La hora del baño

A Mara no le gusta bañarse. O sí. Es como La paloma necesita un baño de Mo Willems. Cuesta una vida hacerle entrar en la ducha, pero luego se convierte en una sirena y no hay quien la saque. A Leo le pasa todo lo contrario. Es mencionarle la palabra ducha y ponerse a recopilar instrumentos de cocina que meterá con él para hacer trasvases de agua. Es tan feliz dentro que siempre que lo saco llora enrabietado. ¡Más, más, más!, me grita entre lágrimas, pataleando para quitarse su albornoz de dinosaurio. Continue reading “La hora del baño”

La fábrica de recuerdos

De un tiempo a esta parte, Mara me pregunta muchas veces por cosas del pasado que o bien no existieron, o bien ella no ha vivido en primera persona, o bien es imposible que recuerde.

No es lo que habíamos hablado

Recuerdo nuestras primeras vacaciones juntos, paseando por las playas de Cádiz, fantaseando con las rutinas que estableceríamos cuando viviésemos juntos. Incluso cuando tuviésemos hijos. A la hora de la verdad nada es como habíamos hablado, pero aún así, me quedaría.

Profesores que marcan vidas: Abdón

En toda mi vida académica Abdón solo me impartió dos asignaturas. ¿Puede un profesor que apenas te dio dos asignaturas marcar de alguna forma tu vida? Diría que sí. Hoy soy periodista gracias a Abdón.

Un orden y un código mayores

Desde que soy padre pienso mucho en mis padres. En qué pensarían y harían ellos cuando nos tenían a mi hermana y a mí con edades parecidas a las de Mara y Leo. He empezado a ver muchas similitudes entre nosotros, un orden y un código mayores.

Adrián a través del espejo

Con Leo me pasa una cosa: a veces lo miro, cuando sonríe, y de repente soy él. Quiero decir, que él soy yo hace 33 años. Su sonrisa es un agujero negro que me traslada de 2018 a 1985, como si yo fuese un personaje de ‘Dark’ intentado encontrar una explicación a lo inexplicable.