Mara la Exploradora

 

maraexploradora3.jpgYa os había comentado en algún post anterior que Mara es un terremoto (o Maramoto según la mamá jefa) y que no para ni un instante. Siempre en continuo movimiento. Sorprendiéndonos cada día con algo nuevo. El lunes pasado pasó lo que tenía que pasar y nos pegó el primer susto. El primero de los muchos que intuyo que vendrán. Primero porque nosotros, aunque intentemos evitarlo, tenemos el gen de los drama papás muy desarrollado. Y segundo porque si sigue al mismo ritmo y no cambia, la pequeña saltamontes va a ser un peligro con patas. Tiene alma de aventurera, la bandida. Y le gustan los retos. Y si no los consigue, se enfada. Así es ella. Intentando escalar cada día su propio ochomil. Tanto amor por el riesgo le ha valido un nuevo sobrenombre: Mara la exporadora. Y no es para menos.

Por poneros un ejemplo, os diré que a los cinco meses y medio hemos tenido que prescindir de un utensilio que teóricamente se puede usar hasta los 13 kilos de peso. El cambiador de la cómoda ha sido el primer damnificado por el espíritu indomable de Mara la exploradora. Sobre él, la pequeña saltamontes tenía más peligro que un huracán para un funambulista. Tiene tantas ganas de cogerlo todo (ya sea un peluche, un pañal -nuevo o usado, eso le da igual- o la bolsita de las toallitas) que para conseguirlo no dudaba en medio levantarse y casi salirse del cambiador, por lo que cada vez que la teníamos que cambiar los papás en prácticas nos poníamos más tensos que Marco en ‘Tengo un mensaje para ti’. Cualquier cosa podía pasar. Hasta que Mara encontrase a la madre de Marco en la cesta donde tenemos todos los utensilios necesarios para limpiar pipís y popós…

Pero el ejemplo en mayúsculas, el gran susto, nos lo llevamos el lunes pasado a primera hora de la mañana. Todo pasó en cuestión de segundos, a la misma velocidad a la que mueve las piernas la pequeña saltamontes. El papá en prácticas salió de la habitación al baño a lavarse los dientes. Y mientras, la mamá jefa se intentaba poner una bota (puede llegar a ser una misión imposible) sentada en la cama y con la peque apoyada en su espalda. Todavía no había cogido el cepillo yo ni la mamá jefa había conseguido ponerse la bota cuando Mara la Exploradora se había tirado en su afán por descubrir mundo por el otro extremo de la cama. Recorrió todo el ancho de una cama de matrimonio en cinco segundos. Y cuando la encontramos ya estaba en el suelo, llorando por el susto.

Y solo por el susto, porque conociéndola como la conocemos, los papás en prácticas tenemos forrado el suelo alrededor de la cama con alfombras y cojines. Por suerte. Por si acaso, no obstante, la llevamos a urgencias y allí, tras revisarla con detenimiento y ver que no había sido nada, nos dijeron que es uno de los motivos de consulta más habitual con bebés. Y el dato no es que te tranquilice, pero uno se siente como más acompañado en el trauma. Siempre vamos con la peque en brazos y le ponemos todos los sistemas de seguridad habidos y por haber cuando la sentamos en sillitas y tronas. Pero está claro que con Mara la Exploradora los papás en prácticas no estamos autorizados siquiera a pestañear.

¿Habéis tenido alguna experiencia similar? ¿Cuál fue el primer gran susto que os dio vuestro bebé?

 

36 respuestas

  1. 31 marzo 2014 at 8:42 am

    Que sustoooo! Os entiendo mil!! Nuestra piccola en menos de un mes se ha caido 2 veces, una del sofa (el papi decidio dejarla sentadita sin que se moviera) y otra a mi desde la cama! Ese dia me medio quede dormida (ya sabeis que vamos muy cabsadas..) y ella decidio dar variad vueltas hasta que cayo y me desperte de golpe xon su llanto!! Por suerte ninguna vez le paso nada! Nosotros no la llevamos a urgencias (q #malamadre q soy!!) porque aunque yo soy un poco drama, su papi no lo es para nada y segun el, no sera la ultima vez que le pasará…y como vimos que seguia jugando y tan tranquila, decidimos no ir! Espero que no tenga efectos a largo plazo!
    No es por consolar…pero tranquilos que eso de que se precipiten a conocer mundo nos pasa a todos!

