenario para un anuncio de Scottex, en vez de gritar un “¡Noooooo! (que es lo que nos pide el cuerpo), lo que hacemos es darle otro aliciente que sabemos que le va a atraer lo suficiente como para olvidarse del rollo de papel. Y lo mismo con cualquier otra cosa con la que se emperre y que consideramos que no corresponde o puede ser peligrosa para ella.

Tras leer los dos primeros párrafos seguro que más de un@ habrá pensado que vivimos en una casa sin ley. Y es verdad, hay mucha libertad y no tenemos leyes. Pero sí límites, sólo que esos límites no están delimitados por un “no”. O al menos eso es lo que intentamos, porque no siempre lo conseguimos. Y es que, es tan fácil decir “¡No!”…

Y  a vosotr@s, ¿os es más fácil no decir “no”? 😉

46 respuestas

  1. 11 septiembre 2014 at 9:49 am

    Decimos tanto el no que acaba perdiendo sentido. Yo también me había dado cuenta de ello y en vez de soltar ‘nos’ como una loca lo cambio por otras expresiones. Los niños entienden todo y es día a día. Puede que un día no se enteren bien pero al otro sí. Y todo cuaja. Me parece genial vuestra iniciativa, me sirve para recordármelo a mí misma.
    El ‘no’ tiene que ser muy frustante, sólo les corta las alas a su libertad y ganas de explorar el mundo.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 12:21 pm

      Es que yo creo eso, que al final generas frustración. En cambio, si le ofreces otros alicientes para que se olvide de lo que no quieres que haga, ellos lo aceptan mejor. O eso creo yo 🙂 Seguiremos intentando omitir el no en nuestra vida 😛

  2. 11 septiembre 2014 at 11:39 am

    Yo también intento decirle no lo menos posible. Ahora que explora todo le he quitado de su alcance todo lo peligroso de esta manera, no tengo que negarle tantas cosas. Solo cuando está a punto de romperse la cabeza jiji. Un abrazo

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 12:22 pm

      Eso mismo hemos hecho nosotros. Pero aún así hay cosas inevitables que no se pueden quitar. Y es ahí cuando intentamos omitir el no lo máximo posible y siempre que logramos que no se nos escape 😛 ¡Un abrazo!

  3. 11 septiembre 2014 at 11:41 am

    Yo a veces lo intento, pero creo que el no se repite a menudo en casa.. 🙁

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 12:23 pm

      En la tuya y en todas. Al final es muy difícil contenerse a lo fácil de decir “No!” 🙂

  4. 11 septiembre 2014 at 12:10 pm

    Pues no decir “no” tiene su arte…. Tienes toda la razón en que los bebés no entienden el No, incluso los niños, entienden el No de una manera muy…relativa. Lo suyo, cuando son peques, es hacer justo lo que estáis haciendo: Distraer y ofrecer una alternativa para que deje a actividad, por que empeñarse en decirle no a un peque es fustrarse (porque acaba más fustrado el padre que el niño! jajaja). En educación infantil nos explicaron que para evitar la palabra “no” podíamos transformar la frase al positivo, por ejemplo: en lugar de decir “No cierres la puerta” decir “Abre la puerta”… Otro rato complicado!! jajajaja. Ah! y si me permites darte un truco para cuando se empeñan en algo repetidamente (por ejemplo poner boca abajo una botella sin tapón para observar la maravilla de ver el agua caer por todas partes) es ofrecerles un “escenario” seguro para que lo practiquen: Con el ejemplo del agua, en la bañera o en la terraza con un barreño y darle botellas o vasos de plastico para que puedan llenar y vaciar tantas veces como quieran y puedan saciar sus ganas de conocimiento y exploración.
    Un abrazo!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 12:49 pm

      ¡Grande! Apuntamos ese truco, porque aún no hemos llegado a ese punto, pero seguro que lo haremos en breve… (Conociendo a Maramoto), jajajaja Y, sobre todo, seguiremos intentando prescindir del no 🙂 ¡Un abrazo!

  5. 11 septiembre 2014 at 12:37 pm

    Hola!qué razón tienes. La verdad es que de vez en cuando, en casa, nos paramos en seco al ver que en poco tiempo el no salió varias veces de nuestra boca. Así que recapacitamos y como vosotros buscamos otra cosa interesante para sustituir su afán de curiosear por donde no es seguro para él. Cada vez es más independiente y sobre todo llega a más sitios. Estos peques ….
    Que pases un buen día!
    Besos

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 4:02 pm

      Es que de lo contrario parece que la única palabra que existe en nuestras vidas es el “No”. Y más ahora que están en plan investigadores :-)) ¡Un beso!

