Sin pendientes no hay paraíso

sinpendientes

Artículos atrás, en un post en el que reconocía abiertamente nuestra nueva faceta de drama papás en potencia, ya dejé caer sibilinamente el tema de los pendientes. A sus 14 semanas de vida, nuestra pequeña saltamontes sigue sin lucir agujeros en las orejas. Y es posible que esté algunas semanas más (o incluso años) sin tenerlos. El papá en prácticas y la mamá jefa se debaten día sí y día también entre el sí y el no. Y mientras se dirime esa encarnizada lucha interior de ambos, el ‘no’ gana tiempo aprovechando su ventajosa posición inmovilista.

A favor del sí está el potente lobby de las abuelas, bisabuelas y tía-abuelas. Un grupo de presión en toda regla, capaz de rebatir con datos (ciertos o no, eso da lo mismo) cualquier argumento en contra que planteen los padres. Su poder económico les permite comprar a tíos y primos con suculentos regalos, así que la presión se redobla por momentos. En nuestro caso, el argumento que nos empuja hacia el sí es que muy posiblemente, cuando empiece el cole y Mara vea a todas sus compañeras con pendientes, ella querrá hacerse unos. Y entonces hacerse los agujeros le dolerá lo mismo que ahora, sólo que la experiencia la recordará con más viveza durante mucho tiempo. Y por el contrario, siendo todavía una bebé (como pudimos comprobar tras las primeras vacunas), se olvidan de cualquier dolor al minuto de haberlo sufrido.

Apoyando al no nos hemos quedado más solos que la una. A esta posición se aferran dos argumentos. El primero es el terror de la mamá jefa a hacerle daño a su pequeña fofucha (La pobre quedó traumatizada para siempre tras las vacunas). El segundo es nuestra teoría (ya aplicada en nuestra negativa a bautizarla) de dejar decidir a Mara. Que sea ella, llegado el momento, la que decida si quiere ser cristiana, musulmana, budista o ferviente seguidora de la cienciología. Que sea ella y no nosotros quien decida, llegado el momento, si quiere agujerearse las orejas o no.

Últimamente, no obstante, en la cabeza del papá becario coge fuerza otro argumento a favor del sí. Y es que, según he podido comprobar,  parece ser que sin pendientes en las orejas las bebés son chicos por naturaleza. En las últimas semanas hemos asistido a una conversación (o intento de ella) que se repite con frecuencia:

Persona desconocida: (Ve a la irresistible bebé y no puede contener su ansia por acercarse y toquetearla) ¡Ay! ¡Pero qué morritos pone! ¡Qué bonito está! ¡Qué lindo!

Papá en prácticas: Está para comérseLA… (Sonrisa de cortesía. Voz interior que grita: ¡BONITA! ¡LINDA!)

Y vale que nuestra pequeña saltamontes sea una rubia pelona. ¡Pero la llevamos vestida con flores, corazones y ropa de Hello Kitty (odio eterno a esta empalagosa gatita)! ¡En algunos casos de color rosa! ¿Qué más hace falta para que se aprecie con claridad que es una niña? Y tristemente sólo se me ocurre una respuesta a esta pregunta: Pendientes. Sin pendientes no hay paraíso.

50 respuestas

  1. 13 enero 2014 at 11:59 am

    Nos pasa exactamente lo mismo! En nuestro caso al final caímos en bautizarla con el gran argumento a favor de que daño no la hacia. Y en mi caso el papa si quiere pendientes y yo me niego categóricamente a hacer daño a la nena gratuitamente simplemente por cuestión de tradición. Lo mismo ella prefiere un pendiente en la nariz o en la ceja. ¿Por qué agujerearles la oreja esta bien visto y lo otro sería una barbaridad?
    También nos pasa lo mismo con la gente. Por más rosa y más vestidos que lleve dicen que es un niño, pero yo es que la veo una cara de princesa que no puede con ella!!!
    Genial post papá en prácticas!

