Pequeños lectores: Mi bebé devora libros

lecturaVale que desde que nació nuestra pequeña saltamones hemos bajado nuestro ritmo hasta casi quedarnos parados, pero antes de Mara en esta casa éramos grandes lectores. Eso que quede claro, oigan. Y ahora lo seguimos siendo, sólo que nos quedamos dormidos cuando pasamos la segunda página. O, si queremos esforzarnos, somos capaces de seguir leyendo un capítulo entero mientras los ojos se nos van cerrando. Al día siguiente ni recordamos lo que hemos leído, pero hay quien dice que lo importante es la intención y la voluntad. Y con eso de momento nos quedamos. Quien no se consuela es porque no quiere.

Así que podemos decir que Maramoto, por el momento, no nos ha visto demasiado predicando con el ejemplo, pero al parecer, tener las estanterías llenas de libros ha despertado su amor por la lectura. Un amor intenso (como todo en ella) y peculiar. Tan intenso es éste romance librero que consigue una cosa poco habitual: despertar el apetito de nuestra bebé. El problema es que en vez de comer comida, ella ha decidido que quiere comer libros. Y papel en sus diferentes versiones. Puestos en materia y cuando el hambre acucia, a nuestra pequeña saltamontes le da igual que sea un libro, un panfleto publicitario o un rollo de papel del váter. Aunque si somos sinceros, tenemos que puntualizar que su producto favorito son las portadas duras de los libros que le hemos comprado. En principio lo hicimos con la intención de iniciarla en la lectura. Al final nos han servido para enriquecer su alimentación complementaria. ¿Veis? Quien no se consuela es porque no quiere 😉

Si, nuestra bebé devora libros. Todas las dificultades que estamos encontrando para conseguir que coma se vuelven un camino de rosas cuando hay papel de por medio. Todavía no le hemos hecho ningún análisis de sangre, pero intuyo que, cuando se lo hagamos, de hierro quizás va un poco coja, pero de celulosa irá sobrada. Al parecer ella ha interpretado lo de la dieta variada a su manera. Y no nos va a quedar otra que cambiar la pirámide alimentaria para ajustarla a sus gustos. ¿Os imagináis una paella de papel? ¿O un solomillo de cerdo con salsa de papel? Pues que sepáis que yo ya me lo he planteado. Quizás de aquí sale un nuevo concepto de restaurante de éxito. Y es que con esto de la alta cocina cualquier cosa se puede esperar…

En fin, que debido a las ansias lectoras de nuestra pequeña saltamontes hemos tenido que empezar a dejar los libros fuera de su alcance y a andarnos con mil ojos cuando hay folletos publicitarios o etiquetas dentro de su radio de acción (la guerra del papel del váter ya la hemos dado por perdida). Una cosa es que le guste comer papel y otra que se empache sin medida. Como diría el gran nutricionista Julio Basulto, “no es bueno abusar de la sal y del azúcar”. Y tampoco del papel. Por muy bueno que esté con esas historias impresas sobre su superficie. No nos queda otra que intentar reorientar la pasión lectora de Maramoto. A ver quién le explica ahora que el verbo “devorar” tiene otra acepción figurada cuando los libros andan por el medio…

33 respuestas

  1. 20 octubre 2014 at 11:49 am

    Jaja pobre! Cachorro ya no come papel pero va recolectando migas por todas partes. Jeje bueno al menos siempre tiene algo que picotear tu pequeña 😉

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:29 am

      Sí, eso sí! Comida con tanto libro no le falta, jajaja

  2. 20 octubre 2014 at 12:05 pm

    Jajajajaja… ¡¡¡Identificado al 110% con Maramoto y nuestra Lechona!!! Aquí, nuestra peque, es otra devoradora de papel, desde el día 1 de vida. Papel higiénico, kleenex, folletos, tickets, revistas… ¡¡Le encanta!! Igual viene de familia, porque según mi madre, mi hermano mayor era igual. Un devorador nato de papel, hasta que fue bien mayor.

    El otro día, fui con ella a mi tienda habitual de tebeos, y cuando salí, en un momento de descuido, dejé mi “compra semanal” a mano de la niña, y cuando miré, tuve que quitarle corriendo el tebeo de la boca: ¡¡Ya tenía sus bonitas marcas de dientecillos bien incrustadas por el lomo de mi novísima adquisición!! -Sniffff… sniffff- Si me descuido, me lo roe entero, como los ratones.