    • 31 marzo 2014 at 8:46 am

      Me da a mí que este post y los comentarios que va a generar van a ser muy terapéuticos para nosotros 🙂 ¡No estamos solos! ¡No somos tan malos padres! jejejeje ¡Gracias por tu comentario!

      PD: Nosotros nos arrepentimos después de haberla llevado a Urgencias. Pero fue un impulso. Primero fuimos al centro de salud y allí nos dijeron que para quedarnos tranquilos, que mejor que la llevásemos a urgencias. Aunque si no la hubiésemos llevado tampoco hubiese pasado nada 🙂

      • 31 marzo 2014 at 8:58 am

        Ya te entiendo!!! Ellos para curarse en salut SIEMPRE te recomiendan llevarla a urgencias. Ami me paso una vez que hizo un poco de cakita con sangre…pero al final todos estos sustos quedan en solo sustos! MENOS MAL! Es normal que nos alarmemos…estamos aprendiendo tambien nosotros!
        Y si…NO SOIS PARA NADA MALOS PADRES!

  2. 31 marzo 2014 at 9:00 am

    Todavía me estoy riendo con lo de Marco, tío 😀 ¡Jajaja!

    Como dices, yo también creo que esto va a ser un no parar hasta que tengas bastantes más años. Por mucho que ponemos todos los medios para prevenir, siempre ocurren los pequeños “accidentes” en casa. Y no sé si será por consuelo o no, pero yo creo que, en cierta medida, son buenos para el aprendizaje. Eso sí, una vez han ocurrido. Que hay otras maneras mejores para que aprendan, sin duda 😀

    ¡Un saludo, compi!

    • 31 marzo 2014 at 9:03 am

      jajajajaja Es que imagínate a Marco en esa situación… 😛

      Justo eso nos dijo la enfermera: “Estas cosas, lo bueno que tienen, siempre y cuando no pase nada grave, es que sirven para aprender”. Yo asentí, aunque para mis adentros pensé: “Con métodos educativos más seguros se apaña uno…”

      Un abrazo

      • 31 marzo 2014 at 9:10 am

        ¿Marco en esa situación? Tendría la tensión en 23/18. Donde está el Titanic “atracado” hay una presión menor.
        😀

  3. Raquel
    Responder
    31 marzo 2014 at 9:39 am

    Ooh que mal se pasa!!! Menosmal que quedo en un susto, estos corren que se las pelan jajajaja con mil ojos!!!!
    Nosotros gracias que aun no hemos tenido ningún susto pero cuando lo pongo boca abajo para que haga gimnasia ya se da la vuelta el solito haciendo la croqueta también, así que mil ojos…..
    Espero que no tengáis más con #maramoto

    • 31 marzo 2014 at 9:55 am

      Seguro que tendremos más. Y que tú también pasarás por ellos 🙂 ¡Padres sufridores al poder! 🙂

  4. 31 marzo 2014 at 9:55 am

    Bueno… creo que va a ser el primero de muchos! La patita con 19 meses ha comido suelo un numero incontable de veces! Desde tirarse de la cama, del sofá, subiendo y bajando escaleras… Un no parar vamos! Pero ningún mamporro ha sido como para llevarla a urgencias, así que creo que sois un poco drama-papas 😉 jeje
    Eso si, yo la sigo cambiando en el cambiador pero sin quitarle el ojo de encima ni separarme 20 cm!

    • 31 marzo 2014 at 9:57 am

      La verdad es que visto con perspectiva, sí que lo somos 🙂 Y nosotros que íbamos tan contentos por la vida porque en seis meses no habíamos ido al médico más que para ponerle las vacunas… 😛 ¡Gracias por el comentario!

