Lactancia alucinógena: Efectos psicotrópicos de la teta

lactanciaalucinogena.jpgDicen que la escritura es una buena forma de hacer pervivir los momentos más allá del instante en que suceden. Algo así como la imagen de una foto o de un vídeo, sólo que esa representación se hace con palabras y, por tanto, deja en manos de quien la escribe y quien la lee la posibilidad de modificarla a su antojo. Hoy quiero hacer pervivir uno de esos momentos, para que dentro de unos años, cuando Mara sea ya toda una mujercita, podamos recordarlo con detalle. Y podamos reírnos todos juntos mientras nuestra pequeña saltamontes intenta imaginar y hacerse una idea de cómo era ella cuando apenas tenía siete meses y era toda una drogodependiente de la teta.

Porque sí, la teta es una droga. Una droga blanda, pero una droga al fin y al cabo (Más de un@ estará ahora mismo pegando palmas…). Y si no lo es, que alguien me explique cómo es posible que tenga los mismos efectos que un bocadillo (guiño para los seguidores de ‘Cómo conocí a vuestra madre’). Y no me digáis que lo que os voy a contar a continuación no le pasa también a vuestros hijos, porque entonces empezaré a pensar que tengo realmente a una pequeña y encantadora yonki en casa.

Digamos que en el caso de Mara podemos diferenciar claramente cuatro efectos psicotrópicos de la teta. Vamos a analizarlos en profundidad uno a uno.

1. Subidón inicial: Si Mara la exploradora ya es una niña inquieta por naturaleza, la teta le añade en un primer instante un extra de actividad. Primero mama mientras aporrea a la mamá jefa a base de puñetazos, arañazos y patadas. Luego suelta la teta, se sienta, se pone en posición de gateo, gira cual croqueta en la sartén, busca el lugar más cercano para saltar de la cama, vuelve a girar, intenta ponerse de pie y, cuando ya no tiene ni saliva, vuelve a buscar la teta. Esta fase se repite varias veces antes de dar el salto al segundo efecto psicotrópico. A veces puede estar una hora así, lo que nos hace pensar si la leche de mamá también incluye en su composición anfetaminas.

2. Momento risas: Tras la actividad llega la calma. Maramoto se relaja (si es que podemos aplicar el verbo “relajar” a una niña como ella). Y en medio de esa relajación entra en funcionamiento su carcajada. Nunca me he fumado un bocadillo, pero observando a algunos conocidos tengo que reconocer que el comportamiento es muy similar. De repente todo le hace gracia y hasta la más mínima chorrada le provoca una sonora carcajada. Esta fase psicotrópica suele ser bastante más corta que la anterior.

3. Minutos filosóficos: Ya calmada y tras entrenar las mandíbulas a golpe de sonrisas, nuestra pequeña saltamontes entra en un pequeño periodo de reflexión en el que por momentos parece levitar. Mira al techo, o donde quiera que lo haga con su mirada perdida, y con semblante serio parece filosofar sobre el sentido de la vida, el significado de la nada o las implicaciones del surrealismo en la historia del arte. Tengo que reconocer que en esos momentos me encantaría colarme en su cabecita para ver qué es lo que pasa por ella.

4. El sueño: Entre cada reflexión profunda que alberga su cerebro, Maramoto vuelve a la teta de la mamá jefa para succionar un poco de leche materna. Y tras cada succión, y mientras sigue filosofando, uno empieza a ver como tanto pensamiento empieza a nublar su mirada y sus ojos empiezan a entrecerrarse. Satisfecha nutricionalmente y también, supongo, contenta por las conclusiones alcanzadas durante sus cavilaciones, a Mara la exploradora le vence el sueño. Un sueño ligero e intermitente en el que hará un poco de tiempo hasta tener fuerzas para arrancar con una nueva dosis que calme su drogodependencia.

Y vuestr@s hij@s, ¿también sufren los efectos alucinógenos de la teta?

30 respuestas

  1. 26 mayo 2014 at 9:34 am

    Jajajajaj voy a estrenar los comentarios! ( bueno, igual ya no, llevo 15 minutos para escribir esto) Seguro que te extraña mucho que monstruito tenga comportamientos similares! Están muy enganchados, y al final es mutuo! Yo también estoy enganchada!! Bocadillos para todos!!! El momento te doy una paliza mientras como es todo amor, amor del que duele eso si! Ains! Que bonita droga, y que dure! Un sbrazi

    • 26 mayo 2014 at 9:44 am

      ¡Has sido la primera! ¡Un bocadillo como premio para ti! jajajajaja De las similitudes entre Monstruito y Maramoto ya no me sorprende nada. De las similitudes entres sus madres tampoco 🙂 ¡Qué viva la droga, jajaja! ¡Un abrazo!