    Por cierto… ¡¡Qué buen gusto, chaval!! El Calvin & Hobbes Ilustrado y la Parejita, de Fontdevilla. ¡¡Muy bien… Muy bien!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:30 am

      Desde luego que si tenemos aprecio por algún libro/cómic hay que guardarlos bajo llave. ¡O en el último estante! Estas peques nunca tienen suficiente si se trata de papel :-))

      Ah, El Calvin & Hobbes ilustrado es una adquisición de la mamá jefa. Y la Parejita un regalo que nos hicieron cuando nos quedamos embarazados. ¡Mola mucho!

  3. Mamá metalera
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    20 octubre 2014 at 1:02 pm

    Jajajajajaja hay que andar con mil ojos y redecorando la casa continuamente con estos bebés tan inquietos. A la nuestra le ha dado ahora por coger los juguetes de la perra y a la perra los de ella y cuando se canse de esto pues le dará por otra cosa. Eso sí, lo que le gusta le encanta pero lo que no, lo descarta rápidamente. Espero que nunca pierda esas ganas tremendas que tiene de comerse el mundo y esa energía inagotable que hace que nuestros días sean una aventura continua

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:31 am

      Intercambio entre bebés y perros. ¡Un clásico! La verdad es que estas peques tienden a querer lo que no es suyo. Si los juguetes del perro fuesen suyos seguro que no le harían tanta gracias :-))

  4. 20 octubre 2014 at 3:28 pm

    Jajajaja! Enserio que el bichito hacía exactamente lo mismo! El papel higiénico era su preferido. Afortunadamente ha dejado ya de hacerlo… Un consejo, comprad algún libro de plástico, de estos que venden para la bañera y a lo mejor así descubre antes la otra utilidad. Y sobre todo, leedle mucho, mientras le lees no se los comen.

    Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:33 am

      El problema es que la rata no te deja leerle nada! En cuanto ve un libro le pueden sus ansias por cogerlo ella. Durante un segundo parece que va a pasar páginas, pero inmediatamente empieza a comérselo como si le fuese la vida en ello, jajaja ¡Un abrazo!

  5. 20 octubre 2014 at 4:18 pm

    jajajaja, igualita que M. su pasión por la lectura le entra por la boca, pero oye, lo bueno es que le vaya entrando, luego ya se afinarán los usos.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:33 am

      Esperemos que se afine pronto el uso, porque de lo contrario nos quedamos sin libros para cuando le de por leerlos, jajajaja

  6. 20 octubre 2014 at 6:55 pm

    Jajaja. Estos pequeños devora libros…. Yo estoy convencida de que de ésta salen un poco más intelectuales, ya verás. De lo que se come se cría.
    Ese libro de los monstruos que asoma por ahí tiene una pinta estupenda.
    Besazos

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:34 am

      Está escrito por el cantante de Love of Lesbian y la verdad es que está muy chulo (para cuando sean un poquito más mayores). Ojalá se cumpla esa teoría de lo que se come, se cría, jajaja ¡Tendremos a dos lectores en potencia!

  7. 20 octubre 2014 at 7:50 pm

    Espero que, al menos, los libros que devore sean buenos 😉
    Genial que ya le atraigan los libros desde tan pequeña, así irá cogiendo el hábito. Aunque sean para chupar y mordisquear se ve que ya le gustan.
    Ay, la lectura, una afición que estoy deseando retomar pronto, pero está el problema del tiempo. Ya veo que Maramoto no lo tiene. ¡Un beso!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:35 am

      Ella no les hace ascos, así que malos no tienen que ser. Al menos en cuanto a sabor XD A ver cuando afina sus modales y empieza a darse cuenta de que son para leer y no para comer :-)) ¡Un besote!