  6. 11 septiembre 2014 at 12:50 pm

    Es muy difícil… Yo procuro decirlo lo menos posible, y le doy muuucha cancha, pero es complicado que no te salga por esa boquita a las primeras de cambio. Es un proceso en que todos estamos aprendiendo, la niña y nosotros!

    De todas maneras, parece que esta niña lo ha pillado rápido y lo identifica más o menos bien. ¡Pero hay trabajo, ahí, amigo…! ¡Trabajo del bueno!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 4:03 pm

      Yo creo que el problema es que, aunque lo identifiquen, no saben exactamente el significado. Y al final se convierte en una frustración para ellos… ¡Y para nosotros! Seguiremos trabajando en ello 😛

  7. 11 septiembre 2014 at 1:15 pm

    Nosotros hemos optado por ofrecerle síes y noes, porque lo cierto es que no solo hacen cosas mal: sus primeros pasos, la apertura de su primer cajón, la primera vez que se acaban una galleta… Un sí, un beso y un abrazo. Eso y respetar sus noes siempre que sea posible: es realmente necesario ponerle el pañal en seguida que le secamos el culo, si no vamos a salir de casa?

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      11 septiembre 2014 at 4:04 pm

      Un sí, un beso y un abrazo. ¡Olé! 🙂

      • 15 septiembre 2014 at 9:46 pm

        Habéis visto “Cantando bajo la lluvia”? Recordáis la presentación de la película, en la que la cinta se estropea y el público se parte de risa? Uno de los juegos preferidos del monstruo es decir “no-no-no” y que le respondas “sí-sí-sí”, y se parte de risa y repite “no-no-no”… y así hasta morir.

        A cambio, cuando vamos por la calle y se cruza con una colilla en el suelo, la señala con resolución y nos dice “NO” (y nosotros, claro, no la tocamos XDD). Pero va más allá la cosa: cuando un niño en el parque le hace algo que no le gusta (gritarle, empujarle…), se aparta, le mira y con la mano extendida y el dedo al aire le dice “NO”, y las otras madres alucinan. Adoro a mi niño, tan asertivo XDD

    • 11 septiembre 2014 at 4:16 pm

      Me encanta vuestra forma de verlo 😉
      Que pases un buen día!

  8. Raquel, Eldiariodetumami
    Responder
    11 septiembre 2014 at 5:41 pm

    Pues a mi me parece fenomenal, son muy pequeños para comprender, lo difícil va a ser no decir “no” porque el aliciente tiene que ser por nuestra parte rápido antes de que la lie aveces jejejeje, pero bueno siempre se intentará!
    Buen post, gracies!!!
    Besotes

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:16 am

      Es muuuuuy difícil! Pero a base de concienciarse al final se consigue 🙂 ¡Un besote!

  9. Rosa
    Responder
    11 septiembre 2014 at 7:09 pm

    Es taaaaaaan difícil no decirlo jajaja pero la mía sabe que cuando se dice No está mal. Eso lo sabe, otra cosa es que te mire con cara de pilla y se ría repitiendo la acción que sabe que es incorrecta. Eso ya no sé cómo afrontarlo! Y lo que realmente gracioso es que me imita con ese mini dedo haciendo el gesto de nooooo! Nos tiene absorbido el cerebro jajaja estoy hablando bebe 17 meses con sólo un mes andando! Saludos me encantan tus posts se parece muuuucho Mara a la mía jaja

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:19 am

      Con 17 meses seguro que ya es otra cosa 🙂 Mara a sus 11 aún no tengo claro que lo entienda. Pero sé que si en vez de darle una alternativa, le quitamos algo de golpe y porrazo, se enfada que da gusto! Así que en vez de por un no radical, hemos optado por eso, por darle alternativas para que ella no se dé cuenta de ese “no” 🙂 ¡Mil gracias por tus palabras y un besote!

  10. 11 septiembre 2014 at 7:17 pm

    Pues pasa el tiempo y vas cogiendo práctica… y luego pasa más y pasas de todo, jajaja!!!

    Yo recuerdo que con Leo teníamos esto más presente, ahora con Nora…. A veces creo que la hablamos como si tuviera la edad de sus hermano, no te digo más!

    Un truco es decir qué es lo que hay que hacer o para qué sirven las cosas. Por ejemplo, con lo del papel higiénico, le dices: Mara, el papel higiénico es para que mamá y papá se limpien después de hacer caca. Y hay que dejarlo ahí quietecito. Vámonos.

    Y entonces coges a la niña y te la llevas. Este paso es importante porque si no puedes soltar una chapa de una hora, que la niña te destrozará el rollo, jajaja!!