  2. 26 mayo 2014 at 10:13 am

    Jajaja, si todo igual!!! Nunca lo habia visto como una droga, pero puede ser q lo sea… Tu no vuelvas a escribir sobre esto no vaya a ser q la prohiban, como todo lo bueno 😛

    • 26 mayo 2014 at 10:31 am

      jajajajaja Seguro que más de uno y de una estaba pegando palmas. ¡La teta es mala, bien! :-)))

  3. 26 mayo 2014 at 10:31 am

    Se lo voy a pasar al padre de Coquito…. Le va a encantar! Jaja
    Siempre dice que coquito sale drogada de la tela… Tiene las mismas fases.
    Ahora ha pasado a un nnuevo nivel y prueba posturas rarisimas…. Mientras mama. Además aplaude y sonríe si le dices “teta”.
    Qué drogodependencias crean…

    • 26 mayo 2014 at 10:47 am

      jajajajajaja Pensaba que era sólo cosa de Mara, pero veo que es muy común. Al menos entre los bebés moviditos! ¡Mola!

    • 27 mayo 2014 at 6:56 am

      Pues no te espera nada en cuanto a las posturitas: el monstruo tiene un año y sus abuelos están escandalizados (yo y mi hermano mamamos solo hasta los seis meses y se perdieron todo este circo, pobretes).
      Os digo una cosa: mama de pie, al pie de la cama o del sofá, mientras mamá está tumbada o sentada. Y no es lo más espectacular, porque verle mamar en el autobús es de circo, pero a mis padres les parece ya el colmo.
      Y yo no diría droga. Para mí que es directamente doping. Yo creo que en el futuro no les dejaran competir si han tomado teta de peques.

      • 27 mayo 2014 at 7:52 am

        Grandes esos comentarios que dejas, Roser! Y estoy muy de acuerdo contigo en lo del doping. Sobre todo si les hacen la prueba en el momento de subidón. Está claro que en esa fase tienen clara ventaja en la competición, jajajaja ¡Un abrazo fuerte!

  4. 26 mayo 2014 at 10:45 am

    Tremendo y verídico!!!!!! Justo hoy se ha quedado dormida y de repente: vuelta y a gatear como una loca, luego risas.. un show bien temprano!

    • 26 mayo 2014 at 10:48 am

      No falla. No sé qué tendrá la teta. pero los efectos son similares a los de las drogas. Total! 😛

  5. 26 mayo 2014 at 11:17 am

    Tal cual! Yo ahora he añadido una nueva fase intercalándose en la primera y es la de “te pego un mordisco que ves las estrellas y te miro a ver si suenas”. Eso fue por la primera vez que me mordió con sus dos dientes, que pegué un grito que tela. Y él, ni corto ni perezoso me contestó al grito y volvió a morder para que sonase otra vez. Debió de hacerle gracia… ¬¬ ¿Qué hacéis con los mordiscos? Yo llevo 3 días sufriéndolos!!

    • 26 mayo 2014 at 11:19 am

      jajajajaja A Mara le están saliendo ahora los dos de abajo y la mamá jefa ya ha sufrido algún que otro mordisco de esos que hacen aullar. Lo que no tengo claro es que haya una solución para evitarlos. Aunque vamos a indagarlo. Igual da para otro post 😛 ¡Un abrazo!

    • 27 mayo 2014 at 7:08 am

      Debiera decirlo aquella canción: “el dolor más doloroso, el dolor más inhumano: que te muerdan una teta mientras te la están mamando”, pero ahí es donde se nota que era una canción para chicos y aún adolescentes!

      Yo leí que si le apartabas la teta y “se acabó el mame por hoy” aprendían a no repetir. Que “por hoy” significa, con el peazo memoria que tienen a esas edades, que no hay más teta durante 2-5 minutos (que va muy bien para recuperarse del dolor).

      Mi monstruo ya tiene un porrón de dientes (no en vano tiene ya 14 meses), y cuando me muerde (aún me muerde, sobretodo si está cansado, o cuando se distrae) nunca repite. Al contrario, al oír mi grito de dolor siente tal arrepentimiento que, con el pezón aún aullando, me toca consolarle. Es el colmo! Pero de verdad que se desconsuela más que cuando me voy a trabajar y le dejo con papá!