  5. 31 marzo 2014 at 10:16 am

    Jajjaja. Nuestro gordito se cayó de la cama en plena noche mientras dormía conmigo. Me despertó el “clonc” de su cabeza contra el suelo y luego su berrido. Menudo susto. Yo debo de ser todo lo contrario a una drama mamá porque ni se me pasó por la cabeza llevarle a urgencias y los días que se ha puesto enfermo no lo llevamos al médico hasta el día siguiente… Quizá seamos demasiado tranquilos…
    Pero bueno, quédate tranquilo porque os va a hacer miles la maramoto (me gusta el nombre) y ¡mucho peores! Jajajja. Por cierto, yo he cogido al enano al vuelo varias veces mientras se tiraba del cambiador. Es un peligro mortal

    • 31 marzo 2014 at 10:26 am

      Nosotros aún no habíamos ido al médico! Y eso que ya se había pegado golpes buenos. Pero creo que el sonido de su caída nos asustó más de la cuenta. Ahora ya estamos preparados para futuros accidentes domésticos… 🙂 Las pilas de estos niños las carga el diablo 😛

  6. 31 marzo 2014 at 11:20 am

    Vaya intrépida que tenéis!!! La verdad que hay que tener mil ojos. El Miniser también es bastante temerario, y le encanta el riesgo de ver como están a punto de caerle encima ocho cazuelas al abrir los armarios. Por mucho que nos esforcemos, ellos siempre encuentran un nuevo reto que afrontar y en el que no habíamos pensado.

  7. 31 marzo 2014 at 11:44 am

    Cangrejito siempre ha sido tranquilo, menos mal, pero recuerdo un día en un autobús que nos trasladaba de Liverpool a Ulverston, lo dejé en el asiento y mientras me quitaba la chaqueta pisó el reposa brazos y saltó, me pilló con los brazos hacia atrás y no lo pude pillar al vuelo, mi corazón se paró unos segundos, lo juro, creí que se había matado. Me miró desde el suelo y levantó los brazos para que lo levantara.
    Llorar no lloró, no suele hacerlo cuando se cae, pero yo casi.

    • 31 marzo 2014 at 2:26 pm

      Si es que al final nos hacemos más daño los padres que ellos mismos con sus caídas! 🙂 Ay señor lo que nos queda…

  8. 31 marzo 2014 at 11:56 am

    Menos mal que sois previsores y teñíais cojones…
    Esque son muy rápidos, estas súper pendiente pero en un par de segundos te la lían

  9. 31 marzo 2014 at 12:16 pm

    Si me pasase iría a urgencias corriendo!!! Tengo una madre enfermera que sino me mataría!!! jejeje No me ha pasado pero supongo que habrá sido suerte porque vaya cómo son!!!! No paran quietas, qué curiosidad que tienen!!
    Me alegro que quedase en un susto 😉

    • 31 marzo 2014 at 2:28 pm

      Ella al minuto ya se había olvidado, pero a nosotros nos costó recuperar el resuello. ¡Menudos peligros con patas tenemos! 🙂

  10. 31 marzo 2014 at 3:29 pm

    jejeje es super frecuente! pero es muy muy muy raro que se hagan nada, como mucho, un chichón y un susto!

    • 31 marzo 2014 at 3:31 pm

      Eso nos dijo la doctora. Que como todavía no tienen la cabeza totalmente formada, no suele haber daños… ¡Menos mal! 🙂

  11. 31 marzo 2014 at 6:17 pm

    Nuestro monstruo jubiló el cambiador a los 5 meses, cuando me lo encontré con los pies en el cajón de la cómoda (teníamos el cambiador sobre la cómoda, para poder vestirlo sin sacarle el ojo): se había volteado y había quedado colgando por la cintura sobre el cajón del que estaba sacando la ropa. En otro momento el salto habría batido récords: 1’5 m!

    Hoy en día, con 12 meses, ya casi no se cae (y eso que está aprendido a andar), baja solo de nuestra cama, los golpes a la cabeza no le afectan (de hecho tiene por costumbre aporrearse contra las paredes) y una de sus grandes aficiones es salir corriendo (gateando) cada vez que, tras sacarle el pañal, nos acercamos con el nuevo (es que solemos cambiarlo sobre la cama, y hay espacio para correr). Lo digo para que os vayáis planificando…

    • 1 abril 2014 at 7:48 am

      jajajajja Nosotros ya hemos pasado también a la cama tras descartar el cambiador (que también teníamos sobre la cómoda) por los continuos altercados que provocaba sobre él nuestra pequeña terrorista 🙂 Menudos bichos están hechos! 🙂