    A mí me cuesta mucho con los botones de la tele, el disco duro, etc. Cómo le digo que eso no se toca sin decir que no??? Por suerte a Nora no le ha durado mucho esa fase. A Leo le cogía y usaba directamente la técnica de la distracción, pero hubo una época que es que era obsesión!!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:20 am

      Sí, sí, jejejeje. Hay veces en que les da por algo y es imposible cambiarles de idea. Como le digo a la mamá jefa, son de ideas fijas 😛 Y a veces tenemos que recurrir al “¡No!”…¡qué remedio! Eso sí, intentamos que sean las menos veces posibles :-)) ¡Un abrazo!

  11. 11 septiembre 2014 at 8:14 pm

    Jejejeje este tema me ha recordado a un capítulo de modern family! La verdad es que yo todavía no me he visto mucho en la situación porque Morlita aun no ha empezado a gatear y explorar por su cuenta (aunque está practicando), entonces con no tener a su alcance según que, me basta (aunque el móvil y los mandos de la tele los encuentra siempre). Yo a mi sobrino le decía algún no, pero dándole la explicación, pero claro él ya era más grande (tres añitos). Creo que la distracción puede servir y me ha gustado mucho la idea de crearle un espacio donde pueda experimentar! Nosotros de momento le hemos preparado la cesta de los tesoros para que toquetee y curiosee. Y lo de los sies de Roser de ha encantado también!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:22 am

      Con esa cesta de los tesoros es con lo que más se entretiene Mara. A los juguetes ni caso, pero con la cesta, alucinas. ¡Se lo pasa pipa! Es una buena forma de distraerla de otros focos de atención como mandos de la tele y teléfonos. No sé qué tienen, pero les vuelven locos :-PP ¡Un abrazo!

  12. Sonia (la mamá de Álvaro)
    Responder
    11 septiembre 2014 at 10:08 pm

    Ufff, nosotros hay épocas q lo intentamos y épocas q nos dejamos llevar por la inercia! Es difícil buscar alternativas pero merece la pena intentarlo.
    Si encontráis alguna q sea excesivamente buena la podeis comercializar. Yo OS la compro 😉
    Besitos

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:22 am

      jajajajaja Me has dado una idea. En estos tiempos, es bueno tener otras alternativas de negocio 😀 ¡Besos!

  13. 11 septiembre 2014 at 10:36 pm

    A mi me pasa al revés, no me sale decir NO, me siento rara, y a veces me fuerzo a decírselo sólo para ensayar para cuando lleguen casos de extrema necesidad.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:23 am

      ¡Qué suerte la tuya! A mí no se por qué, me sale el no disparado de la boca si no me controlo. ¡Eres una afortunada! 🙂

  14. 12 septiembre 2014 at 1:18 am

    Jajajaja me partoooo lo siento, pero estamos igual con Vikingo. Como Maramoto es muy intrépido, un día me encontré repitiendo el “no” hasta la saciedad. Te juro que acabé aburrida de mi misma, buscamos soluciones. Ahora el “no” es para cosas que realmente no se pueden tocar o hacer por que conllevan un peligro, en otros casos utilizamos la retahíla de “Vikingo ese armario no se abre por bla bla bla, ven mira este que si se puede por bla bla bla” Y así todo el día, él me sigue y parece que funciona. Ahora hemos añadido el “no, peligro!” y el “no, caca” que a mi este último no me gusta pero parece que funciona mejor que el “no, sucio, asco etc…” De momento va funcionando, hace lo que le da la gana pero cuando va allí donde sabe no debe tocar X dice que no con la cabeza le solo. Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:25 am

      ¡Grande ese Vikingo! ¡Me encanta! Creo que tendremos que poner en práctica lo de la “caca” cuando Mara empiece a andar y quitar ir solita por la calle. ¡Seguro que quiere coger todas las cosas del suelo! jajajaja ¡Un abrazo!

  15. 12 septiembre 2014 at 10:09 am

    Te entiendo perfectamente…están en una etapa en la que todo lo tienen que tocar, tirar, probar… Y por mucho que prepares la casa, siempre queda algo a su alcance. No decir no es una tarea dificilisima, así que mucha paciencia familia!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:26 am

      Tenemos la casa que parece que nos han robado. Y como dices, aún así siempre encuentra algo que teóricamente no puede coger. Y es en ese momento cuando te sale sólo el “¡No!” y tienes que luchar para combatirlo 😛 ¡Un beso!

