Mirada de admiración

Hace un par de domingos estuvimos en el Parque Juan Carlos I de Madrid aprovechando esta larga e improvisada primavera que nos ha regalado el invierno. Fuimos unas cuantas familias del cole de Mara. Hicimos un picnic, jugamos al basket, al voley, al fútbol, a las raquetas, las niñas y los niños montaron en bici y en patines y jugaron autónomos ajenos a nosotros, ofreciéndonos a los padres un espacio para charlar, para tener conversaciones con alguien mayor de 5 años, un bien preciado ahora mismo en nuestras vidas.

Yo me pasé gran parte del día en un precioso, ruidoso y caótico castillo de madera repleto de niños y abrasado por el sol, persiguiendo a Leo, que está en esa etapa vital en la que pasa de todo y en la que a poco que te despistes ha desaparecido, porque hace camino sin mirar atrás. Supongo que está poniendo a prueba sus límites geográficos y de orientación. Y los de nuestra paciencia. Continue reading “Mirada de admiración”

#8M: Miedo

Tendría 17 años cuando fui por primera vez consciente, y en primera persona, de la fragilidad de la mujer en un mundo en el que los hombres las acosan, se propasan y las creen suyas y a su disposición.

Gimnasios

Recuerdo el primer gimnasio al que fui en mi pueblo. Un gimnasio que años antes, curiosamente, había sido la guardería de mi hermana. Así se iban transformando las ciudades entonces. Aún quedaban detalles infantiles en la decoración de las paredes. También en los chicos y chicas que íbamos a él en plena efervescencia adolescente.

Yo Soy Ratón: “Cuando compongo siempre tengo en mente una canción de la que toda la familia pueda sacar partido”

Músico, compositor, educador y psicomotricista, Manu Rubio está revolucionando la música para familias con Yo soy ratón, su álter ego, que ha retomado la canción protesta de los cantautores de los años ’60 y ’70 para recoger las demandas y protestas de una infancia que nunca había tenido un altavoz tan grande y divertido para sus reivindicaciones. […]

Palabras

Difífil, en vez de difícil, decía Mara hasta hace apenas unas semanas. No la corregíamos. Todo lo contrario. Nos regodeábamos en ese error de pronunciación que era pura ternura cada vez que salía por su boca. Es una de las últimas palabras que le quedaban por perfeccionar.

República Luminosa

A un niño todos lo hacemos nuestro porque nos hace mirar a nuestros hijos de reojo, conscientes de los peligros que acechan por todas partes, y suspirar aliviados sintiéndolos a salvo. Julen era Julen y era a su vez todos los niños del país.