    • 13 enero 2014 at 12:02 pm

      :-))) Más allá del debate, lo que más me sorprende es eso último. Que aunque vayan de rosa, con flores y Hello Kitty, la gente sigue hablándoles como si fuesen niños!! Me pone negro! 😀 ¡Un millón de gracias por tu comentario, compañera!

  2. 13 enero 2014 at 12:07 pm

    Ese debate también lo tuvimos nosotros hace 8 meses. Igual q a vosotros, las abuelas también se morían porue se los pusiera. Yo me negaba pero al nacer cambié de opnión, serían las hormonas…. y saber que no le dolería (o no lo recordaría).
    Es difícil no ceder a la presión…. pero con el bautizo he sido tajante!! si cedemos a cada propuesta….ánimo!!

    • 13 enero 2014 at 12:11 pm

      Las abuelas son el lobby más potente que existe. Veremos finalmente que hacemos. Igual se los ponemos sólo para que no le hablen como si fuese un niño :-)) ¡Mil gracias por tu comentario! ¡Besos!

  3. 13 enero 2014 at 12:12 pm

    Hola Adrián me ha encantado tu post: “Sin pendientes no hay paraíso” y no he podido que menos que responderte y , con tu permiso,contarte mi experiencia como madre con respecto al tema: “Momento pendientes”. Yo soy madre de una niña Noa, y también tuvimos la misma indecisión con este tema, de hecho al final decidimos hacerle los pendientes con 9 meses y te digo por qué.

    Te cuento, mira yo tenía los agujeros hechos de pequeña, las modas de antes. Es cierto que llevaba pendientes pero no era consciente de ello. Luego fui creciendo y mi inclinación por los juegos de los niños, me encantaba jugar “al churro va” y “al rescate”, me llevó a perder éstos por el camino. Así que imagínate mi madre, o iba con un pendiente solo porque los perdía o sin ninguno. Pero al llegar a la pubertad, cataplof, caí en la cuenta de que tenía agujeros y me lancé al mundo del pendiente a lo grande. Es decir, me hice yo misma (con aguja, hilo e hielo) tres agujeros en una de las orejas, y los lucí orgullosa y rebelde durante mucho tiempo.

    Pero después, poco a poco fui perdiendo de nuevo el interés por los pendientes. De hecho ahora mismo, aunque siempre que llegan las Navidades mi suegra se empeña en regalarme unos muy monos, nunca siento la tentación de ponérmelos y no me preguntes por qué no lo hago porque no sabría qué contestarte.

    En fin, esta es mi historia de amor y desamor con los pendientes. ¿Sabes lo qué creo? Y no sé si en esto tengo o no razón, el tiempo nos dirá. Pues que hagamos lo que hagamos con este tema, puede que al final nos equivoquemos. Ya sé que esto no ayuda mlucho, ¡¡lo siento!! Por eso os recomiendo que hagáis lo que os dicte el corazón, olvidaros de suegras, madres, abuelas, tatara abuelas, vecinas, amigas…Decidáis lo que decidáis, tú hija seguirá siendo igual de bella y de buena persona y ella de mayor entenderá lo que le contéis, eso seguro.

    Nosotros al final optamos por hacerle los agujeros. Y de momento Noa lleva sus pendientes, pequeños, de libélula (pues adoro la naturaleza) y de plata (porque nunca me gustó el oro) sin cuestionarse nada al respecto. Pero puede que algún día decida quitárselos y yo la apoyaré, de eso estoy segura.

    Bueno Adrián, me despido esperando haberte ayudado un poquito en en este sentido. Un placer descubrirte y seguirte por aquí. Un fuerte abrazo y mucho ánimo en tu papel de padre.

    • 13 enero 2014 at 12:20 pm

      ¡Wow! ¡Gracias por este pedazo de comentario! Creo que conociéndonos, seguiremos mucho tiempo con el debate interior entre el sí y el no, jejeje. Yo soy más partidario casi de ponérselos, pero la mamá jefa tiene un trauma desde que a su bebé le hicieron daño con las vacunas :)) ¡Un abrazote, compañera!