  16. 12 septiembre 2014 at 1:08 pm

    Buff qué identificación! Yo también lo intento pero es complicado. Además cuando Coquito oye el NO famoso, se pone a berrear y más si se lo dice alguien que no soy yo. A veces intento como la expresión… Hacer otras cosas pero al cabo del día se vuelve difícil en todas las situaciones.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:27 am

      Mara también suele tener sus primeras rabietas cuando recibe un no, así que la mejor forma de controlarlas que hemos encontrado es dándole otras distracciones. Aunque cuando se emperra con algo, ya puedes darle 100 mandos de la tele que no hay manera… 😛

  17. 12 septiembre 2014 at 1:50 pm

    Totalmente identificada! Aunque he de decir que creo que he fracasado en este aspecto porque digo que no mil veces al día!!!

    Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:28 am

      ¡Que levante la mano el que haya triunfado en la tarea! 😛 No decir no es lo más difícil que te pueden plantear en la vida xD ¡Un abrazo!

  18. 12 septiembre 2014 at 2:58 pm

    Nosotros quitamos los peligros de su alcance, excepto enchufes y cables, que eran nuestros noes, y la dejamos campar a sus anchas. No era de papel higiénico, pero estaba obsesionada con sacar de la la librería todos los libros de una de las baldas bajas. Creo que más de uno flipó al ver que ella podía hacer eso, pero a mi no me parece para tanto. De hecho, me parece un juego genial para un bebé 😉 Luego los metía en su sitio y listo. Sobre las personas-no, no las entiendo ni me gustan, porque siguen así durante toda la crianza: “No camines por el bordillo que te vas a caer, no subas ahí que te vas a caer, no mojes esto, no hagas lo otro”. En el parque me miran mal…
    Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:30 am

      Nosotros también hemos quitado todo (tanto es así que parece que vivimos en una casa robada), pero siempre hay algo que no puedes quitar y que queda a su alcance. Y ese algo, SIEMPRE va a llamar su atención. Así que intentamos evitarnos unos cuántos “no” dándole otras alternativas. Aunque a veces se nos escapan algunos… 😉 ¡Un abrazo!

  19. 12 septiembre 2014 at 4:23 pm

    ¡Me vas a hundir en la miseria! Mi táctica con la bichilla es chistarle como a un perro y decirle Nooooooooo. Y funciona. Un segundo. Luego vuelve a intentar trepar hasta la tele o a meter la mano abriendo y cerrando un cajón…

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:31 am

      jajajajaja Eso pasa con Maramoto! Y por eso buscamos alternativas. Aún son muy peques para conocer el significado que entraña ese “No”. ¡No nos queda na!

  20. 13 septiembre 2014 at 8:09 pm

    No podríais hacerlo mejor. Cuando se desea que un niño deje de hacer algo, hay que proponerle alternativas. Si algo le entretiene o le llama la atención, de nada servirá regañarle para que no lo haga, hay que buscar otra actividad que cumpla esa función y sea más adecuada para él. Es más difícil? sí… mucho más sencillo es decir que no, pero también menos efectivo 😉

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      15 septiembre 2014 at 8:31 am

      Amén. Y a veces por falta de ganas o de tiempo, recurrimos a lo más fácil. Así que no está de más hacer un esfuerzo y proponer alternativas 😉

  21. Judith
    Responder
    19 diciembre 2014 at 3:51 pm

    Sobre saber decir no, escribí hace unas semanas este texto:
    https://osoaaccionintegral.wordpress.com/2014/11/13/saber-decir-no-2/
    Espero que os guste.
    Saludos.

    • Un papá en prácticas
      21 diciembre 2014 at 12:55 pm

      Muy interesante tu artículo, Judith! No decir “no” es imposible. Pero hay que dosificarlo. Y utilizarlo sólo cuando realmente es un “no”. De lo contrario pierde todo su valor. ¡Un beso!

  22. Juan Manuel
    Responder
    13 diciembre 2015 at 9:10 am

    No cabe duda que es todo un reto y desafío a la imaginación el lograr desarrollar esa capacidad como padres-madres de no reprimir constantemente el instinto de exploración de nuestros peques.

    Yo diría que contra el NO (miedo,frustración,sometimiento y excesivo control) un buen contrapeso es la CONFIANZA y PACIENCIA que nos permite demostrarles a nuestros hijos que sabemos acompañar su desarrollo de una forma más respetuosa.

    Y como bien dices, guardarnos esos “no”s para situaciones realmente urgentes que requieran de su uso.

    Un Abrazo !!!

    • Un papá en prácticas
      15 diciembre 2015 at 2:30 pm

      Aún hoy me sigue costando trabajo no decir “no”. Es un trabajo contra la naturaleza, pero vale la pena 🙂

Deja un comentario

* Rellena todos los campos

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Adrián Cordellat + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web unpapaenpracticas.com + info