  6. 26 mayo 2014 at 11:55 am

    Jajajaja, ¡qué bueno! El mío hacía lo mismo. Está genial.
    Me encanta el momento de minutos filosóficos, con el niño mirando al techo con la mirada perdida y empezando a divagar y a soltar un “ahhhhhuuuuubuhhhhhh”. Si es que el pecho los deja relajados y complacidos a más no poder. Y cuando se quedan dormidos en el pezón y se separan sin darse cuenta, poniendo morritos… Ay qué momento tan bonito, ¡da gusto verles! Voy a callarme que me dan ganas de tener otro bebé, jeje 😉

    • 26 mayo 2014 at 2:34 pm

      Ese momento en que se separan del pezón es total. Diana y yo nos tenemos que reír en modo biblioteca para no despertarla, jajajaja ¿Aún tienes ganas de tener otro? Eres una valiente 😉

  7. 26 mayo 2014 at 12:53 pm

    Siiiiiii estoy 100% de acuerdo! La piccola tambien sufre los trastornos de la dependencia! Ella primero me aporrea, se gira y se regira, muerde el pezon, se incorpora, vuelve a la teta, me pellizca el brazo, me arranca un trozo de labio, se estira…los ojos parece que poco a poco vaya al pais de los sueños, pero ilusa de mi, al poco se levanta se sienta con una super sonrisa de “aqui no ha pasado nada” y sigue jugando sin acordarse de que tenia sueño! Y ahi me quedo a dos velas pensando que me tocaba un rato de descanso…y no!!! Seguimos como el conejito de duracel!! En fin…bo te preocupes que es normalisimo! Jejejej

    • 26 mayo 2014 at 2:35 pm

      jajajajajaja Mola porque en estas cosas son casi todos iguales. Son una risa. Eso si, cuando os muerden el pezón dudo que os riáis tanto 😛

  8. 26 mayo 2014 at 3:44 pm

    Jajaja, muy buenas las fases. Redondo es algo más calmadito, pero me tiene la teta mazada como si fuera un pulpo de los viajes que le mete. Eso sí, la fase 3 y la 4 por aquí son clavaditas 🙂

  9. 26 mayo 2014 at 4:51 pm

    jajajajaja grande el “bocadillo” XD

  10. minamenen
    Responder
    26 mayo 2014 at 8:16 pm

    Exactamente igual como los bocadillos de como conoci a vuestra madre jejeje mi nena es otra yonki de la teti
    Un besito a Mara

  11. 27 mayo 2014 at 7:13 am

    Déjame recordar…
    Al monstruo le dio por consagrarme la teta (igual le llevo demasiado a misa?). Mamaba un rato retozando, tal como describes. Luego se sentaba a mi lado, abría las manos y fijaba los ojos al cielo (como un cura!) y recitaba algo en arameo (mi niño nació hablando arameo, sabes?).

    Luego digo yo que la teta debía saberle a gloria! XDD

  12. 27 mayo 2014 at 9:54 am

    Jajajajajaja, buenisimo!!! Tal cual lo has relatado!! A mí siempre me decían que si mi leche tenía valium o algo parecido porque en la última fase era tan impactante que el Miniser parecía Santa Teresa de Jesus levitando y quedándose tan profundamente dormido que parecía haberse comido siete “bocadillos”. Me ha encantado el guiño a la serie, por cierto, el otro díá vi el final y me dejó un poco así, era previsible pero después de tantos años siguiéndola, no sé, me pareció un poco forzado.

    • 27 mayo 2014 at 10:02 am

      Yo creo que voy a ver directamente los tres últimos capítulos, porque he visto hasta el noveno y la temporada es tan truño… Qué pena! Con lo que me había gustado la serie hasta ahora! ¡Un abrazote!

  13. 27 mayo 2014 at 1:23 pm

    Jaajajajaj! Me identifico totalmente, sobre todo cuando el bichito era más pequeña era exactamente igual.
    Ahora, de más mayorcita, ya pide claramente “teti” y normalmente juega a cambiar de una a otra, y a probar varias posturas (ya mama incluso de pie). Eso sí, desgraciadamente lo de inducir el sueño se le ha ido quitando..

    Un abrazo!

    • 27 mayo 2014 at 2:42 pm

      Por lo que veo eso del sueño se va quitando. Aunque a decir verdad tampoco es que nos funcione siempre a nosotros. Más bien sería casi nunca. Pero cuando funciona es muy gracioso 🙂 ¡Abrazote!

  14. Raquel
    Responder
    27 mayo 2014 at 2:30 pm

    Ajajajajajjajajajaj que bueno!! Aquí reconozco que el mio no es igual. Lo primero lo hace aunque todavía es muy peque para la croqueta y eso pero patadas y demás si, lo 2 no, de hecho todavía no ha tenido una buena carcajada ;( a él le vienen gritos y lloros, después si toma un tiempo de reflexión más gritos y lloros y por último vuelve a buscar teta para quedar durmiendo. xD
    Besotes

    • 27 mayo 2014 at 2:44 pm

      Digamos que tu pequeño saltamontes es más escandaloso, jajajaja A él lo que le va es la acción a todo volumen, por eso predominan los lloros 😀 Anda que no nos vamos a reír con ellos :-)) ¡Un besazo!

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