  4. 13 enero 2014 at 12:14 pm

    Nosotros no tuvimos este dilema, pero de haber tenido una niña, creo que no se le habríamos hecho los agujeros, por que se confunda la gente da igual, a nosotros, si pendientes, nos decían que era una niña por lo guapa. Nosotros le poníamos ropa normal, unisex casi siempre, pero en ningún caso rosa, corazones etc, y aún así …
    Decidáis lo que decidáis está bien.

    • 13 enero 2014 at 12:21 pm

      Nosotros también somos bastante de ropa unisex. Pero que a nuestra peque le digan “guapo” cuando lleva vestido… :-)) Veremos qué decidimos al final! Gracias, compañero de batallas!

      • 2 marzo 2014 at 12:22 pm

        Piensa que mi niño es un mocetón (nació con 5 kg y no ha parado de crecer) vestido de hombrecito (pantalones de pana, tirantes y camisa de cuadros) y siempre me preguntan primero si es una niña o un niño.
        Por lo referente a cuando la niña vaya al cole… yo no tengo pendientes. Nunca los he tenido ni los he echado en falta: eran mi signo de identidad, todas las niñas llevaban pendientes menos yo, y eso me hacía especial.
        Mi madre superó en los 70 la presión que vosotros vivís ahora. No sé qué habréis decidido, si ya habéis decidido, pero sabed que una niña puede llegar a madre sin echar de menos unos pendientes.

      • 3 marzo 2014 at 8:30 am

        La gente tiene un grave problema para diferencia sexos en los bebés. No captan las señales 🙂 De momento sigue sin pendientes. No sé hasta cuando, pero sigue sin ellos 😉

  5. Una mama en el mundo.
    Responder
    13 enero 2014 at 12:36 pm

    Me ha encantado tu post, ademas papa oso se siente identificado con tu reaccion a Hello Kitty jajaja… Nosotros tardamos casi tres meses en ponerla los pendientes, fue algo a lo que nunca habiamos dado importancia y tengo un tio que es farmaceutico y un buen dia en su casa comiendo nos lo propueso y dijimos “Por que no?” Algun dia seguro que lucira mas de dos, y se los pusimos, son cinco minutos ellos apenas lo notan.
    Sobre que los confundan con niños a mi personalmente eso me pone negra, anda que no se nota si es niño o niña, sobre todo por la ropa.

    • 13 enero 2014 at 12:41 pm

      Yo casi que me estoy decantando ya hacia el sí, pero hay que convencer a la mamá jefa… 😛 A mí también me pone negro, especialmente si va de rosa o lleva vestido. ¿Pero cómo que “bonito”? ¡Si es claramente una niña! :-)) ¡Gracias por tu comentario!

  6. Rosa
    Responder
    13 enero 2014 at 3:14 pm

    Como madre que hace mucho tiempo que sus bebés han dejado de ser bebés para pasar a ser unas…………..adolescentes , os diré que los agujeros no duelen a penas cuando se hacen.
    Y no lo digo porque me acuerde de cuando me los hicieron a mi ( que como soy contemporánea de los dinosaurios no me acuerdo ) , sino porque no hace mucho mi queridísima adolescente me reto a que si sacaba todo sobresaliente la dejase hacer el segundo agujero y yo la subestime y le dije que si( pensando que eso era algo imposible) y mira por donde “mi tesorito” lo consiguió y ahí tenéis a su madre con las orejas bajas haciéndole el segundo pendiente.
    Cuando entró para hacérselo mi corazón se encogió pensando en el dolor que iba a pasar, al segundo salió sonriente porque había conseguido su premio con mucho esfuerzo y con poco dolor.
    Por eso os puedo decir que si queréis hacerle los agujeros a vuestros retoños que no os pueda el miedo a que le duela, pegarán un pequeño gritito y luego tan contenta.

    • 13 enero 2014 at 3:32 pm

      Primero que nada: ¡Enhorabuena por esas notazas de tu adolescente! ¡No hay nada mejor que la motivación para conseguir resultados! 🙂 Respecto a la peque, yo soy más partidario de pensar que el dolor es momentáneo y se olvidará de él casi al instante. Sobre todo siendo tan pequeña. Veremos a ver qué pasa al final… 🙂 ¡Gracias por tu comentario, Rosa!