  12. 31 marzo 2014 at 7:24 pm

    Cuando Júlia tenía 6 meses, unos conocidos nos dijeron que nos prepararamos para caídas del sofá y yo pensé: “Va, eso a mi no me va a pasar porque no le saco el ojo de encima ni un minuto.”
    Ahora tiene 16 meses y ya van dos caídas de la cama. Vaya manera de llorar… sólo se le pasa con teta! No importa cuantas veces pase, te sientes tan mala madre como la primera vez. Porque por mucho que te digan que le pasa a mucha gente, no te puedes creer que te haya pasado a ti!
    De todas maneras, yo soy 0 dramas y no la llevé al médico, aunque el padre de la criatura quería llevarla. Los tranquilicé a los dos y al cabo de un rato estaba la niña tan ricamente.

    • 1 abril 2014 at 7:47 am

      Nosotros ya hemos aprendido la lección para la próxima vez. Con lo bien que íbamos tras seis meses sin pisar el centro de salud… 🙂 La verdad es que, por más que queramos, es imposible tenerlos controlados el 100% del tiempo, así que nos tenemos que acostumbrar a este tipo de accidentes domésticos 😉 ¡Gracias por el comentario!

  13. 31 marzo 2014 at 9:36 pm

    Uff, si yo ten contara… con 17 meses ya llevamos unos cuantos, casi todos desde que aprendió a andar. Nuestro Redondo está hecho un temerario. La más gorda fue cuando se tiró por las escaleras en casa de mis padres, un piso de desnivel. Lo vino a buscar una ambulancia y nos pasamos la tarde en urgencias, pero él como si nada. A la media hora de estar allí ya pedía un yogurt a gritos.
    Qué sustos nos dan estos pequeñajos…

    • 1 abril 2014 at 7:45 am

      Lo mejor es que son de plastilina. Nosotros sufriendo y ellos a los dos minutos como si no hubiese pasado nada… 🙂

  14. 1 abril 2014 at 9:12 am

    Del primero ni me acuerdo, y es q Álvaro es un poco trasto, el último fue el sabado. Saltó de la cama a la mesilla a por un caramelo y no vio el hueco del medio. Tiene un superchichón, el mi pobre…

  15. 1 abril 2014 at 12:41 pm

    El papá de la bichilla vive atemorizado esperando a que nos llegue ese gran susto, que de momento no se ha producido. Así es que debe estar al caer…

    • 1 abril 2014 at 2:47 pm

      Un mes como mucho te doy (que es lo que creo que vuestra bichilla tiene menos que la nuestra). No le quitéis el ojo de encima 🙂

  16. 1 abril 2014 at 1:09 pm

    Estas contando nuestra historia!!! Nos pasó igual…

    Y no es por asustar, pero al poco tiempo le paso otra vez. La segunda vez fue al despertarse de una siesta, pasó por encima de los cojines que poníamos como barrera y patapum! En ese momento, empezamos a sacarle provecho al vigilabebés porque no nos fiábamos y teníamos que estar muy pendientes para ir a por ella justo cuando despertaba… Vaya carreras que nos dabamos…

    Menos mal que son bastante resistentes 😉

    Dale un besito en el chichón de mi parte jeje

    Un abrazo!

    • 1 abril 2014 at 2:49 pm

      jajajaja La verdad es que no ha habido que pasar ni por chapa y pintura. Todo en su sitio y sin rascones 🙂 No nos queda na’, compañera 😉 Un abrazo!

  17. 1 abril 2014 at 1:42 pm

    Aunque lo siento por el susto, me siento mejor… A mí se me cayó del sofá Vera en nochevieja , qué susto!! Me cogí una Llorera…. Flipante.
    Es que no paran … he llegado a pensar que es hiperactiva!

    • 1 abril 2014 at 2:50 pm

      Mal de mucho, consuelo de papis 🙂 Nosotros decimos siempre lo mismo de la pequeña saltamontes. Que es hiperactiva! Todo el día con las piernas en movimiento y pidiendo juerga! 😉

Deja un comentario

* Rellena todos los campos

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Adrián Cordellat + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web unpapaenpracticas.com + info