No hay atisbo de épica en la paternidad

DOMINGO A veces, tres contadas desde que somos padres, aprovechamos la visita de los abuelos durante el fin de semana para escaparnos. Ir al cine, ver una exposición, pasear con deleite por una librería, comer en un restaurante estrecho y repleto sin ser el centro de atención. Recargar pilas. Volvemos a casa rejuvenecidos, optimistas, con […]

Bicicletas

Me acuerdo de historias de mi infancia cuando veo a mis hijos montar en bici. Mara, que desde los cuatro años va sin ruedines y ya se pone de pie sobre los pedales para subir las cuestas, como si alguien le hubiese puesto vídeos de Marco Pantani. Y Leo, que sobre su bici sin pedales busca siempre las rutas más difíciles, como un piloto de cross, y muestra un dominio y un equilibrio que me dejan asombrado.

Insatisfechos anónimos

El domingo pasado vino a comer a casa y a compartir nuestra locura doméstica Sandra. Sandra es una de las mejores amigas de Diana. Y a Sandra hay que quererla en su fragilidad, en su caos mental y en su fortaleza traslúcida. También en las similtudes que nos igualan, porque quererla a ella es querernos […]

Mirada de admiración

Nos pasamos la vida buscando en la gente esa mirada de admiración hacia nosotros que un día vimos en nuestros padres. Lo que no sabemos es que es posible que esa mirada, y todo lo que esconde en su interior, sea un poder que solo tienen (tenemos) los padres.

Palabras

Difífil, en vez de difícil, decía Mara hasta hace apenas unas semanas. No la corregíamos. Todo lo contrario. Nos regodeábamos en ese error de pronunciación que era pura ternura cada vez que salía por su boca. Es una de las últimas palabras que le quedaban por perfeccionar.

Pequeña gran revolución

Últimamente he escuchado en bucle la canción ‘Pequeña gran revolución’ de Izal. Soy capaz de hacer un videoclip mental con imágenes de Mara mientras tarareo su letra. Toda me remite a ella.