  7. 13 enero 2014 at 6:23 pm

    Jajaja, quién dijo que no hay paraíso? 😉 A mi peque le encanta las cosquillas en la orejita, y a mí no tropezarme con ningún obstáculo artificial :p Y tiene una melenita y una carita tan lindas que nadie se fija ya en que no lleva pendientes…
    Aunque se puede rizar más el rizo… qué tal no estar bautizados e ir a colegio religioso, no hacer la Comunión y sacarse sobresaliente en la asignatura? Hoy en día también se puede vivir en el paraíso de muchas formas 😉

    • 13 enero 2014 at 6:52 pm

      Rizar el rizo me parece poco para lo que me dices 😛 ¡Madre mía! Aquí seguimos enfrascados en el pendiente, esperando a la siguiente persona que diga que Mara es guapo 🙂 ¡Un abrazo!

  8. 13 enero 2014 at 7:26 pm

    A mi también me pasa. Mi nena tiene 13 meses y sí lleva pendientes, pero como tiene el pelo cortito, hay quien la toma por un chico y eso que a mí me parece que tiene cara de nena 🙂

    • 13 enero 2014 at 7:28 pm

      ¿Ya ni con pendientes? Esto empieza a ser grave, ¿eh? 🙂 ¡Muchas gracias por tu comentario! ¡Saludos!

  9. 13 enero 2014 at 8:43 pm

    Como mi primer churumbel fue un niño me ahorré éste “problema”, aunque confieso que si que me planteé alguna vez qué habría hecho. Ahora que estoy embarazada de nuevo y ya sabemos que será una niña, he comenzado a darle vueltas en serio. A favor: la cuestión estética; me gusta y me encanta como les lucen los pendientes. En contra: que se raje las orejas,o que le hagan daño los pendientes, pues ambas cosas me pasaron (y pasan) a mi.
    Lo que tengo claro es que no se los podré de recién nacida, si acaso con 9-10 meses, o lo mismo espero hasta que sepa hablar, a ver si se anima a pedirlos ella 😉
    ¡Suerte con las abuelas! Cuando se ponen en plan lobby, no hay quien las pare jajajaajaja

    • 13 enero 2014 at 8:56 pm

      Primero que nada, enhorabuena por ese embarazo! Tengo tal cacao en la cabeza entre el trabajo y las labores de papá en prácticas que no recuerdo si te felicité ya :-))
      Nosotros, si se los ponemos finalmente, creo que también esperaremos unos meses más.
      Tenemos como cuatro o cinco pares de pendientes esperando a Mara 🙂
      ¡Un besote y gracias por el comentario!

  10. 13 enero 2014 at 9:42 pm

    Jajajaaj acabo de descubrir tu blog y me ha gustado y mucho. A ver si encuentro algo mas de tiempo y leo mejor el resto de entradas. Yo soy mama de una niña que acaba de cumplir el año. Me ha sentado como un tiro ya que es la segunda y ultima asi que al ver crecer a mi bebe tan rapido me ha entrado el bajon estos dias jeje. En fin, a lo que vas tu. Yo, como mujer presumida que se cuida y estas cosas tenia clarisimo el hecho de que si llegara a tener una hija le pondria pendientes. A mi personalmente me parecen muy guapas las niñas con sus oendientes o melenita y estas cosas que hoy en dia resultan..raras? En fin, me costo encontrar un sitio donde hacerle los agujeros y me plante con casi dos meses. Siempre, siempre he tenido sangre fria en cuanto a situaciones de tension pero esta vez… Pfff no te voy a engañar, lo pase fatal. Estaba tan convencida de ello pero porque entonces sali de alli pensando – soy una bruja sin escrupulos, porque le habre hecho yo esto a mi pequeña jolines… Pero como todo en esta vida se olvida alli ha quedado. No olvidado pero si superado. A dia de hoy lucimos pendientes y esta monisima (si que tiene abuelas eh, aun que parezaca que no) y es de lo mejor que he podido hacer porque le sientan de maravilla. Por cierto lo que dices de que son niños.. A mi me pasaba con mi hijo por llevarle con melena. Aun con ropa suoer masculina y nada de agujeros era niña a diario para todo el mundo y hasta bien mayor.

