Adrián a través del espejo

A los meses de nacer Leo mi madre me envió por whatsapp una captura de una foto antigua, con los colores desvaídos por el paso del tiempo. Era yo con la edad de mi hijo, pero podía ser él, perfectamente, si la ropa que usaba con seis meses no difiriera tanto de aquella con la que me vestían a mí en 1985. Recuerdo que días más tarde le enseñé la foto a unos amigos. Se quedaron impresionados. Nunca habían visto un parecido igual, dijeron.

Para entonces, y a pesar de la foto, yo aún no había reparado en esas similitudes que nos convertían prácticamente en clones. Leo era como Mara y con ella nunca tuve la sensación de que se pareciese a mí, a pesar de que la gente siempre encuentra algo, un gesto, una mueca, un trazo imperceptible que te emparenta de forma inequívoca con tus hijos, que da fe de que son tuyos, que constata a modo de huella indeleble tu responsabilidad en su creación. Continue reading “Adrián a través del espejo”

Papá, ¿verdad que todos nos vamos a morir?

No hay día en que Mara no pregunte si algo o alguien está muerto o se va a morir; o si tal persona está enterrada en un ataúd. La muerte genera tanto tabú como fascinación, quizás porque no hay nada más difícil de explicar y más incomprensible que la muerte.