Las infancias son para el verano: déjà vu, despedidas, nostalgia y amores veraniegos

“La nostalgia es ese mal extraño que nos hace dolorosamente felices, una especie de alegría triste por las cosas que no podrán arrebatarnos porque ya las poseímos y, aunque han dejado de existir, siguen ahí, inmutables”, escribe Llucia Ramis. Y yo, tumbado en la cama de una casa de Gijón, sintiendo la respiración tranquila de Diana sobre mi pecho, pienso que no hay estación más propicia para la nostalgia que el verano.

La playa

La playa es un Renault 11 entre el verde intenso de los arrozales, las ventanillas abiertas, el olor a salitre impregnando el aire, ‘As long as you love me’ de los Backstreet Boys sonando por el radiocassete del coche.

Aprender a relativizar

Próximamente nos iremos unos días de vacaciones. Uno de esos viajes que, como escribe Antonio J. Rodríguez en Vidas perfectas, “las clases medias se procuran para ordenar ideas, y también contemplar el drama del día a día desde una óptica un poco menos épica, más cabal”. Que falta nos hace.

La fábrica de recuerdos

De un tiempo a esta parte, Mara me pregunta muchas veces por cosas del pasado que o bien no existieron, o bien ella no ha vivido en primera persona, o bien es imposible que recuerde.

No es lo que habíamos hablado

Recuerdo nuestras primeras vacaciones juntos, paseando por las playas de Cádiz, fantaseando con las rutinas que estableceríamos cuando viviésemos juntos. Incluso cuando tuviésemos hijos. A la hora de la verdad nada es como habíamos hablado, pero aún así, me quedaría.