    • 14 enero 2014 at 7:56 am

      ¡Ohhhh! ¡Muchas gracias por tus palabras, Bily! Nuestra idea inicial era ponérselos, pero las primeras vacunas dejaron un trauma en la mamá jefa y ahora nos debatimos entre el sí y el no. No obstante, aunque finalmente se los pongamos, creo que esperaremos unos mesecillos más para hacerlo. Veremos a ver qué pasa 🙂 ¡Un abrazo grande y gracias de nuevo por tu comentario!

  11. 15 enero 2014 at 1:33 pm

    🙂 juas… con la última niña… yo he prometido y he jurado y he mantenido… que como le haga alguien boquete o boquetes en la(s) oreja(s) yo me pongo tres por cada uno que le hagan a ella.

    🙂

    y de momento he triunfado juas… la niña tiene seis años… y hay quien le sigue diciendo guapo y bonito también…

    así que… ancha es castilla querido

    • 15 enero 2014 at 2:43 pm

      Con esa amenaza no me extraña que triunfes 😛 Por lo que veo, tenga o no tenga pendientes, la gente tiene una gran habilidad para confundir sexos de bebés (aunque les des pruebas más que evidentes). ¡Un abrazo!

  12. 15 enero 2014 at 7:23 pm

    Tu blog no puede ser más bonito…

    • 15 enero 2014 at 7:38 pm

      Ohhhh! Pero qué ilusión me hacen tus palabras! Un millón de gracias!
      Mañana me paso por tu Blog, que desde el móvil no me aclaro 😉 Un abrazo!

  13. Ana
    Responder
    16 enero 2014 at 12:49 pm

    hola papá en prácticas, quería darte mi opinión. A mi de niña no me gustaban nada los pendientes, me molestaban y me hacían daño. Nunca los he llevado supongo que para desconcierto de mi madre, recuerdo que me intentaban ´”abrir” los agujeros de vez en cuando para que no cerraran, y para mi esto era un martirio… lo recuerdo perfectamente.

    Tengo una niña de 21 meses y no se me ha pasado por la cabeza hacerle los agujeros en las orejas, ni nos lo hemos planteado. Sólo he recibido dos comentarios cuando era bebe tipo ahhh, es que como no lleva pendientes… a lo que respondi (amablemente pero un poco irritada porque al fin y al cabo, algo así siempre suena a crítica) ni los va a llevar.
    Nosotros somos los que decidimos lo que es mejor para nuestros hijos hasta que ellos puedan decidir por ellos mismos, y yo, hacerle pasar un mal rato por estética o por comentarios… no puedo ni concebirlo. Cuando tomas firme las decisiones es increíble, pero la gente lo nota y dejan de marearte. Es así con todo (yo sigo dando el pecho a mi peque porque creo firmemente que es lo mejor para ella y los únicos comentarios que oigo ahora son buenos, pero es todo gracias a la seguridad que he ido adquiriendo con estas cosas, hago lo mejor para ella y ya está). Por otro lado en unos años esto será como todo lo demás: antes no bautizabas a un niño e imagínate lo que era eso… de esto no hace tanto!! y ahora es una opción más en la mayoría de las familias.

    Tu peque cada vez será más mayor y cada vez (si no los tiene ya!) tedrá más rasgos de niña.

    Ánimo con el blog, que te preocupen estas cosas no denota nada más que sois unos padres geniales 🙂

    • 16 enero 2014 at 3:40 pm

      ¡Gracias por tu comentario, Ana! La verdad es que, como bien dices, es importante mostrar seguridad en tus convicciones para que la gente las respete. Porque hoy en día, parece que lo normal y bien visto es todo lo contrario a lo que manda la naturaleza humana y el instinto 🙂 ¡Un abrazo!