  8. 20 octubre 2014 at 11:23 pm

    Mi bichilla anda encandilada con un único libro que tiene desde marzo y con el que se sienta con él entre las piernas y se entretiene mucho rato pasando las páginas de cartón rígido como si estuviese concentrada de verdad. Eso sí, para comer el papel no lo quiere, pero sí va recogiendo todos los pelos, pelusas y restitos de comida que encuentra por el suelo, que para el caso ¡lo de Mara me parece más higiénico!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:36 am

      Sí, sí! Visto lo que me cuentas, prefiero que se atiborre a papel xD Nosotros apenas hemos conseguido un par de veces que pase páginas. Ella es más de ir directa al grano pegando bocados 🙂

  9. 20 octubre 2014 at 11:55 pm

    Jajajajaja pues si tenéis vinilos en casa ni enseñárselos, son aún más apetitosos que los libros. Y si encima son de colección y están monísimos en su fundita ya están de rechupete. La lista de la compra también es apta para ir abriendo boca. Un abrazo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
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      21 octubre 2014 at 9:39 am

      ¡La lista de la compra nunca llega entera al supermercado! Ya se encarga ella de cazarla antes y pegarle unos cuantos mordiscos. ¡Es increíble! ¡Un abrazote!

  10. 21 octubre 2014 at 1:12 pm

    Jajajaja, bueno, ella devorar, devora libros… literalmente hablando jeeje

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      22 octubre 2014 at 8:17 am

      Se coge las expresiones al pie de la letra! jajaja

  11. 21 octubre 2014 at 3:59 pm

    Jajajajaja lo estaba flipando cuando he visto el título del blog!! Digo con un añito y ya tiene pasión por la lectura!! jajajaja y yo que te iba a pedir recomendación de libros porque quiero empezar a comprar alguno para Morlita y no encuentro nada que me guste!! Es total esa pasión desenfrenada por la lectura de Maramoto.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      22 octubre 2014 at 8:18 am

      No te puedo ayudar con eso, compañera (hoy lo he dicho bien, jejeje). Nosotros tenemos unos cuantos, pero no hay manera de leérselos. Si lo intentas hacer, ella enseguida coge el libro y empieza a darle bocados. Y si no hace eso, está con tantas ganas de comerse el mundo que apenas presta atención unos segundos. Habrá que esperar unos meses más. Por lo menos :-))

  12. Con mamitis e hijitis
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    21 octubre 2014 at 4:44 pm

    jajajajajaja que buena Mara! A I le encantan los libros, cuando era más pequeña se los comía también pero ahora ya se los mira y se entretiene mucho.
    Ánimo y paciencia que todo pasa.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      22 octubre 2014 at 8:19 am

      ¡Seguro que nos llega ese momento! Por ahora, son un banquete gastronómico para la peque :-)))

  13. Aneta
    Responder
    21 octubre 2014 at 11:43 pm

    Pero que tendrá el papel de wc que a todos les vuelve locos? Todo llegará….Aitana era igual que Mara y ahora le flipan los libros…eso si sigue siendo yonqui del papel de wc y en cuanto menos te lo esperas trinca un trozo y pa’ dentro….al menos ese no tiene tinta! mucho ánimo!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      22 octubre 2014 at 8:20 am

      jajajajaja Me consuela que no tenga tinta, porque se pega unos festines que da miedo. Cada dos por tres tenemos el rollo de papel tirado por el suelo y desenrollado. No sé qué tiene, pero es increíble como les llama la atención! ¡Un abrazo!

  14. Belén
    Responder
    22 octubre 2014 at 1:30 am

    Es increíble la atracción que ejerce el papel en los bebes¡!.Cuando a mi fierecilla la quiero entretener para poder hacer algo, basta con darle un trocito de papel o cartón (la consistencia depende de lo rápido que sea lo que tenga que hacer). En cualquier caso no conviene demorarse mucho. Como disfruto leyendote¡!, lástima que con bebes como los nuestros se tenga tan poco tiempo para todo.

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      22 octubre 2014 at 8:22 am

      Total! La nuestra igual! Si estamos en alguna tienda y no hay quien la pare, basta con darle una etiqueta y se entretiene con ella durante un rato. Y en casa igual. Un día pensamos en patentar un juguete que fuese sólo etiquetas. Creo que triunfaríamos en el mundo, jajaja ¡Gracias por tus palabras, compi! Y te entiendo a la perfección, siempre nos falta tiempo 🙂

  15. 22 octubre 2014 at 3:42 am

    Vete patentando lo de recetas con papel que te quitan la idea en un suspiro!! Oye, que lo mismo está buenísimo y nos damos todos a la celulosa!!

    • Un papá en prácticas
      Un papá en prácticas
      Responder
      22 octubre 2014 at 8:23 am

      Quién sabe, igual es la próxima dieta de éxito. De los creadores de la dieta del paleolítico, ¡la dieta del papiro! ¡La vamos a liar parda, ya verás! 😛

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