  14. Zulema de Mamá es bloguera
    Responder
    16 enero 2014 at 4:04 pm

    Vaya vaya te iba a decir que no te conocía de antes, pero ver que el formulario de comentarios ya tiene mis datos guardados me hace pensar que sí y que tengo una memoria horrible xDDDD

    Bueno al lío, mi opinión es que pendientes no. No es necesario agujerearles las orejitas tan pequeñitos y mucho menos por lo que diga el resto de la gente. Por la confusión entre sexos como ya te han dicho va a seguir pasando, con pendientes, sin ellos, de pantalón, vestido e incluso con un gran lazo rosa en la cabeza, porque la gente es así, no hay más jajaja

    Yo esperaría a que la peque pueda decidir si le gusta y quiere tenerlos o no, como ya pensabas en un principio. Si a un recién nacido le hiciésemos un piercing en el ombligo seguro que perdemos hasta la custodia, pero en las orejas está socialmente aceptado, contradicciones de la vida!!

    • 16 enero 2014 at 4:07 pm

      Oye, no descarto lo del piercing en el ombligo, ¿eh? 😛 Nuestra idea en un principio era que sí. Luego fuimos reculando. Poco a poco. Hasta ahora. Lo que pongo en el post es un poco exagerado/dramatizado, pero la verdad es que estas decisiones cuesta tomarlas. Os iré informando 😉 ¡Gracias por tu comentario!

  15. 22 enero 2014 at 3:08 pm

    mi hija tiene tres anyitos reciên cumplidos y orejas vîrgenes. por mi parte ya los tendrîa pero su papi no quiere. vivimos en bêlgica asî que aquî no hay costumbre de hacêrselos nada màs nacer e incluso ves chicas y mujeres sin pendientes tan campantes. a mî me gustan los pendientes(tengo… demasiados) y ahora que ella es consciente, nos pidiô hace un mesecito mâs o menos, ya que su padre tb tiene. argumento del padre era el dolor, pero seamos objetivos, a penas hace dolor. pues para su cumple dijimos, venga, compramos la cremita que se les danormalmente cuando se ponen inyecciones previo consejo de la chica que le iba a hacer los pendientes, y allî que fuimos. cuando sacô la pistola dijo nanai.
    conclusiôn: si esperais, tened en cuenta que esperareis hasta los 4 anyos màs o menos… o igual un poco antes, depende de la valentîa de la nena. si se los quereis hacer porque ella los querrà (como dices cuando vea al resto de nenas o incluso al ver a su mami) pues hacedle cuanto antes.
    por lo demàs nosotros tp hemos bautizado y no creo que estemos bajo un maleficio satânico en casa 😉

    • 22 enero 2014 at 4:21 pm

      ¡Gracias por compartir tu experiencia! Aún seguimos dándole vueltas al asunto 🙂 ¡Un fuerte abrazo!

  16. Julia
    Responder
    27 enero 2014 at 11:24 pm

    Hola, hace pocos días que he descubierto tu blog y me encanta.
    Acabo de leer esta entrada y relatse justo lo que nos pasa con nuestra pequeña. Hasta la fecha ni bautizo, ni pendientes, ya decidirá ella cuando sea mayor.

    • 28 enero 2014 at 7:46 am

      ¡Buenas, Julia! Y mil gracias por tomarte la molestia y el tiempo para descubrir mi blog. Nada como que sean ellas las que decidan llegado el momento 🙂 Un fuerte abrazo y gracias también por tu comentario!

  17. 29 enero 2014 at 3:51 pm

    Nosotros la verdad es que no hemos tenido debate, desde el principio hemos tenido claro que ella lo decidirá cuando lo estime oportuno.
    Mis padres a mí no me pusieron pendientes cuando nací, pero cuando tenía 10 años les pedí hacerme los agujeros porque quería poder llevar pendientes. Sin problema, mi madre me acompaño a hacerme los agujeros y la verdad es que no tengo un mal recuerdo, no es que me hicieran cosquillas pero tampoco fue traumático 😉 Con el tiempo se me paso la fiebre de los pendientes y me los quité, a día de hoy no llevo pendientes, tendré ya los agujeros medio cerrados jajaja
    Y sinceramente estoy muy contenta de que mis padres no me hicieran los agujeros al nacer, creo que fue muy respetuoso hacia mí y hacia mi cuerpo el que ellos dejaran que fuera yo la que decidiera si hacerlo o no.
    Pasa de las viejas metomentodo, es algo cultural y hagas lo que hagas siempre meterán el hocico en todo. Además, que cuando le crezca el pelo ya lo tendrás todo solucionado, a mi hijo el mediano como tiene el pelo larguito, rubio y rizado siempre se creen que es una niña… y eso que no lleva pendientes 😛

    • 29 enero 2014 at 4:10 pm

      La gente tiene un problema claro para identificar sexos… jajajaja De momento seguimos sin pendientes. Y creo que se quedará así la cosa! ¡Un abrazo!

  18. Raquel
    Responder
    6 febrero 2014 at 9:37 am

    ¡Me ha encantado tu post! No sé cómo he caído en este blog, y justo en este post pero me alegro de haberlo hecho, porque creo que te puedo aportar algo en el tema.
    Soy una chica y tengo 24 años, y en su momento, mis padres también se plantearon la duda de pendientes sí o no. Tengo hermana mayor, con la cual ya habían optado por el sí, por lo que se encaminaron a hacerme los pendientes a mí también. Sin embargo, me los hicieron algo más mayor que de bebé (que fue cuando a mi hermana se los habían hecho), y resultó que al hacerme uno de los agujeros, yo lloré tanto que mi madre no me hizo el segundo. Le pasó como a mamá jefa, que me cogió en brazos y dijo: “el otro da igual, mi hija no sufre más”. Y ahí me quedé, llorando y con un solo agujero (he de decir que a pesar de ser algo más que bebé, no sé si uno o dos años… no tengo recuerdo de aquello tampoco..).
    La historia es que crecí, y en el colegio fui la única sin pendientes (se terminó cerrando aquel agujero que me hicieron, ya que no me iban a llevar con uno solo jajaja). ¿Qué pasó? Con mis 11 años torturé un poco a mi madre con aquello del: “por qué no me hiciste pendientes de pequeña, por qué!!??” Y se sintió fatal por ello porque ahora sí que me los tenía que hacer y recordarlo y sufrirlo. Así que me los terminé haciendo en la farmacia, y lloré de nuevo claro jajaja. El caso es que obviamente los quería y me los terminé haciendo, solo que tuve que pasar por el mal trago de ellos. No creo que hubiera elegido no hacérmelos nunca… ¡los pendientes son un accesorio precioso! Pero sí que es cierto que me hubiera gustado que me los hicieran de pequeña.
    Espero servir de ayuda Me pongo en vuestro lugar como en el de mi madre, y yo sé que tiene que ser horrible hacerlo pasar mal a un bebé, pero en verdad no se va a enterar.

    • 10 febrero 2014 at 8:09 am

      ¡Gracias por tu consejos y por caer como por arte de magia en mi blog, Raquel! 😉 La verdad es que cada uno de vuestros comentarios nos aportan algo. Aunque al final creo que esperaremos al menos hasta los nueve mesecillos para hacérselos. Queremos que su orejita esté totalmente formada antes de dar el paso 😉 ¡Un abrazo!

  19. Zoe26
    Responder
    23 febrero 2015 at 12:47 pm

    Pues a mi hijo, sin pendientes, sin pelo y toooodo de azul, lo confundían con una niña de bebe!!!!espero que ahora cuando nazca la pequeña no me la confundan con un niño!! Porque yo si tengo claro que va a llevar pendientes y la vamos a bautizar, igual que podría tener claro lo contrario. No creo que esas decisiones les condicionen ni traumaticen de por vida, sin darnos cuenta antes de concebirlos ya estamos decidiendo por ellos, desde quien será su padre, al hospital donde va a nacer, si teta o bibi, si cuna o colecho,si falda o pantalon. Estoy segura que decidamos lo que decidamos por ellos habrá veces que nos equivoquemos y otras no, así que cuando crezcan tendrán toda la libertad del mundo para decidir si cambiar de religión o quitarse los pendientes o hacerse mas agujeros, o lo que ellos quieran. Nuestra misión es guiarlos por el camino que la vida les lleve.

    • Un papá en prácticas
      24 febrero 2015 at 12:29 pm

      Lo mejor es cada uno haga lo que considere mejor o lo que más se adapte a sus creencias. Además, tú bautizándola y poniéndole pendientes lo tendrás más fácil. Es lo que se considera “normal”. Nosotros al renunciar a ello tuvimos que escuchar muchos comentarios. Pero al final te resbalan cuando sabes que haces lo que crees mejor según tu punto de vista. Al final todo se reduce a lo que dices en lás últimas líneas de tu comentario 🙂 ¡Gracias!

  20. Pili
    Responder
    27 febrero 2015 at 12:58 pm

    Jaja…como mama jefa me veo totalmente identificada. Mi hija mayor esta a punto de cumplir 25 años o sea que si os sentis presionados ahora imaginaos 25 años atras!!! Suerte tuve que en las ecos se equivocaron y fue un niño hasta que nació, si no la presion hubiese empezado antes. No podia soportar la idea de un bebe todo el dia tumbada con unos hierros clavados en las orejas!! Y no sabeis como me lo agradeció la enfermera de turno que le tocaba ponerselos en el hospital, que no les duele, si, si. Total que con siete años decidio que los queria y alla que fuimos, ni una lagrima oye!! Con la seginda hice lo mismo. Y ahora llevan agujeros por todas partes!! Hay tiempo para todo!!

    • Un papá en prácticas
      27 febrero 2015 at 2:00 pm

      ¡Fuiste toda una adelantada a tu tiempo, Pili! No quiero pensar lo que tuviste que aguantar entonces…¡Olé por ti! Tiempo tendrá Maramoto de ponerse pendientes, claro que sí! ¡Un abrazo y gracias por comentar!

  21. 22 abril 2015 at 6:33 pm

    Es un post antiguo pero comento igual..
    Yo escribí hace tiempo sobre este mismo tema, porque en Bulgaria no se ponen pendientes a las niñas los primeros años y muchas adultas no tienen los agujeros. Pero yo a mi hija se los hice en el mismo hospital a los dos días de nacer, y no lloró siquiera. Ahora le gustan los pendientes casi tanto como a mi 🙂

    • Un papá en prácticas
      23 abril 2015 at 4:24 pm

      Como todo con nuestros peques, son decisiones súper personales de cada mami/papi. A mi me gusta respetarlas todas. A veces me duele no encontrar ese mismo respeto con nuestras decisiones. Pero supongo que es ley de vida 😉

  22. 10 mayo 2016 at 7:06 pm

    Yo he pasado por lo mismo con las gemelas…Somos de los que preferimos que decidan ellas, pero la presión ganó. Hartos de salir a la calle con las pelonas y lo que dices “que bonito el niño” Grrrrrr. Al final a los tres meses se los pusimos. Pero para compensar son unos muuuy pequeñitos jaja

    • Un papá en prácticas
      11 mayo 2016 at 3:48 pm

      A Mara, con dos años y medio, como sigue sin pendientes y no la solemos llevar de rosa, aún le siguen hablando muchas veces como si fuese un niño. ¡Y eso que tiene una cara de niña que no se la aguanta! 😀

  23. Christine
    Responder
    31 agosto 2018 at 10:13 am

    El artículo es genial. A nosotros nos pasa lo mismo con nuestra hija. Que lleve la ropa que sea- rosa, con lacitos etc. – todo el mundo la ve como un niño. Pero quién le pondría esta ropa a un chico?? En mi país, Alemania, este “problema” no existe, porque allí no tenemos la costumbre de ponerle pendientes a las niñas pequeñas. Así que la gente se fija en la ropa y enseguida se sabe que es una niña. Aquí parece que puedes ponerle un vestido- y como no lleve pendientes, entonces tiene que ser un chico.

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